
Probablemente ha oído que la aspirina previene los
ataques cardíacos
en personas con
enfermedad cardíaca
. Pero, ¿sabía que también funciona en las personas sanas sin problemas cardiovasculares preexistentes? Investigaciones recientes han mostrado que la aspirina es eficaz para prevenir los primeros ataques cardíacos en personas sanas que presentan factores de riesgo para la enfermedad. Realiza esto al rechazar los coágulos sanguíneos que pueden desencadenar ataques cardíacos. Pero, ¿significa esto que todas las personas deberían consumir la terapia con aspirina? Según las investigaciones más recientes, la respuesta a esta pregunta es no, a menos que presente factores de riesgo para la enfermedad.
La US Preventive Services Task Force (USPSTF) publicó pautas actualizadas sobre la aspirina para la prevención inicial de eventos cardiovasculares en el ejemplar del 15 de enero de 2002 de los
Archives of Internal Medicine
. La USPSTF es un panel independiente de expertos médicos patrocinados por el US Public Health Service. En su entrega más reciente, la fuerza de tareas analizó cinco ensayos aleatorios en los cuales se usó la aspirina para prevenir los primeros ataques cardíacos en personas sanas. Los estudios combinados analizaron a más de 50,000 participantes - principalmente personas de edades media y avanzada, entre quienes un quinto eran mujeres - en períodos de cuatro a siete años.
Los datos reunidos de todos los estudios mostraron que los adultos con riesgo mayor de enfermedad cardíaca coronaria quienes consumen aspirina presentan un promedio de reducción del riesgo de 28% en comparación con los grupos de control. Los resultados más favorables ocurren en adultos con un riesgo de 5 años de enfermedad cardíaca mayor que el 3% o un riesgo de 10 años mayor que el 6%. Las investigaciones también confirman que la aspirina aumenta el riesgo de complicaciones de hemorragia del tracto digestivo o del cerebro.
La USPSTF concluye que probablemente la aspirina es benéfica para los pacientes que no tienen diagnóstico previo de enfermedad cardíaca coronaria, pero que se encuentran en riesgo de desarrollarla. "Probablemente los pacientes con riesgo bajo [de enfermedad cardíaca] no se benefician de e incluso pueden ser perjudicados por la aspirina debido a que el riesgo de eventos adversos pueden superar a los beneficios," observa la USPSTF.
La American Heart Association (AHA) también ha emitido recomendaciones que reflejan los avances en la prevención de la enfermedad cardiovascular que han ocurrido desde que sus pautas originales se publicaron en 1997. Las pautas actualizadas se publicaron en el ejemplar del 16 de Julio de 2002 de
Circulation.
Las pautas de la AHA concuerdan con la USPSTF en el uso de la aspirina en personas con riesgo coronario alto pero la recomienda cuando el riesgo de 10 años de enfermedad cardíaca supera el 10% (en comparación con 6% para la USPSTF).
"Los hombres de más de 40 años, las mujeres posmenopáusicas y las personas jóvenes con factores de riesgo para la enfermedad cardíaca coronaria se encuentran en un riesgo mayor de enfermedad cardíaca y pueden considerar la terapia con aspirina," dice la USPSTF. Los factores de riesgo principales que se deben considerar son edad, sexo, diabetes,
colesterol total elevado
, niveles bajos de colesterol HDL (bueno),
presión arterial alta
, fumar y un antecedente familiar de la enfermedad cardíaca.
Puede calcular su riesgo de enfermedad cardíaca usando calculadoras que están diseñadas para este propósito en Internet. Acceda a ellas sin costo en:
Si cree que la terapia con aspirina puede ser adecuada para usted, asegúrese de discutir las ventajas y las desventajas con su médico. Tanto la AHA como la USPDTF recomiendan una consulta médica cada cinco años durante la edad media o avanzada, cuando se detecten factores de riesgo cardiovasculares nuevos o adicionales. La discusión debe tomar en cuenta su riesgo calculado de enfermedad cardíaca, los efectos protectores conocidos de la aspirina, los efectos secundarios potenciales tales como la hemorragia del tracto digestivo o del cerebro, factores que aumentan su riesgo de efectos secundarios y sus preferencias personales sobre el cuidado médico.
Según las pautas de la AHA y la USPSTF, los factores que se deben tomar en cuenta durante la toma de decisiones incluyen:
- Dosis de aspirina aproximadamente de 75 miligramos (mgs) al día que parecen ser tan efectivas como las dosis más altas. Ésta es la cantidad en un cuarto de una aspirina regular concentrada. Las investigaciones indican que los efectos secundarios aumentan con dosis más altas de aspirina.
- Los productos entéricos cubiertos o amortiguados no reducen de manera evidente los efectos gastrointestinales adversos de la aspirina.
- El riesgo de efectos secundarios de hemorragia por causa de la aspirina es mayor en personas con hipertensión sin controlar y en aquéllas que consumen agentes antiinflamatorios no esteroides o anticoagulantes (adelgazadores de la sangre). Algunos ancianos - dependiendo de su edad y sus condiciones de salud - también pueden presentar un riesgo más alto de efectos adversos.
Este año los investigadores condujeron una segunda revisión de todos los ensayos de prevención inicial con aspirina hasta la fecha. Sus hallazgos se publicaron en el ejemplar del 22 de septiembre de 2003 de los
Archives of Internal Medicine
. Este vez hubo una reducción de 32% en el riesgo de un primer ataque cardíaco (ligeramente mejor que la revisión previa), confirmando las investigaciones anteriores y corroborando las recomendaciones de la USPSTF y la AHA.
"Para las personas aparentemente sanas cuyo riesgo de 10 años de un primer evento coronario es de 10% o más, es probable que los beneficios de la terapia con aspirina a largo plazo superen cualquier riesgo," los investigadores concluyen. Con base en las evidencias más recientes, tal vez es momento de interrogar a su médico sobre la terapia con aspirina.