
Su hijo está haciendo el berrinche del siglo. Arañando, golpeando, pateando, escupiendo y gritando - no puede estar peor. ¿Qué hacer? ¿Le da nalgadas a su hijo o esto sólo empeorará las cosas?
Dar nalgadas es una de las formas más controversiales de la disciplina con los niños. La mayoría de los profesionales en el desarrollo infantil están de acuerdo que dar de nalgadas no es efectivo y puede conducir a una conducta más agresiva. Pero muchos grupos religiosos apoyan o exhortan las nalgadas como parte de una estrategia disciplinaria para los niños. Y más del 90% de las familias estadounidenses reportan que en algún momento le han dado nalgadas a su hijo.
¿Así que, qué deben hacer los padres? ¿Dar nalgadas es la mejor forma de disciplinar a los niños o existen otros métodos más efectivos?
La disciplina es una forma de enseñar a los niños los límites y valores necesarios para convertirse en adultos competentes e independientes. De acuerdo a la American Academy of Pediatrics (AAP), un sistema disciplinario efectivo contiene tres elementos vitales:
- Un ambiente de enseñanza caracterizado por relaciones positivas y de apoyo padres-hijo
- Una estrategia para enseñar y reforzar conductas positivas
- Una estrategia para reducir y eliminar las conductas indeseadas
La mayoría de los padres recompensan la buena conducta y castigan la mala. La American Academy of Family Physicians (AAFP) recomienda recompensar la buena conducta de su hijo con cosas como:
- El elogio
- Un cuento adicional a la hora de irse a la cama
- Retrasar media hora la hora de acostarse
- Su bocadillo favorito
- Tener una puntuación para un juguete en especial o un privilegio
Por otra parte, la mala conducta puede ser castigada con:
- Ignorar a su hijo
- Mandar a su hijo a un tiempo fuera
- Reprender verbalmente a su hijo
- Quitarle los privilegios
Muchos padres reportan que utilizan las nalgadas para castigar conductas inaceptables, pero la mayoría de los profesionales en desarrollo infantil están de acuerdo en que dar de nalgadas está entre las formas de disciplina menos efectivas.
La investigación muestra que aunque las nalgadas pueden detener una conducta indeseable en corto tiempo, su efectividad disminuye con cada nalgada subsecuente. La AAP ha identificado las siguientes consecuencia de dar nalgadas:
- Dar de nalgadas a niños menores de 18 meses aumenta la posibilidad de lesión física, y es poco probable que el niño entienda la conexión entre la conducta y el castigo.
- Repetir las nalgadas puede causar una conducta alborotada y agresiva en el niño que puede conducir a un altercado físico entre los padres y el niño.
- Dar de nalgadas modela la conducta agresiva como una solución a un conflicto y ha sido asociada con un aumento en la agresión en los niños.
- Dar de nalgadas y amenazar con esto conduce a una relación padres-hijo alterada, haciendo que la disciplina sea substancialmente más díficil cuando el castigo físico ya no es una opción, como con los adolescentes.
- Dar de nalgadas no es más efectivo que otras propuestas disciplinarias, y la dependencia a dar de nalgadas como una estrategia disciplinaria hace a las otras estrategias menos efectivas.
- Un patrón de nalgadas puede ser sostenido o aumentado.
Por estas razones, la AAP desalienta de manera fuerte cualquier forma de golpear a un niño. Ellos recomiendan que, si la nalgada es espontánea, los padres deben explicar calmadamente porque lo hicieron, que tan enojados se sentían y quizá disculparse con el niño.
Si dar de nalgadas no es efectivo ¿entonces qué lo es? Muchos profesionales en el desarrollo infantil recomiendan propuestas de "extinción", o quitar el refuerzo positivo después de una conducta inaceptable. Dos propuestas de extinción efectivas y comúnmente usadas son el método del tiempo fuera y quitar los privilegios.
El método del tiempo fuera es altamente efectivo en los niños pequeños. Para usar el método de tiempo fuera, primero debe poner las reglas del juego. Aclare a su hijo que conductas - berrinches, golpes y gritos, por ejemplo - garantizarán un tiempo fuera. Escoja un lugar tranquilo y apartado en donde su hijo se tendrá que sentar durante el tiempo fuera.
Cuando se hijo se comporte mal, dele una advertencia, luego dele el tiempo fuera si la conducta continua. Ponga un reloj con alarma inmediatamente - la AAFP recomienda un minuto por cada año del niño - y deje a su hijo en tiempo fuera. Usted debe permanecer al pendiente para oír la alarma y volver a poner el reloj si a su hijo le queda tiempo fuera y continua portándose mal. Cuando el tiempo se acabe, permita que su hijo termine con el tiempo fuera.
El quitarle los privilegios generalmente funciona mejor para los niños más grandes y los adolescentes. Haga una lista corta de las reglas más importantes que su hijo debe seguir, y déjele saber cuales son las consecuencias de romper las reglas.
El quitarle los privilegios como manejar, ver la televisión o jugar videojuegos por algún tiempo es efectivo para desalentar que en un futuro rompa las reglas. Otra estrategia efectiva que funciona bien con los adolescentes y aún con niños más grandes es no permitirles participar en actividades, como fiestas, eventos deportivos o salidas con sus amigos.
Ya que ambos, el tiempo fuera y quitarle los privilegios funcionan bien para castigar o desalentar una mala conducta. también debe alentar la buena conducta recompensándola. Alabe a su hijo cuando lo merezca. Extienda los privilegios de su hijo cuando el o ella siga las reglas. Desarrolle un sistema de puntos que le permita a su hijo ganar puntos hacia una recompensa por buena conducta.
Al enseñar a sus hijos que la mala conducta es inaceptable y que la buena conducta es recompensada, habría inculcado valores importantes en su hijo que lo ayudarán a ser un joven adulto autosuficiente y equilibrado.