"Al restringir lo que come por un periodo de tiempo usted puede deshacer a su cuerpo de cualquier toxina acumulada, y probablemente bajar unas cuantas libras mientras esté en él." Ésta es una afirmación lucrativa. Y con anuncios para varias versiones de las llamadas dietas desintoxicantes que aparecen en revistas, tiendas de alimentos para la salud, y en la Internet, su atractivo es difícil de ignorar. Entonces, no es para sorprenderse que, a medida que otras dietas han ido y venido, la popularidad de las dietas desintoxicantes ha permanecido. Pero, ¿realmente funcionan estas dietas?
El concepto de desintoxicar al cuerpo de una persona mediante la dieta ha existido durante siglos y se puede remontar a antiguas culturas indias. Hoy en día hay gran abundancia de dietas desintoxicantes; desde los ayunos de un día hasta las dietas de jugos de cinco días, a los programas de desintoxicación de tres semanas. Aunque pueden ser diferentes, lo que tienen en común es la concentración en una restricción severa de alimentos durante un periodo limitado de tiempo.
La principal premisa de las dietas desintoxicantes es que la desintoxicación por medio de dietas es la única manera para deshacer a nuestros cuerpos de los químicos y toxinas que se filtran en nuestros cuerpos mediante el aire, alimentos, y agua todos los días. Los partidarios creen que si no se eliminan, estas toxinas se acumulan, eventualmente conllevando a daño y enfermedades, como el cáncer.
Aunque hay miles de variaciones en la dieta desintoxicante, el tipo más común permite frutas, verduras, leguminosas, nueces y semillas, pero no otros alimentos que comemos comúnmente como la carne, pescado, huevos, lácteos, trigo, azúcar, cafeína y alcohol. Una variación de esto es la dieta de jugos, la cual sólo permite verduras hechas jugo y algunas frutas. Finalmente está el ayuno, el cual básicamente consiste de consumir sólo agua, aunque en algunos casos están bien los tés de hierbas y los jugos de frutas. Se debería mencionar que el ayuno también se realiza comúnmente por razones religiosas o espirituales, no sólo por salud.
Los defensores de las dietas desintoxicantes afirman que el seguir la dieta dará como resultado los siguientes beneficios entre otros:
- Menos dolores de cabeza
- Tez mejorada
- Pérdida de peso
- Distensión reducida
Aunque éstos pueden ser beneficios reales de una dieta desintoxicante, es interesante señalar que sus explicaciones más probables no son tan misteriosas. Menos dolores de cabeza se pueden atribuir a una hidratación mejorada y a la evasión de cafeína y alcohol (aunque la abstinencia de cafeína inicialmente puede causar dolores de cabeza). Una tez mejorada puede ser a causa de una hidratación mejorada y un mayor consumo de nutrientes de frutas y verduras. La pérdida de peso y la reducción en la distensión se pueden atribuir a la privación de calorías. El menor consumo de sal también puede reducir la distensión.
Hasta la fecha, ha habido poca investigación sobre las varias dietas desintoxicantes, y como resultado, no hay apoyo científico a favor o en contra de cualquiera de sus afirmaciones de salud. Más bien, argumentos a favor y en contra confían en lo que se conoce acerca del funcionamiento del cuerpo humano, así como en la toxicología (el estudio de las toxinas).
Lo que sí sabemos es que ciertos componentes de muchas de las dietas desintoxicantes en realidad son bastante saludables, incluyendo:
- Centrarse en frutas y verduras
No es algo nuevo que las frutas y verduras sean saludables y las pautas dietéticas más recientes han aumentado las porciones diarias recomendadas para estos alimentos. Las frutas y verduras son bajas en calorías y adicionadas con vitaminas, fibra, y antioxidantes que trabajan para fomentar la salud y combatir enfermedades
- Consumo reducido de calorías.
Las dietas de desintoxicación reducen el consumo total de calorías al eliminar grupos enteros de alimentos, como la carne y los lácteos. Debido a que la mayoría de estadounidenses consumen demasiadas calorías, reducir un poco el consumo total de calorías sería benéfico y muy probablemente conllevaría a pérdida de peso gradual. El punto más importante es que estas dietas con frecuencia reducen demasiado las calorías, conllevando a pérdida muscular y poniendo al cuerpo en modo de inanición, lo cual reduce el metabolismo para conservar calorías.
Nuestros cuerpos son sistemas extraordinarios que filtran toxinas regularmente. Los órganos responsables de la desintoxicación son el hígado, pulmones, riñones, y la piel. Cuando los nutrientes y otras sustancias entran por primera vez al cuerpo, el primer lugar al que se dirigen es al hígado, el cual filtra y elimina toxinas dañinas como las drogas y el alcohol. Además, los riñones filtran desechos al crear orina para excreción, la piel nos permite sudar toxinas, y los pulmones nos permiten filtrar el aire que respiramos.
Debido a que nuestros cuerpos están conformados principalmente de agua (aproximadamente el 70%) tiene sentido que permanecer hidratado al beber cantidades adecuadas de agua también nos ayude a permanecer sanos. Sin embargo, hasta la fecha no hay evidencia científica para apoyar la idea de que el agua elimine toxinas.
Si usted aún, a pesar de sus beneficios cuestionables, decide llevar una dieta desintoxicante, asegúrese de consultarlo primero con su médico. Algunos grupos de personas nunca deberían seguir este tipo de dieta, incluyendo niños de todas las edades, mujeres embarazadas, y personas con diabetes. Finalmente, debido a que la mayoría de las dietas desintoxicantes limitan severamente el consumo de calorías, el ejercicio y la actividad física se deberían evitar mientras esté en estas dietas.
Sin investigación disponible para apoyar las afirmaciones hechas por estas varias dietas desintoxicantes, los consumidores deberían ser escépticos.
En lugar de llevar una dieta desintoxicante a corto plazo, haga cambios saludables a largo plazo en su dieta como llevar una dieta a base de más plantas, beber más agua, y reducir su consumo de cafeína y alcohol.