La hepatitis es una enfermedad contagiosa que se puede prevenir. Los principios preventivos incluyen evitar el contacto con los fluidos sanguíneos o corporales de otras personas y practicar una buena sanidad. Además, las vacunas están disponibles para prevenir algunos tipos de hepatitis. Se administran a las personas con alto riesgo de contraer la enfermedad.

Evite el Contacto con Fluidos Corporales y Sanguíneos

Los fluidos corporales y sanguíneos infectados pueden contagiar la hepatitis. Para evitar el contacto:

  • No se inyecte drogas ilícitas, especialmente con agujas compartidas. Busque ayuda para dejar de consumir drogas.
  • No tenga relaciones sexuales con parejas que tienen hepatitis u otra enfermedad de transmisión sexual.
  • Practique el sexo seguro (use condones de látex) o absténgase del sexo.
  • Limite su número de compañeros sexuales. Es mejor una relación monógama mutua.
  • Evite compartir productos de higiene personal (p.e. cepillos de dientes, rastrillos, etc.).
  • Evite manipular artículos que puedan estar contaminados con sangre infectada de hepatitis.
  • Done su propia sangre antes de una cirugía para que pueda ser usada en caso de una transfusión.
  • Si tiene tatuajes o perforaciones en el cuerpo, asegúrese de que quien se los realice tanga un equipo adecuadamente esterilizado antes de usarlo. Se puede infectar si las herramientas tienen sangre de alguien más sobre ellas.
  • Los médicos siempre deben seguir con las precauciones de rutina y sostener cuidadosamente las agujas y otros instrumentos cortantes.
  • Use guantes cuando toque o limpie los fluidos corporales de los artículos personales, tales como:
    • Vendajes
    • Bandas adhesivas
    • Tampones
    • Blancos
  • Cubra las heridas o lesiones abiertas
  • Use solamente agujas estériles para la inyección de medicamentos, perforaciones en los oídos y tatuajes.
  • Si está embarazada, hágase una prueba de sangre de hepatitis B. Los niños que nacen de madres con hepatitis B se deben tratar entre las 12 primeras horas después de haber nacido.

Practique Buena Sanidad

La buena sanidad puede prevenir la transmisión de algunas formas de hepatitis, especialmente la hepatitis A,D y E.

  • Lave sus manos con agua y jabón después de usar el baño o cambiar un pañal.
  • Lave sus manos con agua y jabón antes de comer o preparar los alimentos.
  • Limpie cuidadosamente todos los utensilios del hogar después de usarlos.

Vacúnese, Si Se lo Recomiendan

Si está en un grupo de alto riesgo, pregunte a su doctor acerca de adquirir una vacuna contra la hepatitis. Las vacunas están disponibles para la hepatitis A y B.

  • La vacuna para la hepatitis A está hecha del virus inactivo de este tipo de hepatitis y es altamente efectiva para prevenir la infección. Una serie de 2 inyecciones proporciona, en ocasiones (pero no siempre), protección de larga duración.
  • La vacuna de la hepatitis tarda un mes para volverse totalmente efectiva, así que planee su inyección antes si es que la necesita para viajar. Para un solo viaje corto o si necesita protección inmediata, the Center for Disease Control continua para recomendar una gama de inyección de globulina.
  • Generalmente, la vacuna contra la hepatitis A se recomienda para:
    • Personas que tienen padecimiento hepático crónico o un trastorno en el factor de coagulación
    • Personas que viven en áreas de malas condiciones sanitarias o que tienen contacto físico cercano con personas que lo hacen
    • Personas que viajan a ciudades donde hay malas condiciones sanitarias
    • Niños que viven en áreas donde hay alta tasa de hepatitis A o epidemias repetidas de esta enfermedad
    • Personas que tienen un riesgo ocupacional de hepatitis A (por ejemplo, trabajo con primeras, laboratorios de investigación)
    • Personas que consumen drogas ilegalmente (inyectadas o no inyectadas)
    • Hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres

    Revise con su médico si debe recibir la vacuna y si es así, cuántas inyecciones debe recibir.

  • La hepatitis B se puede prevenir a través de la vacunación. Cualquier persona que tenga riesgo elevado de contraer hepatitis B debe ser vacunado. La serie de vacunas, que consiste de tres inyecciones e un período de seis meses, se recomienda para:
    • Médicos
    • Servidores públicos
    • Personas que brindan servicios directos a las personas con discapacidad de desarrollo.
    • Internos de largo plazo de instalaciones correccionales
    • Promiscuidad sexual
    • Hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres
    • Personas que se inyectan drogas ilícitas
    • Personas que viven con alguien infectado de hepatitis B
    • Personas que tienen una pareja sexual infectada de hepatitis B
    • Personas que tienen un trastorno de sangrado que requiere de tratamiento con productos sanguíneos
    • Personas con diálisis renal
    • Vivir en áreas donde es común la hepatitis B
    • Personas que son inmigrantes o hijos de inmigrantes, de áreas del mundo con tasas altas o moderadas de hepatitis B
    • Personas diagnosticadas con una enfermedad de transmisión sexual
    • Niños que nacen de madres infectadas

Tomar Globulina Inmune (Gamma), Si Se lo Recomiendan

Esta es una inyección que contiene anticuerpos que brindan protección contra la hepatitis A durante cerca de 1-3 meses. Normalmente se administra:

  • Antes de la exposición al virus o
  • Entre 2 semanas después de haber estado expuesto al virus