Antes de diagnosticar esquizofrenia, su médico debe descartar otras enfermedades. Algunas veces las personas sufren síntomas mentales severos o incluso psicosis debido a condiciones subyacentes no detectadas.
A veces, es difícil distinguir un trastorno mental de otro. Por ejemplo, algunas personas con síntomas de esquizofrenia exhiben extremos prolongados de humor eufórico o deprimido. Es importante determinar si un paciente tiene esquizofrenia o un trastorno maniaco-depresivo (o bipolar) o un trastorno depresivo mayor. Las personas cuyos síntomas no pueden ser claramente categorizados a veces son diagnosticadas con un "trastorno esquizoafectivo".
El diagnóstico oportuno es extremadamente importante. Las personas que son diagnosticadas a tiempo son capaces de:
- Estabilizar sus síntomas
- Reducir el riesgo de suicidio
- Reducir el abuso de alcohol y de sustancias
- Reducir la posibilidad de recaer y/o de ser hospitalizado
- Disminuir la posibilidad de conflicto social y aislamiento
El diagnóstico incluye lo siguiente:
Evaluación Inicial
- Su médico le interrogará acerca de su historial médico y familiar y le practicará una examen físico.
Pruebas de Sangre y Orina
- Se tomarán pruebas de laboratorio para descartar otras causas de los síntomas. Por ejemplo, el abuso común de drogas, como las anfetaminas o la cocaína puede ocasionar síntomas parecidos a la esquizofrenia. Algunas enfermedades o infecciones metabólicas pueden ocasionar episodios psicóticos. Estas drogas y condiciones se pueden analizar mediante muestras de sangre y orina.
Evaluación Psiquiátrica
- Un psiquiatra le evaluará de esquizofrenia y trastornos que pueden ocasionar síntomas similares, tales como trastorno bipolar.
El diagnóstico con frecuencia se basa en el criterio esbozado en la American Psychiatric Association
Manual de Diagnóstico y Estadísticas de Trastornos Mentales
(DSM-IV) Para ser diagnosticado con esquizofrenia, debe tener síntomas psicóticos por al menos seis meses y mostrar dificultad para funcionar normalmente.