Con mayor frecuencia, el cáncer testicular se presenta en forma de una masa indolora en su escroto. Posteriormente, se descubrirá la masa en un examen médico de rutina o dicha masa será dolorosa. Ésta es propensa a ser infecciosa (
epididimitis
u orquitis) y se puede tratar primero con antibióticos.
El médico le preguntará acerca de sus síntomas e historial médico, además de practicarle una oscultación, incluyendo el cuidadoso examen de sus testículos.
Su médico le puede hacer alguna de las siguientes pruebas:
Pruebas de sangre
- se toma una muestra de sangre y se miden los niveles de ciertas marcas de la medida del tumor. La marcas de tumor son químicos que aparecen en algunas ocasiones en la sangre si el cáncer está presente en el cuerpo. El cáncer testicular produce dos de dichas marcas: Fetoproteína alfa (AFP) y gonadotropina humana crónica (hCG). Estos químicos no sólo ayudan al diagnóstico de la enfermedad sino que se usan también para el seguimiento del éxito del tratamiento.
Normalmente, otra sustancia en la sangre, la enzima hepática LDL, se eleva en casos avanzados de cáncer. Se puede medir para ayudar al diagnóstico y a dar seguimiento al éxito de los tratamientos.
Ultrasonografía
- el ultrasonido es la prueba clave para el diagnóstico del cáncer testicular. Utiliza ondas sonoras para encontrar tumores. Si muestra una masa sólida, es más probable que se extirpe el testículo.
Biopsia excisional
- la extirpación de un testículo entero para que sea examinado en un laboratorio y se revise si hay cáncer. La mayoría de las pruebas con sospecha de masas vistas en el ultrasonido, se retiran completamente.
Radiografías torácicas
- esta es una serie de imágenes estándar de rayos x de su caja torácica. Si se confirma el cáncer por medio de la biopsia, se pudo haber esparcido dentro de los nódulos linfáticos en el pecho. Los rayos X se realizan para observar si se han esparcido.
Escáner CAT -
esta prueba proporciona imágenes de rayos x computarizadas y detalladas de cualquier parte del cuerpo y se puede usar para determinar si se ha diseminado el cáncer.
Si se detecta el cáncer, el tratamiento y la oportunidad de cura dependen del tipo de tumor, su ubicación, tamaño y etapa del cáncer, además de su salud general. Para la mayoría de las etapas de la enfermedad, el índice de cura es de 90%, aproximadamente.
El 95% de los tipos de cáncer testicular son llamados tumores de células de germen. Existen dos tipos principales de tumores de células de germen: Los seminomas y los no seminomas y existen cuatro tipos de no seminomas. Estos se distinguen a través de la examinación con microscopio. Los no seminomas son más difíciles de curar que los seminomas.
Las etapas son un cuidadoso intento de determinar si el cáncer se ha esparcido y si lo ha hecho, qué partes del cuerpo se encuentran afectadas. Las etapas del cáncer testicular considera el tamaño del tumor y el involucramiento de los nódulos linfáticos. Las siguientes etapas se usan para clasificar el cáncer testicular:
Tis
(en situ) - el cáncer está muy localizado y no se ha esparcido a otras áreas.
T1
- el tumor está limitado a la tesáis y epidermis sin haberse esparcido a los vasos sanguíneos cercanos.
T2
- el tumor está limitado a la tesáis y epidermis y se ha esparcido a los vasos sanguíneos dentro de la piel que rodea el interior del escroto (llamado túnica vaginalis).
T3
- el tumor se ha esparcido a la cuerda seminal.
T4
- el tumor se ha esparcido dentro de la pared del escroto.
N1
- nódulo linfático con dos centímetros (cm) o menos de cáncer
N2
- nódulo linfático con 2-5 cm de cáncer.
N3
- nódulo linfático con más de 5 cm de cáncer