El CFS puede hacerlo sentir impotente, culpable, confundido, enojado, triste o miserable. En tanto que sus síntomas persistan, notará que su familia, amigos y jefe se impacientan. Es posible que usted tenga que lidiar con personas que no entienden que los síntomas no están sólo "en su cabeza." A pesar de que hay muchas cosas que necesita hacer, puede ser que sienta que no tiene la suficiente fuerza física o mental para hacerlas.
Durante este tiempo necesita cuidarse a sí mismo y hacer algunos ajustes en su estilo de vida. Aquí se presentan algunos consejos:
Mídase usted mismo
Algunos días se sentirá mejor que otros. Cuando tenga un buen día debe tratar de hacer todas las cosas que no pudo hacer en los días que tuvo menos energía. Al final del día estará cansado y pasará los dos días siguientes en cama. Cuando tenga otro buen día, repita dicho patrón.
En lugar de exigirse y terminar exhausto, trate de medirse usted mismo. Esto significa que necesita escuchar a su cuerpo. A la primera señal o signo de fatiga, dolor o incomodidad deje de hacer lo que esté haciendo y descanse. Recuéstese en un lugar tranquilo con los ojos cerrados. Alterne sus actividades con periodos de descanso. Si está muy enfermo sus periodos de actividad serán cortos (posiblemente hasta de 5 minutos) y sus periodos de descanso durarán mucho más. Conforme se sienta mejor, sus periodos de actividad se irán haciendo más extensos y sus periodos de descanso más cortos.
Elija actividades moderadas
Si estuvo demasiado activo antes de su enfermedad e involucrado en competencias deportivas, le será difícil elegir actividades que no requieran de mucho esfuerzo físico. Así que elija unas cuantas actividades que disfrute pero con moderación. Algo de ejercicio es bueno sin importar si sólo es un poco de estiramiento. Cuando se está enfermo, no es un buen momento para involucrarse en competencias deportivas. En lugar muchas actividades físicas, éste tal vez sea un buen momento para concentrarse en viejos o nuevos pasatiempos que requieran menos esfuerzo físico.
Realice los ajustes necesarios en el trabajo y escuela
Dependiendo de la gravedad de su enfermedad, puede ser que no esté en condiciones de seguir trabajando de tiempo completo o ni siquiera medio tiempo. Discuta ésta situación con su jefe para ver si puede disminuir sus horas de trabajo. Las horas que deje de trabajar pueden tener un fuerte impacto económico. Trate de estar preparado para reducir gastos o compensar el ingreso perdido. Debe estar preparado para recibir menos o incluso ningún beneficio económico por parte de su jefe como puede ser un plan privado o la Social Security Administration. Debe hacerse a la idea de que éste es un proceso largo y que la pérdida de ganancias puede ser menos significativo que su salario.
Si está en la escuela vea si es posible tener un tutor en casa o estudiar en casa o asistir a la escuela sólo tiempo parcial. Es mejor ir lento y dejar que su cuerpo mejore gradualmente, en lugar de realizar un mayor esfuerzo que el que puede realizar exitosamente y en ese proceso empeorar su padecimiento médico.
Liste el apoyo de otras personas
Su pareja, familia, amigos y hasta su jefe y compañeros del trabajo aceptarán hacer ajustes. Es importante que ellos sepan el nombre y origen de su enfermedad para que puedan proporcionarle apoyo y le ayuden a sobrellevar la enfermedad.
Realice cambios para aliviar los padecimientos asociados con el CFS
Necesitará realizar cambios en su dieta para aliviar ciertos problemas como alergia a ciertos alimentos y problemas gastrointestinales. Una dieta bien balanceada puede ayudarle a sentirse mejor. Si dormir bien está convirtiéndose en un problema, hable con su médico sobre las opciones de tratamiento como cambios en su estilo de vida y el empleo de medicamentos. Si tiene problemas con dolor y movilidad, consulte a su médico para que le recomiende a un terapeuta físico u ocupacional.