El trastorno bipolar, también conocido como enfermedad maníaco depresiva, es una enfermedad tratable que causa oscilaciones extremas en el estado de ánimo, el pensamiento, la energía y el comportamiento. Este problema médico no se debe a una debilidad personal o a un defecto de carácter. Las oscilaciones de estado de ánimo asociadas con el trastorno bipolar son diferentes de los altibajos promedio de la vida cotidiana y con frecuencia están asociadas con síntomas psicóticos como alucinaciones, delirios o trastornos del pensamiento. Pueden dar como resultado relaciones deterioradas, mal desempeño laboral o escolar e incluso suicidio. Cuando se trata adecuadamente, las personas con esta enfermedad pueden llevar una vida plena y productiva.

El trastorno bipolar afecta a aproximadamente el 1% al 5% de los adultos estadounidenses (mayores de 18 años). El trastorno bipolar se desarrolla de manera típica a finales de la adolescencia o principios de la edad adulta. Sin embargo, algunas personas presentan los primeros síntomas durante la niñez y algunas personas desarrollan los síntomas al final de sus vidas. El trastorno bipolar es una enfermedad a largo plazo que debe ser controlada cuidadosamente a lo largo de la vida de una persona.

Se desconoce la causa del trastorno bipolar. El trastorno bipolar tiende a desarrollarse dentro de las familias. Los genes específicos pueden desempeñar un papel, pero no es causado por un sólo gene. Se cree que factores adicionales, posiblemente estresantes en el hogar, el trabajo o la escuela, están involucrados en su comienzo.

Las personas con trastorno bipolar se encuentran bajo un mayor riesgo de suicidio, abuso de substancias y comportamientos peligrosos como imprudencia temeraria al conducir y promiscuidad sexual. Trastornos de ansiedad , como trastorno de estrés post traumático y trastorno obsesivo-compulsivo , pueden ser comunes en las personas con trastorno bipolar.