La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que comienza durante el embarazo y se resuelve después de el parto. Las mujeres que ya tienen diabetes diagnosticada antes de embarazarse no se clasificarán como si tuvieran diabetes gestacional.

Durante el embarazo las hormonas que se producen pueden anular la efectividad de la insulina, acarreando a una relativa resistencia a esta. La insulina es una hormona que ayuda al cuerpo a convertir los alimentos en energía, sin esta, la glucosa de los alimentos que usted come no ingresa a las células y se acumula en la sangre.

En la mayoría de las mujeres, el páncreas incrementa la producción de insulina lo suficiente para compensar la resistencia. Cuando el páncreas falla en llevar el mismo ritmo, surge la diabetes gestacional. Además de los problemas ocasionados a la madre, el azúcar en exceso de la sangre puede atravesar la placenta y causar problemas al bebé. La diabetes gestacional afecta a cerca del 7% de todos los embarazos - lo cual implica aproximadamente 200,000 mujeres al año en los Estados Unidos.

Las mujeres que han padecido de diabetes gestacional están en mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 a lo largo de su vida. En un estudio se demostró que casi el 30% de las mujeres que padecieron de diabetes gestacional desarrollaron diabetes tipo 2 o intolerancia a la lactosa, siete o diez años después de su embarazo.

Los hijos de las mujeres que tuvieron diabetes gestacional están en mayor riesgo de tener algunos problemas de salud:

  • Mientras son bebés, están en mayor riesgo de padecer del síndrome de dificultad respiratoria (SDR), que es una enfermedad que dificulta la respiración del bebé.
  • Cuando son niños o adultos, es más probable que sean obesos o sufran de sobrepeso, ocasionando otros problemas de salud.
  • Ellos están en mayor riesgo de padecer diabetes o de niveles altos de azúcar en la sangre conforme aumenta su edad.

Si usted tiene diabetes gestacional, mantenga un buen control sobre los niveles de glucosa en la sangre durante el embarazo, reduciendo de esta manera los riesgos de complicaciones para usted y su bebé.