La jornada hacia la maternidad ha empezado. Usted siente una mezcla de anticipación, alegría, esperanza, emoción y quizás un poco de aprehensión. Desafortunadamente, estos momentos de euforia pueden ser resaltados con episodios de náusea, estreñimiento y dolor de espalda. ¿Cómo puede pasar el resto del embarazo sin estas molestias persistentes?
Durante el embarazo el cuerpo de una mujer experimenta algunos cambios importantes para satisfacer las demandas del bebé en crecimiento. Estos cambios se inician con las hormonas sexuales estrógeno y progesterona y a menudo se acompañan por varias molestias. Estos efectos secundarios normales, que pueden variar entre las mujeres y los embarazos, no son lo mismo que las complicaciones. (Las complicaciones del embarazo incluyen hipertensión, anemia, diabetes gestacional, preeclampsia y sangrado vaginal). He aquí algunas de las molestias más comunes del embarazo y consejos para controlarlas:
Incluyen sensibilidad, pesadez, hormigueo; incremento en tamaño, oscurecimiento de la areola, bultos y vasos sanguíneos más aparentes.
Lo que puede ayudarle:
usar un brassiere de soporte.
Su gusto puede cambiar y usted tendrá antojos de ciertos alimentos, especialmente lo dulce, mientras que otros alimentos se vuelven desagradables.
Lo que puede ayudarle:
coma una dieta balanceada, coma lo que quiera, pero evite atracarse de alimentos altos en calorías y grasas.
Especialmente común durante las primeras 8 ó 10 semanas debido a cambios en el metabolismo. También puede estar relacionada con una mala nutrición, tener sobrepeso, falta de ejercicio regular e insomnio.
Lo que puede ayudarle:
tome siestas frecuentes y descanse siempre que pueda. Reduzca su trabajo o actividades diarias. Coma pequeñas cantidades de alimento de manera frecuente para conservar sus niveles de energía.
Usted puede sentir que está en una montaña rusa emocional; emocionada y eufórica, pero también llena de dudas y ansiedad. Usted puede llorar con facilidad y preocuparse por varias cosas como su embarazo, la salud de su bebé, el dar a luz, la relación con su pareja y su futuro.
Lo que puede ayudarle:
Tenga en mente que es normal tener estos sentimientos. Platique abiertamente acerca de ellos con su pareja, familia, amigos y personas que la apoyen. Únase a grupos o tome clases para las futuras mamás.
Los músculos lisos del intestino se pueden relajar durante el embarazo y conducir al estreñimiento.
Lo que puede ayudarle:
Coma muchos alimentos ricos en fibra como los granos enteros, frutas y verduras. Asegúrese de beber líquidos suficientes y haga ejercicio regular.
A medida que el útero en expansión ejerce presión sobre su vejiga, usted puede orinar de manera más frecuente.
Lo que puede ayudarle:
Trate de no reducir el consumo de líquidos varias horas antes de irse a la cama. Evite la cafeína.
Venas varicosas que se forman en el ano y que provocan comezón y dolor. Estas pueden ser causadas por la presión interna del bebé y el estreñimiento.
Lo que puede ayudarle:
Consuma una dieta rica en fibra con granos enteros, frutas y verduras crudas; beba mucha agua; haga ejercicio regularmente. Hay cremas disponibles para suavizar el ardor y la comezón. Aléjese de los baños calientes en tina.
Los cambios hormonales pueden provocarle que pierda algo de cabello las semanas siguientes al parto.
Lo que puede ayudarle:
Recuerde que el cabello nuevo le crecerá dentro de unos cuantos meses. Hasta entonces, usted podría usar un estilo de peinado más corto y esponjado; evitando los agentes que dañan el cabello como los tintes, los permanentes y el aire caliente de la secadora de cabello.
