El internet proporciona acceso inmediato a una enorme selección de información de salud y la respuesta del público a esta oferta ha sido abrumadora. Hoy en día, casi la mitad de aquellos que usan el internet para buscar información de salud dicen que el material que ellos encuentran en el internet influye en sus decisiones acerca de tratamientos y cuidado médico.
Complementos alimenticios - vitaminas, minerales, hierbas y otros artículos botánicos, aminoácidos, más sustancias tales como las enzimas, tejidos orgánicos y metabolitos - componen una porción significativa de la industria de CAM. De hecho, la industria de los complementos alimenticios ha crecido a $13.9 billones anualmente. La información sobre estos productos abunda en los sitios web sobre CAM. Y hasta ahora, la efectividad de muchos de estos complementos permanece sin probar. Aquí están algunas cosas que necesita saber cuando busca en sitios web sobre CAM.
No hay escasez de datos en relación a los complementos alimenticios en el internet. Un estudio en el número del 17 de septiembre del 2003 en
Journal of the American Medical Association
(
JAMA
) identificó más de 500 sitios web dedicados a los complementos herbales. De estos, 76% son sitios al menudeo que venden productos o están vinculados a un vendedor. Los sitios restantes incluyen sitios personales sin vínculos a vendedores; sitios del gobierno, la industria y académicos describiendo complementos particulares; y sitios que contienen artículos de referencia acerca de los complementos.
De acuerdo al estudio de
JAMA
, el 81% de los sitios evaluados afirman tratar, prevenir, diagnosticar o incluso curar enfermedades específicas. Pero ¿qué tan creíbles son estas afirmaciones?
De acuerdo con investigación reciente, las afirmaciones de salud basadas en la web acerca de complementos no siempre son ciertas. Un estudio en el número de agosto del 2003 en la revista
Mayo Clinic Proceedings
, el cual evaluó el contenido de sitios web que promocionaban el popular y controversial complemento alimenticio efedra (recientemente prohibido por la FDA como un resultado de su peligro potencial para los usuarios) resaltó este hecho. Los investigadores encontraron que el 41% de los sitios web que ellos analizaron contenían declaraciones incorrectas o engañosas, algunas de las cuales podrían resultar directamente en un daño serio a los consumidores.
Sin embargo, no son sólo las afirmaciones hechas en estos sitios web las que pueden ser engañosas. La información que muchos sitios eligen no revelar puede ser igualmente peligrosa. En el estudio de
JAMA
, más de la mitad de los 338 sitios web de CAM al menudeo evaluados, omitieron la renuncia federal estándar, la cual básicamente informa al usuario que la información del sitio web es de naturaleza general y no puede reemplazar la evaluación médica, el diagnóstico y el tratamiento por un médico.
El estudio
Mayo Clinic Proceedings
también encontró omisiones significativas: El 41% de los sitios no reveló efectos adversos potenciales tales como ataques cardiacos, apoplejías, arritmias, incremento de la presión arterial y palpitaciones cardiacas; y tanto como el 53% omitió las dosis recomendadas de complementos. Esencialmente, la información - o la falta de la misma - presentada en varios sitios web de CAM con el propósito de mejorar su salud puede realmente ponerla en peligro.
La aprobación en 1994 de la Dietary Supplement and Health and Education Act (DSHEA), la cual establece que los fabricantes no tienen que probar la seguridad o eficacia de un complemento alimenticio antes que sea puesto en el mercado, limitó el control de la Food and Drug Administration (FDA) sobre los complementos alimenticios. El acta también hizo más fácil que información menos que acreditable en relación a complementos alimenticios fuera anunciada en el internet.
Aunque la DSHEA despojó algo del control del la FDA sobre los complementos alimenticios y colocó la carga de determinar la seguridad y eficacia de estos complementos de manera más fuerte sobre el consumidor, ésta no deja a los consumidores completamente sin orientación.
Cuando la DSHEA fue aprobada, el Congreso estableció la Office of Dietary Supplements (ODS) en los National Institutes of Health (NIH) para promover una comprensión más grande de los complementos alimenticios. Hasta el momento, la ODS evalúa información científica sobre complementos, estimula y apoya la investigación y disemina resultado al público. El sitio web de la ODS contiene una base de datos de proyectos de investigación con fondos federales sobre complementos alimenticios. Si usted tiene preguntas acerca de los ingredientes encontrados en complementos alimenticios, así como los resultados relacionados con la salud y los efectos biológicos, puede acceder a la base de datos de la ODS para aprender más.
Poner atención cercana al lenguaje que usan los sitios web CAM para describir los complementos también puede alertarlo sobre información falsa o engañosa, sugiere el National Council Against Health Fraud. La organización alerta a los consumidores a tener cuidado de las siguientes "banderas rojas":
- Las afirmaciones imprecisas - tales como "un gran avance," "cura milagrosa" y "mágica"- que presenten no justifica investigación para apoyarlas
- Uso de jerga pseudomédica, como desintoxicar o purificar, para describir los efectos de un producto
- Afirmaciones de que el producto está respaldado por estudios científicos, sin referencias a esos estudios
- Fracasar para enlistar los efectos secundarios
- Acusaciones de que el gobierno, la profesión médica y las compañías farmacéuticas están suprimiendo información acerca de un complemento dado
Así que, la próxima vez que usted esté buscando en el internet información sobre un nuevo complemento, recuerde leer las afirmaciones hechas en los sitios web CAM con precaución para estar alerta que podrían haber omisiones importantes en la información que le está siendo dada. Su mejor apuesta para una información exacta es un sitio web del gobierno o no lucrativo. Por último, recuerde siempre consultar a un médico antes de usar un complemento alimenticio u otra sustancia no regulada por la FDA.