Muchas personas tienen dificultad para tratar con los cortos y oscuros días del invierno. Ellas luchan por salir de la cama por la mañana, tienen menos energía, se sienten abatidas y aumentan de peso. Para las personas con el desorden afectivo estacional (SAD por sus siglas en inglés), estos cambios son lo suficientemente severos para causar problemas significativos en su vida diaria. Pero ¿qué es exactamente el SAD? ¿Cómo difiere de la "melancolía del invierno" y de la tristeza normal? Y, ¿cómo puede ser tratado?

¿Qué es el desorden afectivo estacional?

El SAD es un tipo de depresión que se presenta debido a una falta de exposición a la luz durante el invierno. Usualmente empieza en el otoño (octubre o noviembre) y desaparece en la primavera (marzo o abril). El comienzo y la gravedad de los síntomas son altamente individualizados y dependen, en parte, de dónde viva. El número de casos y la gravedad de los síntomas se incrementa con la distancia del ecuador. Por ejemplo, las personas cercanas al Círculo Ártico tienden a experimentar un SAD más severo que empieza al inicio del otoño en relación con las personas en el Caribe. Un diagnóstico real del SAD puede ser realizado sólo después de que los síntomas han durado más de dos inviernos en el pasado o al menos cuatro semanas cada vez.

Los síntomas del SAD pueden variar desde leves hasta severos. Estos pueden ser simplemente una molestia con la que hay que vivir o lo suficientemente severos como para afectar su habilidad de funcionar. Las personas que experimentan síntomas leves pero que no son diagnosticadas con SAD con frecuencia son descritas como pacientes con "melancolía por el invierno" o "SAD subsindromal." Del tres al cinco por ciento de los estadounidenses tiene SAD y cerca de otro diez por ciento tiene SAD subsindromal.

Las mujeres experimentan el SAD de tres a cuatro veces más que los hombres. El desorden afecta a personas de cualquier grupo racial o étnico y puede presentarse a cualquier edad, aunque principalmente es visto en personas de sus veintes a sus cuarentas. Incluso los niños pueden ser afectados con el SAD, sin embargo, ellos pueden experimentar diferentes síntomas que los adultos. Por ejemplo, los niños son más propensos a estar irritables en vez de estar tristes o ansiosos.

Síntomas comunes del desorden afectivo estacional

Los siguientes síntomas típicamente empiezan en el otoño, se intensifican en el invierno y desaparecen en la primavera:

  • Disminución de la energía y de la actividad
  • Cansancio, se duerme más
  • Tristeza, ansiedad
  • Cambios de apetito (usualmente se incrementa el apetito)
  • Antojo por los carbohidratos
  • Aumento de peso
  • Pérdida del interés en el sexo
  • Alejamiento de los amigos y de la familia
  • Dificultad para concentrarse y para realizar tareas
  • Síndrome premenstrual (se empeora o sólo se presenta en el invierno)

¿Cuál es la diferencia entre el SAD, otros tipos de depresión y la tristeza normal?

La principal diferencia entre el SAD y otros tipos de depresión es que el SAD se presenta solamente durante los meses de invierno. En muchos tipos de depresión, las personas por lo general comen y duermen menos y pierden peso; las personas con SAD normalmente comen y duermen más y aumentan de peso cuando afuera está frío y oscuro.

El SAD, como otros tipos de depresión clínica, no es causado por factores psicológicos o sociales, aunque tales niveles de estrés pueden agravarlo. La tristeza normal tiende a ser situacional y generalmente no incluye síntomas físicos. La "melancolía de navidad" puede ser distinguida del SAD porque ésta generalmente no está acompañada con síntomas físicos. Es causada por el estrés típico de la estación festiva de diciembre y se presenta sólo durante las festividades.

¿Cuál es la causa del SAD?

La falta de exposición al sol parece ser el principal desencadenante de los síntomas del SAD. Hay una variedad de hipótesis acerca de los procesos químicos subyacentes que son afectados por la falta de luz. También, el SAD parece estar presente en la familia. La mayoría de las personas con el desorden tienen al menos un pariente cercano que ha tenido ataques de depresión (con frecuencia del SAD) en algún momento.

Una anormalidad en uno o más neurotransmisores y/u hormonas es la causa del SAD de la que se sospecha. Los neurotransmisores son químicos que llevan mensajes entre las células nerviosas. Una deficiencia del neurotransmisor serotonina es considerada la causa más probable del SAD. Su concentración en el cerebro varía de acuerdo con las estaciones, la cantidad más pequeña se presenta durante el invierno.

Otros químicos bajo investigación incluyen los neurotransmisores norepinefrina y dopamina y la hormona melatonina. Las hormonas sexuales femeninas estrógeno y la progesterona también pueden estar involucradas - debido a que las mujeres son más vulnerables al SAD que los hombres - especialmente en los años entre la pubertad y la menopausia.