"El asco matutino" puede ser experimentado a cualquier hora del día y generalmente es provocado por los altos niveles de las hormonas, la fatiga y un nivel bajo de azúcar en la sangre. Cada mujer tiene una experiencia diferente; algunas no padecen de fuertes náuseas mientras que otras a menudo se sienten mal. Es muy raro que la náusea se vuelva tan severa y prolongada que la mujer no pueda retener alimento alguno y necesite ser hospitalizada. Para la mayoría de las mujeres, los brotes de náusea se terminan alrededor del cuarto mes.
Lo que puede ayudarle:
Evite alimentos que sean altos en grasa, ácidos o estén muy condimentados. Coma bocadillos pequeños con frecuencia y alimentos blandos para mantener sus niveles de azúcar en la sangre. Si siente náuseas al levantarse en la mañana, tenga a la mano algunas galletas saladas o pan tostado cerca de su cama. Un último bocadillo por la noche puede ayudar. Evite el humo del tabaco y los olores que le provoquen náuseas.
Usted puede notar que los lunares y las pecas se obscurecen, así como la aureola alrededor de los pezones. Algunas mujeres desarrollan una línea obscura desde el ombligo hasta el área púbica o aparecen manchas obscuras en el rostro. Estos cambios en la piel son provocados por las hormonas y generalmente desaparecen después del parto.
Lo que puede ayudarle:
Aléjese del sol o use un bloqueador solar potente.
La inflamación y dolor de las encías son causados a menudo por una mala higiene oral. Sin embargo, durante el embarazo, la encías pueden sangrar con facilidad como resultado del aumento de la progesterona y de la expansión del suministro del flujo sanguíneo. Esto aumenta el riesgo de acumular sangre en la base de las encías, lo cual puede derivar en caries dental y gingivitis.
Lo que puede ayudarle:
Practique una buena higiene oral. Cepíllese los dientes varias veces al día, especialmente después de comer, y use hilo dental. Asegúrese de visitar al dentista durante su embarazo.
Se pueden desarrollar venas hinchadas y de color morado obscuro en la parte baja de las piernas, provocando dolor y comezón. Esto se puede deber a las hormonas del embarazo, al peso del bebé, al aumento del volumen sanguíneo y a la herencia.
Lo que puede ayudarle:
Evite subir de peso excesivamente. No esté parada durante largos periodos de tiempo o sentada con las piernas cruzadas. Haga ejercicio de forma regular. Eleve sus piernas sobre una almohada cuando esté acostada. Cuando esté sentada, mantenga sus piernas levantadas. Pruebe ponerse medias elásticas de compresión antes de salir de la cama.
Los dolores de espalda son comunes durante el embarazo y pueden ser el resultado del aumento de peso en la región abdominal, de una mala postura y de que los ligamentos se estiren y se ablanden.
Lo que puede ayudarle:
Cuando se agache, mantenga su espalda recta e incline sus rodillas. No permanezca en la misma posición por mucho tiempo; muévase alrededor. Evite cargar objetos pesados. Trate de tener una buena postura y no use tacones altos. Intente los ejercicios de espalda para mujeres embarazadas.
La indigestión y la acidez son más comunes durante el último trimestre debido al aumento de presión en el estómago, lo que provoca un reflujo de los jugos gástricos dentro del esófago.
Lo que puede ayudarle:
Evite los alimentos fritos, condimentados o las bebidas/comidas ácidas. Coma bocadillos pequeños de manera frecuente en lugar de varias comidas pesadas. No beba con sus comidas. Eleve su cabeza poniendo varias almohadas en el respaldo cuando vaya a la cama. No tome antiácidos sin buscar antes asistencia médica.
Usted puede tener dificultad para dormir debido a la incomodidad, el sudor, los calambres en las piernas, las patadas del bebé o por la necesidad de orinar.
Lo que puede ayudarle:
Antes de ir a la cama, intente relajarse con un baño tibio, música relajante, ejercicios de alivio de estrés y ropas de cama cómodas.