Atresia anal es una condición congénita en la que la abertura del ano está ausente u obstruida. La mayoría de las veces, se puede corregir la atresia anal.
La atresia anal es un defecto congénito, descubierto al momento de nacer.
Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición.
Los siguientes factores incrementan la probabilidad de su hijo de desarrollar atresia anal. Si su hijo tiene alguno de estos factores de riesgo, dígaselo al médico de su hijo.
- Nacer con otros defectos congénitos
- Ser varón
Si su hijo experimenta alguno de estos síntomas no asuma que se debe a atresia anal. Estos síntomas pueden ser causados por otras condiciones de salud menos serias. Si su hijo experimenta alguno de ellos, consulte al médico de su hijo.
- No hay abertura anal presente al momento de nacer
- Abertura anal en la ubicación equivocada
- El bebé no evacúa sus primeras heces fecales en un lapso de 24 a 48 horas después de nacer
- Heces fecales que son excretadas por la vagina, pene, escroto, o uretra
- Estómago apretado e inflamado
- No hay control intestinal a la edad de 3 años
Su médico le preguntará acerca de los síntomas y antecedentes clínicos de su hijo, además le realizará un examen físico. Las pruebas pueden incluir las siguientes:
- Examinación física para determinar la presencia y ubicación del ano
- Radiografía abdominal
- Enema - la inyección de líquido dentro del intestino vía el ano (para limpieza o examinación)
Hable con el médico de su hijo acerca del mejor plan de tratamiento para su hijo. Las opciones de tratamiento incluyen las siguientes:
Realizada para reconstruir el ano.
Procedimiento quirúrgico temporal para ayudar al cuerpo a deshacerse del desecho hasta que se pueda corregir la condición. En este procedimiento, se cierra el recto y se hace un estoma (una abertura) en el abdomen para que el desecho pueda pasar a través de él y dentro de un bolsa de colostomía.
Debido a que es un defecto congénito, no hay manera conocida para prevenir la atresia anal.