La enfermedad de Alzheimer avanza lentamente y los cambios ocurren gradualmente. La gente puede vivir con esta enfermedad de 3 a 25 años, aunque el promedio de duración de la enfermedad es de 8 a 10 años. En general, los cambios pueden caracterizarse por tres fases:

Fase Inicial: Ocurren cambios sutiles, pero el problema es a veces difícil de señalar. Más a menudo los miembros de la familia identifican esos cambios que el mismo paciente. Los cambios comunes incluyen:

  • Olvido e intentos por cubrir olvidos frecuentes
  • Dificultad de concentración
  • Incapacidad de recordar palabras
  • Disminución en la elaboración de oraciones complejas
  • Problemas con cálculos matemáticos
  • Perderse en rutas conocidas
  • Dificultad en trabajos que requieren habilidad motriz fina, tales como meter una llave en la cerradura, coser una camisa
  • Dificultad para realizar tareas cotidianas, tales como controlar las finanzas, hacer quehaceres hogareños y mantener la higiene personal

Fase Media: La discapacidad en la memoria y el funcionamiento mental se vuelven más obvios. La memoria a largo plazo tal vez este intacta, pero la memoria a corto plazo falla. Otros cambios incluyen:

  • Dificultad para dormir
  • Volverse menos sociable y menos consciente de los sentimientos de otros
  • Necesitar ayuda para tomar decisiones
  • Necesitar ayuda para bañarse, arreglarse y vestirse
  • Cambios de personalidad, tales como cambios repentinos de estado de ánimo, ira, preocupación o temor

Fase Avanzada: Las habilidades declinan dramáticamente. Los cambios incluyen:

  • Incapacidad de uso del lenguaje
  • Desorientarse fácilmente
  • Incontinencia
  • Caminar arrastrando los pies
  • Mostrar respuesta emocional mínima
  • Inmovilidad y dolor
  • Pérdida de peso e inhabilidad para tragar
  • Agitación, paranoia y cambios de humor
  • Dificultad para dormir