Un factor de riesgo es algo que incrementa la posibilidad de contraer una enfermedad o padecimiento.

Aunque no todas las personas que experimentan algún evento traumático desarrollan de PTSD, los síntomas del PTSD son más propensos a ocurrir en personas que tienen los siguientes factores de riesgo:

Experiencias Traumáticas Anteriores

Las personas que han experimentado un evento traumático con anterioridad, como una violación, un accidente automovilístico o algún acto de violencia, son más susceptibles al PTSD. El estrés del trauma puede tener efectos acumulativos y una nueva experiencia traumática puede agravar los efectos negativos de la experiencia anterior. Esto es especialmente cierto para aquellos con antecedentes previos y duraderos de trauma infantil.

Antecedente de Abusos

Las personas con antecedentes de abusos físicos, sexuales o emocionales tienden a ser más susceptibles al PTSD. Tales experiencias contribuyen a los traumas anteriores y sus efectos pueden ser reforzados con cualquier trauma adicional.

Antecedentes Familiares de PTSD o Depresión

Las personas con antecedentes familiares de PTSD y/o depresión tienden a ser más susceptibles al PTSD.

Antecedentes de Abuso de Sustancias

La gente con antecedentes de abuso de sustancias tiende a ser más susceptible al PTSD. Puede ser probable que la drogadicción y/o el alcoholismo interfieran con las habilidades de la persona para lidiar con el estrés que surge de un evento traumático.

Habilidades Pobres para Lidiar con la Situación

Las habilidades para seguir adelante y el nivel de funcionalidad psicológica pueden jugar un papel muy importante en la susceptibilidad de una persona a padecer PTSD. Las personas son más susceptibles al PTSD si tienen habilidades pobres para seguir adelante o niveles más bajos de funcionalidad psicológica. Estas personas pueden tener poco sentido de control sobre las circunstancias o se pueden culpar a ellos mismos por la experiencia traumática. Tener un "registro" pobre para manejar las situaciones dificultosas dejan a ciertas personas en un riesgo incrementado.

Falta de Apoyo Social

Investigaciones considerables sugieren que las relaciones positivas sociales y familiares pueden ayudar a moderar los efectos del estrés y el trauma. En cambio, las personas que carecen de relaciones y ambientes benignos, tienden a ser más vulnerables al estrés y por eso, estar en mayor riesgo de experimentar PTSD después de experiencias traumáticas.

Estrés en Curso

Los efectos de estrés extremo o continuo en una persona pueden resultar en graves problemas psicológicos y físicos. Esto puede reducir la habilidad de una persona para salir adelante después de una experiencia traumática y con eso incrementar los riesgos de PTSD.