Las personas con esquizofrenia tienen percepciones de la realidad que son destacadamente diferentes de la realidad vista y compartida por otros a su alrededor. Las personas con esquizofrenia que viven en un mundo deformado por las alucinaciones y delirios, se pueden sentir temerosas, iracundas, ansiosas, deprimidas o confundidas.

Normalmente, los síntomas de la esquizofrenia comienzan en la adolescencia o en la edad adulta temprana. A veces, aparece lentamente y se vuelve más molesta y extraña a través del tiempo. Normalmente, los primeros síntomas de la esquizofrenia aparecen como cambios en el comportamiento que parecen confusos - o incluso causan shock. Para ajustar los criterios del diagnóstico, los síntomas de la enfermedad se deben presentar durante, por lo menos, seis meses y debe haber un deterioro previo del nivel de funcionamiento del paciente.

El comienzo repentino de los síntomas psicóticos severos se refiere a una fase aguda de la esquizofrenia. La psicosis es un padecimiento común en la esquizofrenia, es un estado de discapacidad mental marcado por alucinaciones. Los síntomas menos obvios, como el aislamiento social o retiro inusual del habla, pensamiento o comportamiento, puede preceder, junto con los síntomas psicóticos.

En parte, debido a las realidades inusuales que experimentan, las personas con esquizofrenia se pueden comportar de manera muy diferente en varios momentos. Algunas veces pueden parecer distantes, separados o preocupados y se pueden quedar tan rígidos como una piedra (catatonia), sin moverse por horas o pronunciando un sonido. Otras veces, puede parecer que están ocupados constantemente y parecen siempre despiertos, alertas y vigilantes.

Los síntomas comunes de la esquizofrenia incluyen:

Alucinaciones - Las alucinaciones involucran ver, escuchar, tocar, probar u oler cosas que no están allí. Escuchar voces que otras personas no escuchan, es el tipo más común de alucinaciones en la esquizofrenia. Las voces pueden describir las actividades del paciente, entablar una conversación, advertirlos de peligros e incluso dar órdenes a la persona.

Delirios - Los delirios son creencias falsas de las personas que no están basadas en la realidad. Las ilusiones se pueden basar en diferentes temas. Por ejemplo, los pacientes que sufren de síntomas de tipo paranoicos, con frecuencia tienen creencias falsas e irracionales de que son engañados, acosados, envenenados o que conspiran en su contra. Estos pacientes pueden creer que ellos o un miembro de su familia o alguien cercano a ellos, está enfocado en su persecución. Además, pueden creer que son figuras importantes o famosas. Algunas veces, las ilusiones que experimentan las personas con esquizofrenia son bastante bizarras. Por ejemplo, pueden creer que un vecino está controlando su comportamiento con ondas magnéticas; que la gente de la televisión le está enviando mensajes especiales dirigidos a ellos o que sus pensamientos están siendo emitidos a otras personas.

Pensamiento desorganizado - Con frecuencia, la esquizofrenia afecta la capacidad de una persona para pensar claramente. Los pensamientos pueden ir y venir rápidamente. La persona no es capaz de concentrarse en un pensamiento por mucho tiempo y se puede distraer fácilmente, incapaz de prestar atención. Las personas con esquizofrenia no pueden resolver lo que es y lo que no es relevante en una situación. La persona es incapaz de conectar sus pensamientos en secuencias lógicas, con pensamientos que se vuelven desorganizados y fragmentados

Habla desorganizada - Dado que en algunas ocasiones las personas con esquizofrenia carecen de continuidad lógica del pensamiento, pueden ser incapaces de hablar en una manera que tenga sentido para entablar una conversación. Esto puede hacer muy difícil la conversación y contribuir al aislamiento social.

Comportamiento catatónico - A menudo, la esquizofrenia incluye el comportamiento catatónico, el cual es marcado por el movimiento lento, permaneciendo inmóvil por horas, teniendo una postura peculiar, repitiendo gestos rítmicos, dando pasos o caminando en círculos.

Falta de interés emocional - Las personas con esquizofrenia muestran poca expresividad emocional. Es posible que no muestren señales de emoción normal, pueden hablar con una voz monótona, falta de expresión facial y parecen extremadamente desinteresados.

Risa inapropiada - Las emociones inapropiadas son comunes en las personas con esquizofrenia. Se pueden reír o actuar de una manera imprudente en respuesta a situaciones y cosas que no son consideradas graciosas.

Falta de higiene y cuidado personal - Es posible que una persona con esquizofrenia no se bañe, lave ni tenga cuidado de su apariencia.

Aislamiento social - La persona se puede apartar socialmente, evitando el contacto con otras personas. Cuando son forzados a interactuar, es posible que no tengan nada que decir.

Algunas personas pueden tener sólo un episodio psicótico. Otros pueden tener muchos episodios a lo largo de su vida pero viven vidas relativamente normales durante episodios provisionales. Sin embargo, la persona con esquizofrenia crónica o un patrón continuo recurrente de la enfermedad, con frecuencia no recupera su funcionamiento normal. Por lo general, requiere de tratamiento a largo plazo, incluyendo medicación para controlar los síntomas.

No siempre las personas con esquizofrenia actúan de manera anormal. De hecho, puede parecer que algunas personas con la enfermedad parezcan completamente normales y perfectamente responsables, incluso cuando experimentan alucinaciones o ilusiones. El comportamiento de una persona puede cambiar a lo largo del tiempo, volviéndose extraño si se dejan los medicamentos y vuelven a la normalidad cundo se recibe el tratamiento apropiado.