Los síntomas del SFC pueden ocurrir repentinamente después de haber tenido un resfriado, bronquitis o una infección intestinal. Los síntomas pueden seguir a un ataque de mononucleosis infecciosa (mono), la cual es causada por un virus que merma temporalmente su energía. El SFC también puede comenzar después de un período de alto estrés. Algunas veces, se desarrolla gradualmente sin una enfermedad clara o con otro evento notado como el punto de comienzo.

A diferencia de los síntomas de la gripa que normalmente desaparecen en unos cuantos días o semanas, los síntomas de SFC persisten o recurren en ciclos durante por lo menos seis meses. Los síntomas del SFC varían de persona a persona. Desde 1994, las pautas para el diagnóstico del SFC incluyen, además de los seis meses de fatiga crónica que no se ha aliviado con el reposo en cama, por lo menos cuatro de los siguientes ocho síntomas:

  • Dolores musculares
  • Dolor de las articulaciones sin hinchazón ni enrojecimiento
  • Dolores de cabeza
  • Dificultad con la memoria a corto plazo o la concentración, confusión u olvidar las cosas
  • Dolor de garganta
  • Nódulos linfáticos sensibles
  • Dificultad para dormir o no sentirse descansado después de haber dormido
  • Empeoramiento de los síntomas a las 24 horas o más, después de haber hecho ejercicio

Además de los ocho síntomas para el diagnóstico, los pacientes con SFC pueden padecer de:

  • Cambios de humor
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Alergias
  • Falta de aliento
  • Dolor en el pecho
  • Náuseas
  • Sensibilidad a la luz