Si es lo suficientemente saludable para tolerarla, la cirugía es la primera opción a considerar cuando se está enfocando el tratamiento de los tumores cerebrales. La esperanza siempre es que el tumor completo pueda ser extirpado y de esa forma, curado. Pero aún si la extirpación completa no es posible, el reducir el tamaño del tumor mejorará los síntomas. También puede haber tratamiento subsecuente más efectivo con radiación o quimioterapia.
Los procedimientos quirúrgicos incluyen:
La craneotomía significa "corte dentro de la cabeza". Todas las cirugías convencionales de cerebro comienzan de esta forma. La abertura será tan cercana como sea posible al tumor. Algunos tumores pueden ser alcanzados de una mejor manera a través de la nariz o la parte alta del cuello. La mayoría de los acercamientos van a través del cuero cabelludo y el cráneo para exponer la parte más alta del cerebro (la corteza)
Descripción del Procedimiento:
La piel, normalmente el cuero cabelludo, es rasurada y se hace la incisión. Después una pieza circular del hueso del cráneo es removido para exponer el cerebro. Una vez hecho esto, el cirujano puede hacer algo de
el mapeo
para identificar las áreas funcionales del cerebro. El tumor será expuesto, aislado del cerebro normal y removido. La cirugía puede durar muchas horas.
En algún punto el doctor querrá que una pieza del tumor sea examinado al microscopio. Podrá ser obtenida en la cirugía o podrá ser necesitada antes. Si es antes, irá a un procedimiento separado para obtenerlo.
En la sala de operación, una aguja será insertada en el cráneo. El cirujano puede usar rayos X o exploraciones computarizadas para guiar a la aguja, ésta podrá extraer una pieza delgada de núcleo del tumor para análisis microscópicos.
La presión en el interior del cerebro es un factor crítico, debido a que el cerebro es muy sensible a los cambios de presión. El incremento de la presión perjudica rápidamente la función cerebral. Si sucede esto, puede ser tratado con un procedimiento simple conocido como derivación. De una forma similar para tomar una biopsia, se hace un pequeño hoyo en el cráneo. A través de este, se inserta un tubo a uno de los espacios llenos de líquido en el interior del cerebro. La otra terminación del tubo es pasado a través de la piel desde la cabeza al tronco desde donde drena el líquido del interior del corazón o abdomen. Una válvula de una sola terminación previene que el líquido regrese al cerebro. Un problema potencial con una derivación es que el líquido movido del cerebro a las porciones bajas del cuerpo (para liberar la presión en el cerebro), el cirujano puede mover sin querer las células del tumor con el líquido. Esto puede resultar en una situación trágica cuándo las células del tumor del cerebro comienzan a crecer en todo el resto del cuerpo. Este es un riesgo que el paciente y el cirujano deben discutir previo a la colocación de la derivación.
Los microscopios de operación son usados comúnmente durante la neurocirugía. El uso de una lupa incrementa grandemente la precisión con la cual la operación puede ser realizada.
Telescopios delgados, con luz pueden ser insertados a través de pequeños orificios en el cráneo como los que existen en las articulaciones y otras cavidades del cuerpo. Las estructuras no visibles con visión dirigida o magnificada pueden ser vistas y manipuladas a través de estos "escopios"
El cirujano puede necesitar saber precisamente que función es realizada en las partes del cerebro cercanas al sitio quirúrgico. Hay varias formas de "mapear" el cerebro. Algunas son usadas durante la cirugía; otras no requieren de abrir la cabeza. Estas pueden ser:
- Estimulación del tejido del cerebro con corrientes eléctricas
- Medición de las ondas cerebrales mientras están estimuladas
- Utilizar pruebas de ultrasonido en el interior o en las estructuras cercanas del cerebro
- Hacer pruebas del cerebro con computadoras especiales
- Usar técnicas especializadas de imágenes de resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés), tales como la tomografía de emisión de positrones (PET por sus siglas en inglés) o tomografía computarizada de emisión simple de fotones (SPECT por sus siglas en inglés)
Cuando los tumores están localizados precisamente varios métodos de tratamiento pueden ser dirigidos a los tumores tan exactamente que hay muy poco o nulo daño del tejido normal cercano.
- Radiación externa puede ser encaminada al tumor.
- Los instrumentos de destrucción térmica como un láser pueden ser colocados en el punto exacto para destruir el tejido del tumor.
- La aspiración ultrasónica rompe el tejido del tumor y lo succiona hacia fuera del cerebro. Algunos tumores son extirpados más eficientemente de esta forma con menos daño al tejido normal del cerebro.
- Fuentes internas de radiación o medicamentos pueden ser posicionados para un mayor efecto.
El suplemento sanguíneo a los tumores puede ser identificado con una angiografía. Este suplemento sanguíneo puede ser derivado introduciendo una variedad de tapones para bloquear la arteria desde el interior.