La heroína, una de muchas drogas opiáceas, es una droga altamente adictiva. La heroína se procesa de la morfina, una substancia producida de manera natural y extraída de la semilla de la planta asiática amapola. Normalmente, la heroína se presenta en forma de un polvo blanco o café. Los nombres corrientes para la heroína incluyen "pasta", "H", "polvo blanco" y "junk". Otros nombres podrían referirse a los tipos de heroína producida en una zona geográfica específica, como la "goma negra mexicana". Las personas consumen la heroína mediante la aspiración, fumándola o por una inyección. Estos tres métodos son igualmente peligrosos.

La heroína deprime el sistema nervioso central. Una dosis de heroína causa un arranque de euforia ("acelerón") acompañado de una irrigación cálida en la piel, una boca seca y pesadez en las extremidades. Después de esta euforia inicial, el usuario se pone "a cabecear", un estado alternativamente de somnolencia y vigilia. Estos efectos de corto plazo aparecen inmediatamente después de una sola dosis y desaparecen en unas horas.

Con el uso regular de la heroína - a veces con tan sólo dos a tres días - se desarrolla tolerancia. Esto significa que quien la consume debe tomar más heroína para sentir la misma intensidad o efecto. A medida que se utilizan mayores dosis con el paso del tiempo, se desarrolla dependencia física y adicción. Con la dependencia física, el cuerpo se ha adaptado a la presencia de la droga y podrían ocurrir los síntomas de abstinencia si se reduce o se detiene el uso.

Riesgos de Salud

El abuso de la heroína está asociado con muchos efectos graves en la salud. Algunas de estas complicaciones se deben a la misma droga y otras son provocadas por las condiciones insalubres en que usualmente ocurre el uso de la heroína. Por ejemplo, puede que la heroína de la calle contenga aditivos que obstruyan las venas sanguíneas que van hacia los pulmones, el hígado, los riñones o el cerebro. Este bloqueo puede provocar infección o incluso la muerte de pequeños parches de células en órganos vitales.

Los efectos negativos comunes de la heroína incluyen:

  • Trastornos pulmonares e infecciones, incluyendo neumonía
  • Problemas hepáticos, incluyendo hepatitis viral A , B y C
  • Problemas musculoesqueléticos, incluyendo osteomielitis (inflamación o infección de los huesos)
  • Anormalidades en el sistema inmunológico, incluyendo infecciones frecuentes
  • Efectos en el cerebro, incluyendo coma y anoxia cerebral (disminución del abastecimiento de sangre al cerebro)
  • Aborto espontáneo o defectos de nacimiento, si una mujer utiliza la heroína durante su embarazo
  • Venas colapsadas
  • VIH/SIDA y otras enfermedades infecciosas (por compartir agujas)
  • Función mental disminuida, debido a la depresión del sistema nervioso central
  • Sobredosis, que puede ser fatal; las señales de una sobredosis incluyen:
    • Sonrojarse
    • Comezón en la piel
    • Pupilas contraídas
    • Somnolencia
    • Disminución del ritmo de respiración
    • Disminución en la presión sanguínea
    • Ritmo cardíaco lento
    • Disminución de la temperatura corporal

Tolerancia, Adicción y Abstinencia

Un consumidor de la heroína experimenta síntomas de abstinencia pronto como de cuatro a seis horas después de la última dosis. Los síntomas graves de la abstinencia varían entre 36 y 72 horas después de la última dosis y pueden durar una semana. Los síntomas de la abstinencia son aquellos asociados con un sistema nerviosos estimulado, lo cual es una resistencia a la depresión del sistema nervioso causada por la heroína. Estos síntomas incluyen los siguientes:

  • Tener antojos por consumir drogas
  • Ansiedad, inquietud e insomnio
  • Aumento del ritmo de la respiración y bostezos
  • Aumento en la liberación de sudor, lágrimas y secreción nasal
  • Pupilas dilatadas
  • Dolor y contracción muscular, incluyendo movimientos incontrolados de las piernas
  • Dolor de huesos
  • Diarrea y vómito
  • Bochornos y escalofríos con piel de gallina
  • Estremecimientos y sacudidas
  • Pérdida de apetito

La abstinencia repentina por parte de los consumidores altamente dependientes que están en un estado de salud pobre ocasionalmente puede ser fatal. Sin embargo, la abstinencia de la heroína se considera mucho menos peligrosa que el abstenerse de alcohol o de los barbitúricos.

Tratamiento

El tratamiento para la adicción a la heroína es bastante difícil y debería hacerse en una instalación de tratamiento especializado. Las opciones de tratamiento para la adicción a la heroína incluyen medicamentos y terapias de comportamiento. Una combinación de medicamentos, terapia y otros servicios de apoyo parece ser lo más efectiva para ayudar a las personas a dejar la heroína (u otros opiáceos) y regresar a sus vidas más estables y productivas. El tratamiento podría hacerse en clínicas de pacientes externos o en instalaciones de tratamiento residencial comunal.

Medicamentos

La metadona es un medicamento opiáceo sintético que se administra para bloquear los efectos de la heroína por alrededor de 24 horas. Cuando se prescribe a un nivel de dosis lo suficientemente alta para las personas adictas a la heroína, tiene un éxito registrado en ayudar a las personas para controlar sus síntomas de abstinencia y evitar regresar al uso de la heroína. La LAAM (por sus siglas en inglés), también un medicamento opiáceo sintético para tratar la adicción a la heroína, puede bloquear los efectos de la heroína hasta por 72 horas. Otros medicamentos aprobados son la naxolona y la naltrexona, los cuales bloquean los efectos de la morfina, la heroína y otros opiáceos. Muchos otros medicamentos para el uso en los programas de tratamiento de la heroína están bajo estudio.

Tratamiento del Comportamiento

Existen muchos tratamientos del comportamiento efectivos y disponibles para los adictos a la heroína. Esto puede incluir las estrategias residenciales y de paciente externo. Los programas residenciales proveen entrenamiento, educación y redirección para ayudar a las personas a construir una nueva vida a medida que se recuperan de sus adicciones. Varias terapias del comportamiento nuevas se están mostrando particularmente prometedoras para la adicción a la heroína. Las terapias de control y contingencia usan un sistema con base voucher, donde los pacientes ganan "puntos" con base en las pruebas para detectar drogas negativas, lo cual pueden intercambiar por artículos que estimulen una vida saludable. Las intervensiones cognitivas y del comportamiento están diseñadas para ayudar a modificar el pensamiento del paciente, sus expectativas y conductas, y para incrementar sus habilidades para enfrentarse a varios estresantes de la vida.