De acuerdo a la US Hostile Workplace Survey 2000, las personas que son blanco de un lugar de trabajo intimidante tiene altos índices de depresión, abuso de sustancias, ansiedad y otros problemas de salud relacionados con el estrés.

Desde el principio, Janis sintió que algo estaba mal, cuando fue entrevistada por primera vez en la agencia de servicio social. Su próximo supervisor inmediatamente la abordó con un estilo personal dominante de "sargento instructor". Tres de los empleados del supervisor habían renunciado en dos semanas y, dos de ellos aún no habían conseguido otro empleo.

"Las señales estaban ahí, pero las pasé por alto. Necesitaba mucho este trabajo," dice Janis. "Imaginé que podría llevarme bien con casi todos los demás." Pero Janis no estaba preparada para los retos que pronto le presentó su nuevo supervisor - crítica persistente, berrinches, injurias y amenazas. Junto con estos retos, Janis fue asaltada por una serie de enfermedades y problemas relacionados con el estrés.

Janis fue blanco de intimidación en el lugar de trabajo.

¿Qué es la intimidación en el lugar de trabajo?

De acuerdo a la Campaign Against Workplace Bullying (CAWB por sus siglas en inglés) en Benicia, California, la intimidación, también conocido como hostigamiento, involucra el persistente abuso personal que pone en riesgo la salud, que humilla y menosprecia a una persona. Desafortunadamente, en muchos lugares de trabajo a menudo es minimizado como un incompatibilidad de personalidad, un problema de actitud o un "estilo fuerte para dirigir."

Cuando alguien está bajo presión, puede enojarse con facilidad, ser irritable y dedicarse a gritar, pero ellos se detienen cuando la presión disminuye. En contraste, las conductas intimidatorias son persistentes y dañinas. Podrían ser o no obvias.

Las conductas intimidatorias obvias incluyen persistente :

  • Crítica no válida y objetar por pequeñeces
  • Injurias e insultos personales
  • Gritos y muestras de enojo
  • Ridiculización y humillación pública
  • Exclusión
  • Indiferencia o ignorar
  • Devaluación de esfuerzos
  • Amenazas
  • Difundir rumores dañinos

Las conductas intimidatorias menos obvias incluyen:

  • Ocultar información o fuentes de manera deliberada
  • Arreglárselas para que un empleado fracase
  • Emitir demandas de tiempo o rendimiento no razonables (normalmente no directamente relacionado con las necesidades o metas de la compañía)
  • Quitar responsabilidades sin una causa justa
  • Sabotear los esfuerzos del empleado
  • Supervisar o controlar al empleado (de manera excesiva) con malas intenciones
  • Negar derechos, como el uso de permisos
  • Mentir sobre el empleado
  • Fabricar "evidencia" de incompetencia o instigar quejas de otros con respecto al empleado

De acuerdo a la CAWB, el año pasado, aproximadamente 1 de cada 6 empleados estadounidenses experimentó intimidación en el trabajo. Es una "epidemia silenciosa" mal entendida que conlleva a una seria amenaza de salud pública.

Entendiendo la conducta

Las conductas intimidatorias provienen de factores psicológicos en la persona que intimida, como una baja autoestima, sentimientos de incompetencia o la necesidad de poder y control. La mayoría de los casos no son incidentes aislados y, la mayoría de dichas personas tienen un antecedente de esta conducta. Ellos hostigan a los empleados por un número de razones. Pueden sentirse nerviosos o amenazados por la competencia, creatividad, popularidad o ética del empleado. Los empleados que no son polémicos, cooperativos o vulnerables de alguna forma, también tienden a ser blancos de directores intimidantes.

Con frecuencia un empleado blanco sólo está en el lugar y momento equivocados. "Mi supervisor intimidó a las personas hasta que renunciaron, aunque no querían renunciar. Cuando contrató nuevas personas, inevitablemente encontraría un nuevo blanco. Simplemente debía tener una persona a la que pudiera hostigar," dice Janis. "Dejé este empleo hace seis años y desde entonces ella tiene un significativo número de empleados intimidados y despedidos. Ella aún está ahí y aún lo hace!"

Los costos de la intimidación en el lugar de trabajo

Los costos de la intimidación en el lugar de trabajo son significativos tanto para el patrón como para el blanco del intimidante.

Costos para el patrón

Para el patrón, los costos de la intimidación pueden incluir:

  • Una atmósfera de temor, guardar secretos y poca cooperación
  • Baja productividad
  • Altos índices de:
    • Rotación de personal
    • Uso de permisos por enfermedad
    • Expulsión temporal y otros procedimientos disciplinarios
    • Despido
    • Quejas
    • Jubilación por mala salud
    • Jubilaciones anticipadas
  • Mayor responsabilidad por prácticas de empleo que dañan la salud

Costo del empleado blanco de intimidación

Las personas que son blanco de intimidación en el lugar de trabajo a menudo experimentan dolor físico y psicológico significativos. La CAWB U.S. Hostile Workplace Survey 2000 reveló los siguientes síntomas psicológicos y físicos en quienes son blanco de intimidación en el lugar de trabajo:

Psicológicos:

