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En años recientes, probablemente haya escuchado a los expertos elogiar los posibles beneficios cardiovasculares de comer más ácidos grasos omega 3 - grasas que se encuentran en ciertos alimentos provenientes de plantas. Evidencia en aumento sugiere que los ácidos grasos omega 3 también podrían ser benéficos para el tratamiento y prevención de ciertos trastornos mentales, principalmente la
depresión
.
Los ácidos grasos omega 3, un tipo de grasa poliinsaturada, se consideran "grasas buenas". Omega 3 se refiere a su estructura química. Existen tres tipos de ácidos grasos omega 3: ácido docosahexaenoico (DHA), ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido alfa linolénico (ALA).
Los siguientes alimentos contienen ácidos grasos omega 3:
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Pescado grasoso, incluyendo:
- Salmón
- Caballa
- Atún
- Arenque
- Halibut
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Alimentos derivados de plantas, tales como:
- Linaza molida
- Aceite de linaza
- Aceite de canola
- Aceite de frijol de soya
- Nueces
- Verduras frondosas
- Tofu
Muchos expertos creen que los ácidos grasos omega 3 podrían ser decisivos para la función cerebral y que una deficiencia de estos podría provocar o exacerbar la enfermedad mental en ciertas personas. La depresión se ha vuelto elevadamente prevalente en la sociedad occidental. Algunos investigadores creen que esto podría, en parte, deberse a importantes cambios alimenticios que han ocurrido durante el siglo pasado, que han provocado una disminución del consumo de ácidos grasos omega 3. Varios estudios sugieren que estos ácidos podrían ser benéficos para el tratamiento de la depresión.
Un estudio publicado en la edición de marzo de 1998 del
Journal of Affective Disorders
descubrió niveles bajos de los ácidos grasos poliinsaturados omega 3 en las membranas de los glóbulos rojos (RBC, por sus siglas en inglés) de los pacientes con depresión pero no en un grupo de control sano bien identificado. El estudio también descubrió que el aumento de la gravedad de la depresión estaba relacionado con la disminución de los niveles de membranas de RBC de ácidos grasos omega 3 así como una disminución del consumo de estos ácidos.
En la edición de abril de 1998 de
The Lancet
, el Dr. Joseph Hibbeln, un investigador del National Institute on Alcohol Abuse and Alcohol Consumption, repasó los datos de nueve países y encontró una alta incidencia de depresión en países con bajo consumo de pescado. Él advirtió que distintos factores económicos, sociales, culturales y otros pudieron haber influido sobre los resultados del estudio. Sin embargo, otros estudios han encontrado que las altas concentraciones de plasma sanguíneo de ácido docosahexaenoico y de ácido graso omega 3 que se encuentra en el pescado, han estado vinculados con un aumento del cambio de serotonina y una menor incidencia de depresión y suicidio.
En la edición de abril de 2000 de
Nutrition Reviews
, investigadores revisaron un número de estudios que sugirieron que podría haber una asociación entre las dietas extremadamente bajas en grasa, bajos niveles de colesterol y un aumento en la incidencia de la depresión.
En la revisión estaba incluida una observación hecha por los investigadores de la University of Arizona acerca de que la restricción de grasa y los medicamentos que bajan el colesterol podría cambiar las concentraciones de ácidos grasos poliinsaturados de los tejidos, incluyendo el tejido nervioso. Las dietas que restringen la grasa tienden a provocar un consumo alto de ácidos grasos omega 6 poliinsaturados y una disminución relativa del consumo de ácidos grasos omega 3. Para ciertas personas, estos cambios podrían aumentar el riesgo de depresión. La revisión incluyó otros estudios a gran escala que demostraban una clara relación entre los niveles bajos de ácidos grasos omega 3 en la sangre y un alto riesgo de depresión, violencia y suicidio. Los investigadores descubrieron que los ácidos grasos omega 3 son cruciales para el funcionamiento adecuado del sistema nervioso y que una dieta extremadamente baja en grasa podría provocar efectos psicológicos negativos en ciertas personas. Ellos enfatizaron que la recomendación alimenticia con respecto a la reducción de colesterol, pérdida de peso y la prevención de cáncer debería acentuar la importancia de un consumo adecuado de ácidos grasos omega 3. Trastorno bipolar
, o enfermedad maniaco depresiva, es un trastorno cerebral que provoca cambios extremos en el estado de ánimo , la energía y la capacidad para desempeñarse. Normalmente se trata este trastorno con medicamentos que estabilizan el humor tales como el carbonato de litio o el valproato. Sin embargo, estos medicamentos no siempre son eficaces y son altos los índices de reincidencia.
Un estudio de Harvard, publicado en la edición de mayo de 1999 de los
Archives of General Psychiatry
, descubrió que los ácidos grasos omega 3 eran eficaces en el tratamiento del trastorno bipolar cuando se tomaban con un medicamento estabilizador del estado de ánimo estándar. Al cuarto mes, un estudio doble ciego controlado con placebo comparó el aceite de ácidos grasos omega 3 (9.6 gramos al día) con un placebo (aceite de olivo) en 30 personas con trastorno bipolar. Se midió el estado mental de los participantes antes y después del tratamiento, utilizando la Clinical Global Impression Scale, Global Assessment Scale, Young Manía Rating Scale, y la Hamilton Rating Scale for Depression. Los resultados fueron los siguientes:
- Nueve de las 14 personas que recibieron los ácidos grasos omega 3 tuvieron una importante reducción de los síntomas, mientras que sólo 3 de 16 personas que recibieron el placebo mostraron una reducción de síntomas.
