JUEVES, 3 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- "Se me fueron
las luces". "Oigo campanitas". "¿Qué estoy haciendo aquí?".
Hay muchas maneras de referirse a un problema grave, la
conmoción cerebral.
Sin embargo, una investigación reciente sugiere que los
entrenadores de fútbol americano de la secundaria están mejorando
mucho en la detección de estas lesiones y en la gestión del
problema, aunque queda mucho por hacer.
"Nuestros conocimientos sobre la conmoción se amplían
rápidamente. La idea tradicional era que 'oigo campanitas' no era
nada grave, aunque esos síntomas pueden ser señal de una conmoción
cerebral y es necesario evaluarlos", aseguró Steve Broglio,
profesor asistente de quinesiología y salud comunitaria de la
Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, que estudia estas
lesiones en atletas de secundaria.
Cada año, más de siete millones de estudiantes de secundaria
participan en eventos deportivos entre escuelas en los EE. UU. y
ocurren cerca de 1.4 millones de lesiones deportivas, según une
encuesta nacional de lesiones deportivas de 2006.
La buena noticia es que los índices de lesión se han reducido a
la mitad en la última década a medida que las técnicas de medicina
deportiva han mejorado, junto con una conciencia creciente de la
importancia de prevenir y tratar las lesiones, señaló Dawn
Comstock, profesora asistente del colegio de medicina de la
Universidad Estatal de Ohio. Ella administra la encuesta, que le da
seguimiento a lesiones deportivas en cerca de 100 escuelas
secundarias de todo el país.
Sin embargo, las lesiones sobre las que se informa hoy en día
son más graves. "Hay más fracturas, lesiones de rodilla grave y la
proporción que necesita cirugía es mayor", señaló.
Esto podría deberse a un incremente en los problemas de sobreuso
crónico, pues más atletas jóvenes están practicando un solo deporte
todo el año y están usando los mismos grupos musculares una y otra
vez. Aún así, el aumento también podría deberse a técnicas
mejoradas de medicina deportiva, lo que implica el diagnóstico y
tratamiento más oportuno de muchas lesiones antes de que sean
graves, lo que deja las más graves para las estadísticas, opinó
Comstock.
Cualquiera que sea la razón, la información y las
investigaciones que están surgiendo sobre lesiones deportivas entre
atletas de secundaria está atrayendo atención necesaria a lo que
muchos profesionales de los deportes dicen que ha sido un área
bastante descuidada.
"Hay 1.2 millones de jugadores de fútbol americano de escuela
secundaria, en comparación con 38,000 universitarios y 1,700
profesionales", aseguró Broglio. "En la escuela secundaria, donde
se presenta la mayor cantidad de lesiones, existe la menor cantidad
de atención médica, un entrenador por cada 300 a 500 niños, en
comparación con tres o cuatro para un equipo universitario de
120".
Los presupuestos escolares limitados son parte de la razón,
según Jon Almquist, administrador del programa de entrenamiento
atlético de las escuelas públicas del condado de Fairfax, Virginia.
Las escuelas se enfocan necesariamente en prioridades educativas,
no atléticas.
Pero otra razón para la falta de atenían, según Comstock, ha
sido la suposición incorrecta de que las lesiones deportivas en la
secundaria son inevitables. "Existe la percepción general de que
las lesiones deportivas simplemente son el precio que hay que pagar
por jugar, lo cual no es cierto", dijo.
En una reunión de la semana pasada de la National Athletic
Trainers Association (NATA) en San Luis, Broglio presentó los
resultados de un estudio que midió las distintas velocidades a las
que los jugadores de fútbol americano recibieron impactos en la
cabeza y el lugar del golpe. Los hallazgos no solo ayudarán a los
investigadores a determinar cómo y cuándo es más probable que
ocurra una conmoción cerebral, ayudarán a los entrenadores a
rediseñar las técnicas de juego de cada jugador para evitar
movimientos innecesariamente arriesgados.
También en la reunión, Erin O'Donoghue, entrenadora atlética
certificada, informó que los entrenadores de la secundaria de una
encuesta que realizó respondieron en promedio 80 de 100 preguntas
sobre su experiencia y conocimiento en el reconocimiento de una
conmoción cerebral. Los que habían asistido a talleres sobre
conmoción cerebral (cerca de la quinta parte) o tenían un manual
publicado por los U.S. Centers for Disease Control and Prevention
eran los más informados.
"Nuestros esfuerzos educativos han sido efectivos", afirmó.
Para mejorar aún más la seguridad de los atletas jóvenes, la
NATA ha publicado una declaración de resumen con 11 estrategias
para cualquiera, entrenador, director atlético o padre, que esté
interesado en ofrecer atención médica integral a los atletas de la
secundaria.
Algunas de las recomendaciones:
- Las organizaciones que financian los deportes de la secundaria
deben organizar un equipo de atención de la salud para asegurar la
atención oportuna y apropiada de los atletas.
- Esas mismas organizaciones necesitan desarrollar un plan de
acción de emergencia para asegurarse de que las lesiones y
enfermedades se traten a tiempo.
- Los estudiantes que practican deportes deben someterse a un
examen físico para detectar cualquier problema de salud que podría
verse agravado por la actividad física.
"Nuestra esperanza es que la declaración de resumen y las
estrategias brinden una oportunidad para que todos los atletas de
secundaria reciban tratamiento médico apropiada siempre que
practiquen algún deporte", aseguró Alquimist, quien fue presidente
de la fuerza de trabajo y es el autor líder de la declaración.
Más información
La
declaración de consenso de la Nata describe como
preparar un ambiente seguro para los atletas de la secundaria.
Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango