
La US Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ) y el Institute of Medicine (IOM) - una institución privada, no lucrativa patrocinada por la National Academy of Science - han publicado reportes que instan a este país a encontrar maneras de mejorar la educación para la salud.
¿Por qué esto es tan importante? El reporte de la AHRQ dice: "La educación deficiente puede afectar el funcionamiento en el ambiente del cuidado de la salud, afectar la dinámica de comunicación entre médico y paciente e involuntariamente conllevar a un cuidado médico por debajo del estándar. Está asociada con un entendimiento deficiente de los consejos médicos hablados o por escrito, resultados de salud adversos y efectos negativos sobre la salud de la población".
El IOM define la educación para la salud como el grado en que los individuos tienen la capacidad de obtener, procesar y entender información básica y servicios que se necesitan para tomar decisiones apropiadas respecto a su salud. "Se necesitan habilidades de educación para la salud para discutir cuestiones de cuidado con los profesionales de la salud; leer y comprender hojas de información del paciente, formatos de consentimiento y publicidad; y utilizar herramientas médicas tales como un termómetro", dice el IOM.
Aún así, después de analizar más de 300 estudios, el IOM observa que los materiales relacionados con la salud no pueden entenderse por la mayoría de personas a las que van dirigidos. Los investigadores de la Chicago's Northwestern University, observan que muchos pacientes batallan para leer y comprender incluso los materiales más simples que se encuentran comúnmente en ambientes del cuidado de la salud, tales como frascos recetados y papeles de citas.
Se sabe que ciertos factores forman parte del riesgo de la comprensión deficiente de las instrucciones de salud. Estos incluyen:
- Pocos años de educación
- Raza minoritaria
- Edad avanzada
- Género femenino
- Pobreza
Cuando se trata de los efectos de una mala educación, tanto el IOM como la AHRQ aclaran que se necesita más investigación. Aún así, la evidencia actual sugiere que la dificultad para entender la información médica y las instrucciones podrían tener un profundo impacto sobre la salud.
En una revisión de 73 estudios, la AHRQ descubrió que los adultos con educación deficiente tenían menor probabilidad de recibir cuidado preventivo de rutina como vacunación, revisiones para el cáncer, pruebas para enfermedades de transmisión sexual y consultas prenatales. Sus hijos tenían menor probabilidad de recibir cuidado infantil adecuado. También tuvieron menor conciencia de los efectos sobre la salud del fumar, las drogas y el alcohol, SIDA y enfermedades crónicas como el asma o la diabetes. Además, el índice de hospitalizaciones y uso de servicios de emergencia fue mucho más alto entre los pacientes con educación deficiente. En total, esto podría resultar en el gasto de billones de dólares en costos excedentes del cuidado de la salud.
El IOM esta de acuerdo que la educación para la salud es fundamental para el cuidado de calidad. La agencia advierte que si los pacientes no pueden comprender la información de la salud necesitada, los intentos para mejorar la calidad del cuidado y reducir los costos del cuidado de la salud y las disparidades podrían fracasar.
"La responsabilidad para mejorar la educación para la salud debe provenir no sólo del sistema de cuidado de la salud, sino también de los educadores, patrones, organizaciones comunitarias y otros grupos con influencia social y cultural", dice el IOM. La organización ha expuesto una "Visión por una América Educada sobre la Salud" en la cuál anticipa a los pacientes del futuro. Esos pacientes están bien informados acerca de su salud y se les proporciona consistentemente información confiable y comprensible.
En respuesta al problema de la educación, la AHRQ ha lanzado su campaña "Cinco Pasos Hacia un Cuidado de Salud Más Seguro". El programa presenta publicaciones sobre educación deficiente que pueden ayudar a los pacientes a evitar errores médicos, tomar medicinas de forma segura y obtener el cuidado preventivo adecuado.
La American Medical Association (AMA) ha desarrollado su propio equipo de educación para la salud. En este caso, el propósito es ayudar a los miembros médicos a aprender a comunicarse mejor con sus pacientes. El equipo ayuda a los pacientes a hablar lentamente, a evitar en el argot médica y a hacer que los pacientes repitan la nueva información usando sus propias palabras.
Al centro del equipo AMA's Health Literacy está la solución "Pregúntame 3". La idea detrás de este enfoque es que usted puede mejorar el cuidado de salud que recibe al hacerle tres preguntas sencillas a su médico:
- ¿Cuál es mi principal problema?
- ¿Qué necesito hacer?
- ¿Por qué es importante para mí hacer esto?
Los cambios están ocurriendo rápidamente en el campo médico. Los sistemas de salud se están volviendo más complejos. Se les pide con más frecuencia a los pacientes que asuman mayor responsabilidad de su propio cuidado. Para hacer esto, deben ser capaces de entender las instrucciones y la información básica que se les proporciona. Ahí es donde puede ayudar el encontrar formas de mejorar la educación sobre salud de esta nación.