El cáncer vaginal es una enfermedad en la que se desarrollan células cancerígenas en la vagina. La vagina es un tubo que conecta la vulva (órganos genitales externos) al cervix (extremo inferior del útero). A la vagina también se le llama el "canal de parto."
El cáncer ocurre cuando las células en el cuerpo (en este caso células vaginales) se dividen sin control ni orden. Normalmente, las células se dividen de manera regulada. Si las células siguen dividiéndose incontrolablemente cuando no se necesitan nuevas células, se forma una masa de tejido, llamado crecimiento o tumor. El término cáncer se refiere a
tumores malignos
, que pueden invadir tejidos cercanos y propagarse a otras partes del cuerpo. Un
tumor benigno
no invade o se propaga.
Existen dos formas de cáncer vaginal:
Carcinoma de Célula Escamosa -
ocurre en el recubrimiento de la vagina
Adenocarcinoma -
ocurre en el área de la vagina revestida con células similares a las que hay en el cervix y útero. Un tipo especial de este cáncer llamado adenoma de célula clara ocurre en mujeres que estuvieron expuestas a un medicamento llamado dietilstilbestrol (DES) (ahora prohibido) mientras estuvieron en el útero de su madre. Este medicamento se introdujo a finales de la década de 1930 y ya no se usó después de 1971, así que se espera que la frecuencia de este tipo particular de adenocarcinoma disminuya con la población expuesta.
Se desconoce la causa exacta del cáncer vaginal. Sin embargo, se conocen varios factores de riesgo:
Un factor de riesgo es aquello que incrementa sus probabilidades de contraer una enfermedad o condición.
Los siguientes factores incrementan sus probabilidades de desarrollar cáncer vaginal:
- Edad: 60 y más
-
Historial de
cáncer cervical
- Historial de condiciones precancerosas en el cervix o vagina
- Tener una madre que tomó dietilstilbestrol (DES) durante el embarazo
- Infección por virus del papiloma humano (HPV)
- una enfermedad de transmisión sexual (STD)
- Adenosis vaginal - cuando las células que recubren la vagina se ven como las que se encuentran en el cervix y útero
- Fumar
Si usted experimenta alguno de estos síntomas, no asuma que se debe a cáncer vaginal. Estos síntomas pueden ser causados por otras condiciones de salud, menos serias. Si experimenta alguno de ellos, consulte a su médico.
Los síntomas incluyen:
- Sangrado o secreción no relacionado con periodos menstruales
- Dolor o dificultad para orinar
- Dolor durante las relaciones sexuales
- Dolor en el área pélvica
- Estreñimiento nuevo o que empeora
- Una masa en la vagina que se puede sentir
Su médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico, incluyendo un examen pélvico. Usted puede ser canalizada con un médico que se especialice en salud de la mujer (un ginecólogo)
Las pruebas pueden incluir:
- Examen de Papanicolaou
-
raspado y examinación de tejido del interior del cervix y parte superior de la vagina
- Colposcopía
-
el uso de un instrumento con aumento, iluminado para examinar la vagina y cervix a gran detalle
- Biopsia -
retiro de una muestra de tejido vaginal para su examinación
Si se encuentra cáncer, por lo general se realizan exámenes adicionales para determinar si se ha propagado o no a otras partes de la pelvis o a cualquier otra parte del cuerpo. Con frecuencia se realizan estudios de imagenología, como
tomografía computarizada
y
resonancia magnética
para este propósito.
Una vez que se encuentra cáncer vaginal, se realizan exámenes de etapas para averiguar si el cáncer se ha propagado, y si lo ha hecho, a qué partes del cuerpo. Los tratamientos para el cáncer vaginal dependen de la etapa del cáncer.
Hable con su médico acerca del mejor plan de tratamiento para usted. Las opciones de tratamiento incluyen las siguientes:
Radioterapia
-
el uso de radiación en alta dosis para matar células cancerosas y encoger tumores. Por lo general, la radiación se dirige hacia el tumor desde una fuente externa del cuerpo. En algunos casos, se puede colocar temporalmente material radioactivo cerca del tumor para exponer a las células cancerosas a un nivel constante de radiación; a esto se le llama un implante y generalmente requiere una corta estancia en el hospital. Se realizan otros tratamientos de radiación diariamente como paciente externo.
Cirugía -
extirpación quirúrgica de un tumor canceroso y tejidos cercanos, y posiblemente nódulos linfáticos. Dependiendo de qué tan lejos se haya propagado el cáncer fuera de la vagina, el médico puede extirpar la vagina, cervix, útero, y algunas veces la vejiga, recto, y partes del colon.
Quimioterapia
-
el uso de medicamentos para matar células cancerosas. La quimioterapia se puede administrar como una crema tópica, pastilla, o inyección intravenosa. Excepto por las cremas tópicas, en las cuales se aplica el medicamento directamente sobre las paredes de la vagina, los medicamentos quimioterapéuticos entran al torrente sanguíneo y viajan a través del cuerpo matando principalmente células cancerosas, pero también algunas células saludables.
Aunque una frotis de Papanicolaou es una herramienta efectiva de revisión para cáncer cervical, no se puede confiar totalmente en ella para detectar cáncer vaginal. Sin embargo, examinaciones ginecológicas regulares pueden reducir la mortalidad a causa de cáncer vaginal al proporcionarle a su médico la oportunidad de detectarlo a tiempo y no tarde. Además, informar a su médico que pudo haber estado expuesta a DES en el útero hará que él pueda brindarle vigilancia incluso más cercana.
Además, se ha desarrollado una vacuna para prevenir infección por HPV, y puede prevenir tanto el cáncer vaginal como cervical relacionados con infección por HPV. Hable con su médico para conocer más sobre esta vacuna.