La información proporcionada aquí es para darle una idea general de cada uno de los medicamentos que se listan a continuación. Solamente se incluyen los efectos secundarios más comunes, así que pregunte a su médico si necesita tomar precauciones. Use los medicamentos de acuerdo a las recomendaciones del médico o de acuerdo a las instrucciones. Si tiene dudas acerca del uso del medicamento o sus efectos secundarios, consulte a su médico.

No hay tratamientos específicos para el autismo. Sin embargo como parte de un programa de control amplio, varios tipos de medicación pueden ser de ayuda para ciertos síntomas.

Medicamentos que requieren receta

Ninguna de estas medicinas han sido aprobadas para el tratamiento del autismo por la US Food and Drug Administration. Sin embargo, no es común para los medicamentos, una vez en el mercado, mostrar efectividad en enfermedades "no etiquetadas". Su seguridad generalmente permanece sin cambios cuando se utiliza para propósitos diferentes.

Antidepresivos

  • Fluoxetina (Prozac)
  • Fluvoxamina (Luvox)
  • Clorhidrato de sertralina (Zoloft)
  • Clomipramina (Anafranil)

Analépticos (Estimulantes)

  • Metilfenidato (Ritalin, Concerta)

Medicamentos antipsicóticos

  • Clorpromazina (Torazina)
  • Tioridazina (Mellaril)
  • Haloperidol (Haldol)

Antidepresivos

  • Fluoxetina (Prozac)
  • Fluvoxamina (Luvox)
  • Clorhidrato de sertralina (Zoloft)
  • Clomipramina (Anafranil)

Algunos medicamentos en esta clase aparentan tener un efecto benéfico en personas con autismo al alterar la química del cerebro. Estos medicamentos aumentan la cantidad disponible de los químicos del cerebro serotonina y noradrenalina. Se cree que estos químicos tienen efectos estimulantes.

La clomipramina es un medicamento empleado para tratar el trastorno Obsesivo compulsivo (OCD por sus siglas en inglés) , el cual comparte características con el autismo. Debido a que no se han identificado anomalías específicas con el autismo, el uso de medicinas es guiado por la experiencia, el ensayo y el error.

Los medicamentos se administran una o dos veces en dosis similares a las usadas para tratar la depresión. Los efectos secundarios como la boca seca, mareos y la sedación son más comunes, pero hay muchos efectos secundarios más, algunos serios, como trastornos en el ritmo cardiaco. Hable con su médico acerca de los efectos secundarios específicos de estas medicinas.

Analépticos (Estimulantes)

  • Metilfenidato (Ritalin, Concreta)

Más comúnmente usado para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (ADHD) , el metilfenidato también puede ayudar en ciertas formas de autismo. El metilfenidato no se recomienda para niños menores de 6 años.

Los posibles efectos secundarios incluyen:

  • Adicción
  • Ataques
  • Empeoro de trastornos mentales

Medicinas antipsicóticas

  • Clorpromazina (Thorazina)
  • Tioridazina (Mellaril)
  • Haloperidol (Haldol)

Estos medicamentos son comúnmente usados en el tratamiento de la esquizofrenia, pero también para el autismo. Estas medicinas ocasionalmente tienen efectos secundarios severos y deberían ser usados con gran cuidado.

Los posibles efectos secundarios incluyen:

  • Movimientos incontrolados
  • Fiebre alta
  • Sedación
  • Mareos
  • Boca seca

Nota:

En algunos casos las medicaciones pueden ocasionar reacciones inesperadas en pacientes autistas. Si su hijo está tomando alguno de estos medicamentos, ponga mucha atención a los cambios en el comportamiento y manténgase en contacto cercano con el médico de su hijo.

Consideraciones Especiales

Siempre que tome medicamentos que requieran receta médica, tenga las siguientes precauciones:

  • Debe tomarlos como se indica: Ni más, ni menos, ni a diferentes horas.
  • No deje de tomarlas sin consultar antes con su médico.
  • No las comparta con nadie más.
  • Conozca los efectos esperados y reporte a su médico los efectos secundarios.
  • Si está tomando más de un medicamento, aún cuando no requiera receta médica, asegúrese de consultar con su médico o en la farmacia si el medicamento no interactúa con otros.
  • Asegúrese de no quedarse sin medicina, resurtiendo a tiempo su receta.