La tuberculosis
, o TB, es una infección bacteriana causada por la bacteria
Mycobacterium tuberculosis
. Por lo general, las bacterias infectan los pulmones, pero pueden infectar otras áreas del cuerpo como riñones, espina, o cerebro.
La tuberculosis se transmite de una persona a otra a través del aire. Cuando una persona tose o estornuda, las bacterias viajan dentro del aire y pueden ser inhaladas por una persona que esté cerca.
La bacteria de tuberculosis se puede inhalar, pero no necesariamente puede causar infección o enfermedad inmediatamente. Las bacterias pueden permanecer inactivas en el cuerpo (llamada tuberculosis latente), pero se pueden volver activas y causar síntomas en cualquier momento.
En un momento, la tuberculosis fue la causa principal de muerte en los Estados Unidos. A medida que se desarrollaron tratamientos para la TB, comenzó a reducir la frecuencia de TB. Hoy en día, la prevalencia de la enfermedad es mucho menor en los Estados Unidos, pero aún existe.
La tuberculosis aún es un problema mayor de salud en África, en gran medida debido a la alta incidencia de SIDA y la tendencia de pacientes con
SIDA e infectados por VIH
hacia contraer la infección de TB.
Los síntomas de la tuberculosis dependen del lugar en el que la bacteria se ha establecido y crecido en el cuerpo, pero frecuentemente infecta los pulmones. Los síntomas de infección de TB en los pulmones incluyen:
- Una mala tos que está persistente durante tres semanas o más tiempo
- Dolor en el pecho
- Escupir sangre o flemas
- Debilidad
- Fatiga
- Pérdida de apetito
- Fiebre y escalofríos
- Sudoraciones nocturnas
Debido a que es una infección bacteriana, la tuberculosis se puede tratar exitosamente con antibióticos. Sin embargo, sin tratamiento, la enfermedad con frecuencia es mortal ya que las bacterias continúan creciendo y atacando órganos en el cuerpo.
La vacuna Bacille Calmette-Guerin, o BCG, previene la tuberculosis.
La vacuna contiene bacterias vivas y debilitadas que son similares a
M tuberculosis
. La vacuna se almacena en frascos refrigerados. Se administra como una inyección intramuscular en el glúteo.
Las siguientes personas deberían ser consideradas para vacunación:
- La vacuna BCG tenía la intención principalmente de ser usada en niños. Se administra ampliamente en el mundo en vías de desarrollo. En el mundo desarrollado, se puede administrar bajo ciertas circunstancias como a niños que ya tienen una prueba cutánea negativa de tuberculosis, pero que están repetidamente expuestos a adultos que tienen tuberculosis pero no se les está tratando apropiadamente para TB.
- Trabajadores del cuidado de la salud, especialmente aquellos que tratan un gran número de pacientes con variedades de tuberculosis resistentes a isoniazida y rifampina
- Personas que viven o trabajan en instalaciones altamente pobladas como asilos, hospitales, instalaciones correccionales
- Laboratoristas en micobacteriología
-
Personas con condiciones de salud, como
diabetes
, que incrementa la susceptibilidad a contraer tuberculosis
- Trabajadores del cuidado de la salud en áreas donde la tuberculosis no se puede contener apropiadamente
La vacuna BCG es una inyección subcutánea. Por lo general sólo se requiere una vez, pero se puede administrar otra vez en algunos entornos.
Observe que la vacuna BCG puede causar que una prueba cutánea de diagnóstico de tuberculosis tenga un resultado falso-positivo. Esto significa que usted puede resultar positivo para TB, aunque no tenga la enfermedad.
Efectos secundarios comunes de la vacuna BCG incluyen:
- Nódulos linfáticos inflamados
- Enrojecimiento en el sitio de la inyección
- Fiebre
- Micción con sangre, frecuente, o dolorosa
- Malestar abdominal o vómito
Los síntomas de una reacción alérgica, los cuales requieren atención médica inmediata, incluyen sarpullido cutáneo severo, problemas para respirar o ingerir, o sibilancia.
Las siguientes personas no deberían vacunarse:
- Personas con sistemas inmunes comprometidos, como aquellas que están infectadas con VIH/SIDA
- Personas que puedan estarse sometiendo a trasplante de órgano
- Mujeres embarazadas
Debido a que la TB se encuentra en el aire, es importante la prevención de la transmisión mediante el aire y puede ayudar a prevenir la propagación posterior.
Controlar la tuberculosis consiste del tratamiento con antibióticos, y limitar la exposición de una persona infectada a personas no infectadas. Es importante terminar el tratamiento completo de antibióticos según se lo prescriban para eliminar las bacterias y el riesgo de transmitirlas a otras personas.