  • Ansiedad (94%)
  • Insomnio (84%)
  • Obsesión sobre la situación (76%)
  • Depresión clínica (41%)
  • Hábitos auto-destructivos, como el incremento en el uso de alcohol, drogas o comida (35%)
  • Pensamientos suicidas (22%)
  • Pensamientos de violencia hacia los demás (21%)

Físicos:

  • Ataques de pánico, palpitaciones cardíacas, frecuencia cardíaca incrementada (48%)
  • Agotamiento, requiriendo descansar en cama (45%)
  • Síndrome de fatiga crónica o dolor del tejido/articulación conectivo (43%)
  • Cambios de peso, perder o aumentar (40%)
  • Cambios en la piel (28%)
  • Dolores de cabeza, desde ligeros hasta migraña (23%)
  • Intestino irritable (23%)
  • Hipertensión (16%)

Las personas que son intimidadas en el trabajo, también reportan desarrollar más infecciones como resfriados y gripa.

Otros efectos negativos:

De acuerdo a la CAWB, la intimidación a menudo tiene un impacto negativo sobre las relaciones sociales del empleado en el trabajo y en casa. Los compañeros de trabajo, pareja y familiares podrían cansarse de escuchar sobre la intimidación y retirar su apoyo. En algunos casos incluso puede impactar en el matrimonio hasta el punto del divorcio.

Los empelados intimidados también tienen a perder ingreso. Algunas veces usan todas sus incapacidades, reducen sus ahorros y pierden su empleo.

Tomar al toro por los cuernos

La intimidación en el lugar de trabajo es un problema serio. Pero ¿qué puede hacer para detenerlo? Desafortunadamente, no siempre puede para la intimidación una vez que empieza, pero aquí hay algunos consejos que podrían ayudar.

1. Aprenda como ubicar a un director intimidante antes de aceptar el empleo.

Las personalidades intimidatorias pueden encontrarse en cualquier lugar, incluso en las "mejores" compañías. Cuando usted se entreviste para un empleo, no se muestre tan deslumbrado por los impresionantes comunicados de la misión, títulos y premios de manera que esto no le permita hacer las preguntas correctas. Hable con otros empleados y ex empleados (en caso de conocer a alguno) sobre el estilo de manejo de los directores en la compañía. Pídale al patrón una copia de las políticas de la compañía y léala cuidadosamente, tomando nota de sus políticas sobre:

  • Rotación de personal
  • Uso de incapacidad
  • Expulsión temporal y otros procedimientos disciplinarios
  • Despido
  • Quejas
  • Jubilación por mala salud
  • Jubilaciones anticipadas

Es más seguro pedir información escrita de la política y leerla en vez de preguntar sobre esos temas durante la entrevista, lo cual daría la impresión de que usted espera tener dificultades en la compañía nueva.

2. No se sienta avergonzado.

De acuerdo a Ruth y Gary Namie, psicólogos de organizaciones y fundadores de la CAWB, ser intimidado en el trabajo es muy dañino para la autoestima, particularmente si usted no está recibiendo ayuda. Deje de escuchar los ataques verbales y no se sienta avergonzado. Dígase a usted mismo que no hizo nada incorrecto.

3. Documente cada incidencia de intimidación, lo que pasó y cómo se sintió

Esto ayudará a reducir cualquier confusión que usted pudiera sentir. También podría ayudarle a que finalmente realice los cambios que necesita.

4. Confronte al intimidante...sutilmente.

Usted merece ser tratado con respeto, sin importar quien sea o su posición en una organización. Si usted siente que está siendo intimidado, NO ataque o culpe al intimidante. En su lugar, tranquila pero firmemente hable sobre la conducta que usted ha observado y la manera en que lo hace sentir. Use oraciones "Yo" ("Yo me siento menospreciado cuando usted me levanta la voz en la oficina") en lugar de oraciones "usted" ("Usted está intimidándome"). Algunas veces el imponerse puede detener la conducta intimidatoria.

5. Hable la situación con alguien en quien confíe.

Si la intimidación continua, hable con alguien quien pudiera ser capaz de ayudarle como otro empleado, un representante de recursos humanos, un director de apoyo o un asesor. Algunas veces más de una personas está siendo intimidada en el lugar de trabajo. De ser así, una queja de grupo podría tener más peso.

6. Busque otro empleo.

Si la intimidación en el lugar de trabajo continua a pesar de los esfuerzos por detenerla, considere buscar otro empleo. Esto es especialmente importante si la situación está provocando estrés crónico y/o síntomas físicos o emocionales o enfermedad.

7. Conozca más sobre la intimidación en el lugar de trabajo y lo que puede hacer para detenerla.

De acuerdo a la CAWB, actualmente hay un número de esfuerzos internacionales que toman lugar para aumentar la consciencia de la epidemia silenciosa de la intimidación en el lugar de trabajo. Estos esfuerzos incluyen cambiar las leyes existentes de hostigamiento de manera que sean más completas y no se limiten al género, raza, edad, país de origen y otras características (como las definidas en las Equal Employment Opportunity Commission Guidelines). Las fuentes de información incluyen organizaciones, libros y conferencias anuales sobre la intimidación en el lugar de trabajo, así como consultores especializados en reducir los ambientes hostiles de trabajo.