
No todos toman en respuesta al estrés. Una cantidad de factores, incluyendo genética, comportamiento normal de bebedor, experiencias con alcohol u otras drogas así como apoyo social, ayudan a determinar si una persona tomará durante una situación estresante.
¿Tomar ayuda a las personas a relajarse? Los investigadores no están tan seguros. Según el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism, existe algo de evidencia de que dosis bajas de alcohol podrían reducir el estrés, pero un gran corpus de investigación demuestra que el alcohol en realidad provoca la respuesta al estrés.
¿Qué tiene el estrés que provoca que las personas recurran al alcohol? ¿El alcohol lo ayuda a relajarse o puede hacer a los problemas incluso peores? ¿Qué más se puede hacer para salir adelante durante una situación estresante?
El estrés no es sólo la sensación psicológica que se tiene después de que le rebotan un cheque o que pierde su empleo. El estrés es una respuesta fisiológica a ciertos estímulos estresantes, incluyendo enfermedades, lesiones, temperaturas extremas, depresión y miedo.
Cuando su cuerpo percibe o experimenta estrés, éste responde secretando hormonas dentro de su cuerpo en un intento de lidiar con el factor estresante. Esta respuesta al estrés afecta la manera en que su cuerpo funciona y altera la temperatura de su cuerpo, su apetito y estado de ánimo. Esta es la razón por la que algunas personas recurren al alcohol después de un evento estresante.
En muchos casos, las personas recurrirán al alcohol cuando una situación estresante se salga de su control. Entre 60% y 80% de los veteranos de Vietnam que están siendo tratados para el trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) tienen trastornos con el consumo de alcohol. Muchos estudios también han mostrado que las situaciones estresantes pueden provocar una recaída entre los alcohólicos.
Las personas que no tienen los recursos - como sistemas de apoyo social - para lidiar con el estrés son más propensas a beber en respuesta a una situación estresante. Consumen alcohol para ayudar a amortiguar los efectos del factor estresante.
Algunos estudios han descubierto que el alcohol por sí mismo en realidad puede provocar la respuesta al estrés. Pero otros estudios sugieren que bajos niveles de alcohol pueden reducir el estrés, la tensión y la ansiedad. Beber de manera moderada incluso ha demostrado que puede mejorar el estado de ánimo. ¿Cuál es entonces el correcto? ¿Beber ayuda a reducir el estrés o lo exacerba?
Aunque bajas dosis de alcohol han mostrado reducir el estrés, investigación ha mostrado que el alcohol provoca algunos de los mismos efectos fisiológicos que otros estresantes. Beber alcohol interfiere con el sueño. También insensibiliza las emociones, afecta la capacidad de lidiar con situaciones estresantes. Beber en exceso puede provocar aislamiento social, ira, depresión y paranoia.
El alcohol no es una manera saludable de enfrentar el estrés. Tomar para enfrentarse al estrés puede interferir con el trabajo, las relaciones, las finanzas y acarrea más problemas, como alcoholismo y complicaciones de salud.
Si usted se encuentra en una situación estresante, es importante tener estrategias para salir adelante que no impliquen tomar. Los síntomas del estrés incluyen sentirse cansado, tener dolor de espalda, dolores de cabeza o estomacales y tener dificultad para dormir. Para reducir o controlar el estrés que está experimentando, la National Mental Health Association recomienda las siguientes estrategias:
- Aprenda a decir no. Si está abrumado con las responsabilidades, haga hincapié en no asumir más de lo que pueda controlar.
- Medite. Tome de 10 a 20 minutos cada día para reflexionar tranquilamente. Escuche música, relájese y despeje su mente del estrés.
- Haga una cosa a la vez. Si su carga de trabajo parece insoportable, escoja una tarea urgente a la vez para trabajar en ella. Cuando finalice con esa tarea, escoja otra.
- Haga ejercicio y coma saludablemente. Haga de 20 a 30 minutos de actividad física la mayor cantidad de días a la semana y concéntrese en comer una dieta saludable. Limite su consumo de cafeína y alcohol, ya que los dos pueden interferir con su sueño.
- Comparta sus sentimientos. Platique con un amigo, familiar o médico acerca de lo que le está provocando el estrés. El amor, apoyo y orientación de un amigo o familiar pueden ayudarle a atravesar una situación estresante y un profesional está entrenado para evaluar los niveles de estrés y recomendar estrategias para sobrellevarlo.
Si se está sintiendo estresado, podría ser de ayuda hablar con su médico, el cual lo puede canalizar con un psiquiatra, psicólogo, trabajador social u otro consejero calificado para ayuda profesional. Pero no espere hasta que las cosas se sientan "fuera de control." Para ese momento, tal vez ya no sabría que necesita ayuda.