- Ninguno de los pacientes que tomaban el aceite de pescado experimentó un empeoramiento de los síntomas durante el estudio, pero nueve de los participantes que tomaban el placebo sí lo hicieron.
- Mientras que la mayoría de los participantes estaba tomando estabilizadores del estado de ánimo, ocho recibieron medicamentos no concomitantes. De esos ocho, los cuatro participantes que recibieron el aceite de pescado terminaron el estudio sin episodios graves de manía o depresión mientras que únicamente uno de los participantes que tomaban el placebo lo hizo..
Los resultados parecen prometedores para el uso de aceite de pescado, en conjunto con los estabilizadores del estado ánimo, en el tratamiento del trastorno bipolar. Sin embargo, Andrew Stoll, MD, investigador líder y profesor asistente de psiquiatría en la Harvard Medical School, previene en contra del uso de aceite de pescado como un tratamiento principal para el trastorno bipolar. Esquizofrenia
es una grave enfermedad mental caracterizada frecuentemente por delirios, alucinaciones, cambios emocionales y retraimiento social.
Un estudio publicado en la edición de 1996 de
Lipids
descubrió que el aceite de pescado ayudó a reducir la gravedad de los síntomas en un grupo de 24 pacientes con esquizofrenia. Aunque ninguno de los pacientes tenía deficiencias de consumo de ácidos grasos antes de la complementación, sus síntomas mejoraron después de que se les administraron 10 gramos al día de concentrado de aceite de pescado durante un período de seis semanas.
El trastorno de la personalidad limítrofe es una enfermedad mental caracterizada a menudo por el temor intenso de abandono, cambios de estado de ánimo, comportamiento impulsivo, agresión y auto-lesión. Un estudio reciente sugiere que los ácidos grasos omega 3 podrían ayudar a tratar los síntomas de este trastorno.
El estudio, publicado en la edición de enero de 2003 del
American Journal of Psychiatry,
consistió de 30 mujeres que cumplían con el criterio de diagnóstico para el trastorno de personalidad limítrofe con base en la Structured Clinical Interview para trastornos de DSM-IV Axis I y la Revised Diagnostic Interview for Borderlines.
Durante el período de estudio de 8 semanas, 20 de los 30 sujetos recibieron dos cápsulas de 500 mg de un ácido graso omega 3 llamado E-EPA (ácido etil eicosapentaenoico). El resto de los 10 participantes recibieron un placebo de dos cápsulas diarias que contenían aceite mineral. Los investigadores evaluaron los niveles de depresión y agresión en los dos grupos al comienzo y al final del estudio. Al final de este, los investigadores descubrieron que mientras los niveles de depresión y agresión disminuyeron en el grupo que tomaba el placebo, estos disminuyeron aún más en el grupo que tomaba ácido graso omega 3. Los investigadores concluyeron que el ácido E-EPA utilizado podría ser una forma de tratamiento eficaz para mujeres con trastorno de personalidad limítrofe moderadamente grave. Se necesita más investigación para confirmar los beneficios de los ácidos grasos omega 3 y la salud mental. Sin embargo, algunos psiquiatras han comenzado a recomendar a sus pacientes con trastornos del estado de ánimo que coman alimentos altos en omega 3 o que tomen suplementos tales como aceite de pescado. Desafortunadamente, por lo menos una prueba aleatoria reciente y un estudio finlandés por separado, que intentaban correlacionar el consumo de omega 3 con la depresión no encontraron una relación entre consumo (o tratamiento) y depresión. Unas Cuantas Advertencias
Mientras que la mayoría de la gente probablemente puede obtener beneficios de salud por comer más pescado y ácidos grasos omega 3, sin importar si estos mejoran la depresión, hay algunas cuestiones que tomar en cuenta:
- Nunca use ácidos grasos omega 3 como reemplazo de sus medicamentos psiquiátricos a menos que lo apruebe su doctor.
- Puede ser que los suplementos de aceite de pescado causen efectos secundarios tales como la indigestión, gases y eructos con olor a pescado. Sin embargo, es menos probable que esto sea un problema si comienza con una dosis baja y aumenta paulatinamente.
- En general, los suplementos de aceite de pescado son seguros. Sin embargo, hay una pequeña posibilidad de aumento de sangrado. Por lo tanto, consulte a su doctor antes de tomarlos, principalmente si planea hacerse una cirugía.
- Si usted toma suplementos de aceite de pescado, asegúrese que se les haya quitado el exceso de vitaminas A y D, que podrían ser tóxicas si se toman en cantidades grandes.
- Si esta embarazada o amamantando, evite el tiburón, el pez espada, la caballa reina, el atún y el pez blanquillo, puesto que pueden estar contaminados con mercurio u otros contaminantes ambientales.
Último revisado Mayo de 2005 por Lawrence Frisch, MD La información aquí suministrada complementa la atención recibida por su médico. De ninguna forma intenta sustituir el consejo de un professional medico. LLAME A SU MEDICO DE INMEDIATO SI PIENSA QUE PODRIA TENER UNA EMERGENCIA. Siempre busque consejo médico antes de comenzar un nuevo tratamiento o si tiene preguntas sobre una condición médica. Copyright © EBSCO Publishing. All rights reserved.
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