La cirugía puede extirpar la amenaza de cáncer de colon y eliminar la colitis ulcerativa, si el colon entero, recto y ano son extirpados. Con más frecuencia, se recomienda cirugía cuando los medicamentos han fallado y se presentan serias complicaciones en la enfermedad. La cirugía se puede recomendar para reducir su riesgo de cáncer de colon, en especial si ha tenido colitis ulcerativa por más de diez años. Asegúrese de entender todos los riesgos y beneficios de cada opción antes de proceder con la cirugía.
La proctocolectomía es la extirpación quirúrgica del colon completo, recto y ano. Esta se realiza para tratar colitis ulcerativa.
Puesto que su colon y recto son esenciales para el movimiento y la excreción de desechos, el cirujano necesitará crear una nueva forma de eliminar los desechos de su cuerpo. Esto se puede realizar por cualquiera de los siguientes métodos:
Ileostomía
- Una ileostomía es una abertura artificial (llamada un estoma) en el abdomen. La última porción del intestino delgado, llamada íleo, se saca de la superficie de la pared abdominal, permitiendo drenar el desecho en una bolsa sellada fuera del cuerpo. Necesitará usar una bolsa de desecho fuera de su cuerpo para recolectar el desecho. Antes de dejar el hospital, una enfermera le enseñará como cuidar de su ostomía.
Ileostomía Continente
- Para este tipo de ileostomía, el cirujano puede utilizar el final del íleo para crear una bolsa dentro del abdomen inferior para recolectar el desecho. Se hace una abertura en la pared abdominal. Para vaciar la bolsa, se inserta manualmente un tubo en la abertura de la pared abdominal. No se requiere de dispositivo externo. Si se escoge esta cirugía, existe el riesgo de pouchitis (inflamación de la bolsa), lo cual generalmente se puede controlar con medicamentos.
Anastomosis Ileoanal
- En esta cirugía el colon y el recto son extirpados pero los esfínteres anales se conservan. Se hache una bolsa al final del íleo y se conecta con el ano. El desecho puede entonces circular a través del íleo al ano y salir del cuerpo. Esta cirugía generalmente se realiza en dos etapas, requiriendo de una ileostomía hasta que el nuevo recto formado pueda sanar y el íleo se pueda conectar al ano. Esta opción implica un riesgo de pouchitis y derramen de heces.
Esta operación extirpa el colon pero preserva parte del recto. El íleo se conecta al recto permitiendo que las evacuaciones intestinales salgan por el recto. Aunque la continencia se conserva con esta técnica, dejar parte de recto enfermo pone a la gente en riesgo de síntomas recurrentes. Por esta razón esta operación no se realiza con frecuencia.