Los siguientes tratamientos pueden ayudar a controlar el dolor, inflamación, entumecimiento y disminución de funcionalidad:
El calor mejora la circulación sanguínea en el área tratada. La aplicación de calor mediante agua caliente, calefactores, parafina o toallas calientes puede ser muy relajante. La mayoría de los médicos recomiendan la aplicación de calor aproximadamente por 10 min. 3 ó 4 veces al día.
El frío puede ayudar a disminuir la inflamación en la articulación afectada, permitiendo así aliviar el dolor y mejorar la rigidez y el movimiento.
Colocar una bolsa con hielo durante 20 - 30 min, varias veces al día.
En esta terapia, se inyecta a la articulación afectada una solución que contiene corticoesteroides, por ejemplo:
- Metilprednisolona (Medrol)
- Triamcinolona (Aristocort)
Los esteroides pueden ayudar a disminuir la inflamación y por lo tanto el dolor en la articulación. Algunas veces, el médico extraerá el exceso de líquido en la articulación antes de inyectar dichos esteroides.
Las inyecciones de esteroides a menudo tienen que ser repetidas cada varios meses. La mayoría de los médicos recomiendan no utilizar más de 3 ó 4 inyecciones durante un año, ya que emplear más inyecciones puede dañar el cartílago.
La terapia física puede ayudar a disminuir el dolor y rigidez, incrementar la fuerza del músculo, desarrollar flexibilidad y aumentar la energía. Los terapeutas físicos le pueden enseñar ejercicios que usted mismo pueda realizar o bien, acudir regularmente a algunas sesiones de terapia.
Si se presentan problemas para caminar, un bastón puede ayudarle. Además, hay gran variedad de instrumentos para ayudarle a realizar las actividades que la artritis reumatoide hace difíciles o casi imposibles de realizar, tales como abrochar su ropa, abrir frascos, abrir puertas y demás actividades cotidianas. Consulte a su médico sobre el tipo de asistencia que necesita; él le recomendará la visita a algún terapeuta.
Este es un tratamiento nuevo que involucra el filtrado de sangre a través de un dispositivo médico que elimina los anticuerpos. El resto de la sangre regresa al paciente. Este procedimiento toma aproximadamente 2 horas y normalmente se practica 1 vez a la semana durante 12 semanas. La mayoría de los pacientes notan cierta mejoría de sus síntomas hasta la semana 12. Los efectos secundarios pueden ser:
- Fatiga
- Dolor muscular
- Debilidad
- Fiebre y escalofríos
- Náuseas
Algunas personas con artritis reumatoide sufren de depresión y ansiedad. Considere acudir a grupos de ayuda donde encuentre personas que hayan aprendido a sobrellevar con los retos provocados por la enfermedad. El compartir sus propias experiencias y aprender de la lucha y triunfo de otros puede resultarle de mucha ayuda.