El trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en iglés) es un padecimiento de ansiedad que puede desarrollarse después de algún evento trágico o traumático en el cual sucedieron o se trataron graves daños físicos. Los eventos traumáticos que pueden desencadenar PTSD incluyen asaltos personales violentos tales como violación o robo, desastres naturales o provocados por el ser humano, accidentes o combates militares. El PTSD puede ser muy perjudicial.

Muchas personas con PTSD constantemente vuelven a experimentar el suceso trágico en forma de episodios retrospectivos, recuerdos, pesadillas o pensamientos aterradores, especialmente cuando están expuestos a eventos u objetos que les recuerden la experiencia traumática. Los aniversarios del evento también pueden desencadenar los síntomas. Las personas con PTSD también experimentan adormecimiento emocional y trastornos del sueño, depresión, ansiedad, irritabilidad o ataques de ira. Los sentimientos de culpa son también comunes. La mayoría de las personas que padecen PTSD tratan de evitar cualquier cosa o pensamiento que les recuerde su experiencia. Esta enfermedad se diagnostica cuando los síntomas duran más de un mes.

La depresión co ocurrente, el alcohol u otro abuso de sustancias , u otro trastorno de ansiedad no son poco comunes. La probabilidad de que el tratamiento sea un éxito, aumenta cuando estos otros padecimientos son adecuadamente identificados y tratados.