El Trastorno Obsesivo-compulsivo (OCD por sus siglas en inglés) es un trastorno de la ansiedad caracterizado por pensamientos recurrentes y sin querer (obsesiones) y/o conductas repetitivas (compulsiones). La gente con OCD siente que no puede controlar estas obsesiones y compulsiones. Las conductas repetitivas como el lavarse las manos, contar, checar o limpiar son realizadas con frecuencia con la esperanza de reducir la ansiedad o la ansiedad que provoca las obsesiones. Sin embargo, la práctica de estos rituales, proporciona solo un alivio temporal. Si permanece sin tratamiento, las obsesiones y compulsiones pueden tomar control de la vida de una persona. Con frecuencia, la OCD es una enfermedad crónica y recurrente.

La causa de OCD no es conocida. Se cree que se desarrolla de factores genéticos, biológicos, ambientales y psicológicos.

El OCD puede estar asociado con otros trastornos incluyendo:

  • Síndrome de Tourette - caracterizado por tics motores y vocales múltiples
  • Tricotilomanía - la urgencia repetida de jalarse el cuero cabelludo, cejas, pestañas u otras partes de vello en el cuerpo.
  • Trastorno dismórfico del cuerpo - defectos imaginarios o exagerados de la apariencia
  • Trastornos alimenticios - tales como bulimia nerviosa o anorexia nerviosa
  • Hipocondriasis - preocupación mórbida por la salud de uno mismo, incluyendo pensamientos de que uno sufre por enfermedades o enfermedades para las cuales no hay base de evidencia física
  • Abuso de drogas

Trastornos adicionales que pueden acompañar al OCD incluyen depresión , trastorno del déficit de atención e hiperactividad y otros trastornos de ansiedad.

Aproximadamente 3.3 millones de adultos Americanos tiene OCD durante el curso de un año. Los primeros síntomas de OCD comienzan a menudo durante la niñez, adolescencia o en la edad adulta temprana.