El trabajo de parto es el proceso que lleva al nacimiento, el cual tiene tres etapas. La primera etapa empieza cuando el útero de la mujer embarazada se contrae y el cérvix se dilata. Las contracciones del útero que se presentan con el trabajo de parto son provocadas por las hormonas conocidas como
oxitocina
y
prostaglandina
. Durante la segunda etapa del trabajo de parto, el bebé es empujado a través de la vagina. La tercer etapa es la salida de la placenta, que sucede apenas unos minutos después del nacimiento del bebé. Un trabajo de parto típico dura de 12 a 14 horas, pero la duración y experiencia del trabajo de parto varía de manera considerable entre las mujeres.
Su médico usa pautas para determinar si su trabajo de parto está avanzando de manera normal. De vez en cuando éste no avanza de manera normal y una mujer embarazada podría necesitar asistencia médica o una cesárea. Si el trabajo de parto inicia antes de la semana 37 del embarazo, éste se considera prematuro. Si usted tiene cualquier síntoma de trabajo de parto antes de la semana 37, debe llamar de inmediato a su doctor.
Su "fecha límite" es sólo una estimación de cuándo el trabajo de parto iniciará. Es normal que éste pueda empezar en cualquier momento dentro de dos semanas antes o después de su fecha límite. El trabajo de parto iniciará con la apertura y adelgazamiento de su cérvix, cuando su útero empieza las contracciones regulares. Cuando su cuerpo se esté preparando para el trabajo de parto, usted experimentará los siguientes signos:
Descenso del bebé
Podría sentirse como si su bebé hubiera caído más abajo. Esto sucede cuando la cabeza de su bebé se asienta más profundamente en su pelvis. El descenso del bebé se presenta de unas cuantas semanas a unas cuantas horas antes de que inicie el trabajo de parto.
Tapa o "muestra" mucosa
Usted pasará una espesa tapa de mucosidad o tendrá un incremento de secreción vaginal que podría verse clara, ligeramente manchada de sangre o rosa. La tapa mucosa es empujada dentro de la vagina cuando el cérvix empieza a abrirse. Esto podría presentarse varios días antes de que el trabajo de parto inicie o durante el comienzo del mismo.
Su fuente se "rompe"
Usted sentirá un continuo escurrimiento o un chorro de líquido de su vagina. Esto es provocado cuando la bolsa amniótica se rompe y hay una liberación del líquido que rodea a su bebé durante el embarazo.
Contracciones regulares
Cuando se presentan las contracciones regulares, usted ya podría estar entrando en trabajo de parto. Las contracciones pueden sentirse como calambres menstruales o un dolor de espalda.
Cuando en efecto usted entra en trabajo de parto, experimentará los siguientes signos:
- Las contracciones se presentarán a intervalos regulares, durarán cerca de 30-40 segundos y se irán acercando más y más.
- Las contracciones no desaparecen cuando usted camina.
- Probablemente sentirá el dolor de las contracciones al frente y detrás
Los dolores de trabajo de parto falso, también conocidos como contracciones Braxton-Hints, a menudo se presentan en las últimas semanas del embarazo. Pueden ser molestas o dolorosas y pueden llevarle a pensar que está entrando en un verdadero trabajo de parto. Puede ser difícil decir la diferencia entre el trabajo de parto falso y el verdadero. De hecho, algunas veces la diferencia puede determinarse sólo por un examen vaginal y cervical. El trabajo de parto falso podría estar caracterizado por:
- Calambres irregulares que no se acercan de manera consistente.
- Contracciones que se detienen cuando usted camina, se acuesta o cambia de posición.
- Contracciones que se sienten en el abdomen.
Primera etapa del trabajo de parto
Durante las primeras etapas del trabajo de parto, las contracciones regulares empiezan y su cérvix estará completamente dilatado. La primera etapa del trabajo de parto consiste en una
fase latente
en la que su cérvix se dilata lentamente hasta los tres o cuatro centímetros - un proceso que puede tomar cinco o más horas. Está marcado por contracciones bastante ligeras que duran cerca de 30-40 segundos y que se presentan cada cinco minutos.
La
fase media
de la primera etapa del trabajo de parto dura cerca de tres horas. Durante esta fase su cérvix se dilatará hasta cerca de siete centímetros y las contracciones serán más intensas y menos separadas entre sí. Las contracciones pueden ser dolorosas en ese momento y algunas mujeres requieren medicamentos analgésicos. Durante esta fase usted podría cambiar posiciones de manera frecuente, enderezarse o incluso levantarse y caminar. Un baño o ducha tibia podría ayudarle a relajarse. También se beneficiará de capacitación y ayuda que le ayudará a aumentar la relajación.
La
fase de transición
es el final de la primera etapa y dura cerca de dos horas. Durante esta fase, el cérvix se dilata de ocho a diez centímetros. Las contracciones son muy intensas y a intervalos de dos a tres minutos, y duran de 60 a 90 segundos cada una. Necesitará concentrarse en su respiración y se beneficiará de mucha capacitación. Durante la fase de transición, usted podría experimentar los siguientes signos:
- Bochornos y escalofríos
- Irritabilidad
- Sensibilidad al ambiente
- Náusea o vómito
- Calambres en las piernas
- La urgencia por empujar
Segunda etapa del trabajo de parto
Durante la segunda etapa del trabajo de parto, su cérvix estará completamente dilatado a 10 centímetros. Las contracciones serán muy fuertes y dolorosas, durarán cerca de 60 segundos y se presentarán a intervalos de cerca de dos a tres minutos. Tendrá un impulso intenso de empujar. Esta etapa dura cerca de dos horas en una madre primeriza. Usted podría sentir sensación de estiramiento o de ardor conforme la cabeza del bebé sea empujada hacia fuera de su vagina. Al final de la segunda etapa de trabajo de parto, después de que su bebé nace, usted se sentirá bastante aliviada y emocionada.
Tercera etapa del trabajo de parto
La tercera etapa del trabajo de parto toma lugar dentro de 30 minutos del nacimiento. Es la etapa más corta, dura cerca de 20 a 30 minutos. Durante esta etapa su útero se contraerá y expulsará la placenta. Usted podría sentir contracciones ligeras que son muy diferentes de las contracciones del trabajo de parto. Durante estas contracciones usted será exhortada a empujar.
Su trabajo de parto estará cuidadosamente supervisado por su médico. Durante todo el trabajo de parto, un médico revisará sus signos vitales, contracciones del útero y la frecuencia cardíaca de su bebé. Éstas pueden ser revisadas manualmente o con un monitor electrónico. Si se detecta problema alguno, su médico puede tomar la acción necesaria.