¿Cómo puede ser tratado el SAD?

Terapia de luz

La terapia de luz es el principal tratamiento para el SAD. Ésta alivia los síntomas en un 75% de los pacientes con SAD dentro de 2 a 14 días. Los científicos creen que la luz que entra a través del ojo puede modificar la química cerebral, corrigiendo las anormalidades que resultan de la falta de luz.

En este tratamiento, una persona es expuesta a la luz que es de 5 a 20 veces más brillante que la luz normal de interiores por medio de sentarse cerca de una caja de luz por 15 minutos a unas pocas horas al día. Debido a que mirar directamente a la luz no es recomendable, las actividades normales tales como escribir y comer pueden ser realizadas en el tratamiento. La cantidad de tiempo y la intensidad de la luz pueden variar dependiendo de las necesidades de la persona y del equipo usado. La evaluación inicial y la supervisión del curso del tratamiento deberá ser proporcionada por médicos que tengan experiencia con la terapia de luz.

Aunque la terapia de luz es segura para la mayoría de las personas, ésta puede causar vista cansada, insomnio y sensaciones de inquietud e irritabilidad. Estos problemas con frecuencia pueden resolverse por medio de reducir la exposición o sentarse más lejos de la caja de luz. Las personas con cierto tipo de enfermedad ocular o aquellos que están tomando medicamentos que incrementan la sensibilidad a la luz pueden no ser capaces de usar la terapia de luz, o deberán usarla sólo bajo el cuidadoso y estrecho monitoreo de un oftalmólogo.

Cambios en su estilo de vida

Aunque la terapia de luz es considerada como la primera opción de tratamiento para la mayoría de las personas con SAD, existen cambios en su estilo de vida que puede intentar en vez de, o en conjunción con, la terapia de luz. Algunas personas experimentan mejorías a partir de un incremento en su exposición a la luz de interiores con lámparas regulares y de luz exterior por medio de caminatas diarias durante la mañana o en la tarde. Tomar unas vacaciones de invierno en un lugar soleado con días más largos también puede ayudar.

Hacer ejercicio aeróbico regular también puede ayudar a mejorar el estado de ánimo de las personas con SAD. Su efecto se mejora cuando se hace en exteriores o enfrente de una caja de luz. Además, el ejercicio y la dieta pueden usarse para controlar el aumento de peso común en el SAD. Debido a que el estrés puede exacerbar el SAD, el control del estrés es importante, en especial durante los meses de invierno. La psicoterapia puede ser de utilidad al tratar con problemas que estén causando estrés.

Medicamentos

Los medicamentos antidepresivos pueden ser usados para tratar el SAD, pero normalmente son prescritos junto con la terapia de luz en vez de reemplazarlo todo junto. Cuando la terapia de luz sólo es exitosa de manera parcial, el medicamento puede aumentar el efecto de la luz. Use la terapia de luz en conjunción con los medicamentos, puede hacer esto posible tomando dosis más pequeñas del medicamento y reduciendo los efectos secundarios de los mismos. Además, tomar medicamentos puede reducir la cantidad de tiempo que se necesita enfrente de las luces.

Los medicamentos antidepresivos más frecuentemente usados para el SAD son los inhibidores de la recaptación de la serotonina (SSRI por sus siglas en inglés), como el Prozac, Zoloft y Paxil. El Bupropion (Wellbutrin) y otros antidepresivos también pueden ser efectivos.

Por Favor Note: El 22 de marzo del 2004, la Food and Drug Administration (FDA) publicó un Public Health Advisory que previene a los doctores, pacientes, familiares y encargados de pacientes con depresión para que observen de cerca tanto a adultos como a niños que reciben ciertos medicamentos antidepresivos. La FDA está preocupada acerca de la posibilidad de que la depresión empeore y/o la emergencia de pensamientos suicidas, especialmente entre los niños y adolescentes al principio del tratamiento, o cuando existe un incremento o reducción de la dosis. Los medicamentos que le preocupan -principalmente SSRI (por sus siglas en inglés, inhibidores de la recaptación de serotonina selectiva) - son: Prozac (fluoxetina), Zoloft (sertralina), Paxil (paroxetina), Luvox (flovoxamina), Celexa (citalopram); Lexapro (escitalopram), Wellbutrin (bupropion), Effexor (velafaxina), Serzone (nefazodona) y Remeron (mirtazapina). De estos, sólo el Prozac (fluoxetina) ha sido aprobado para usarse en niños y adolescentes para el tratamiento de un trastorno depresivo mayor. El Prozac (fluoxetina), Zoloft (sertralina) y Luvox (fluvoxamina) son aprobados para su uso en niños y adolescentes para el tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo. Para mayor información, por favor visite http://www.fda.gov/cder/drug/antidepressants

¿Cuál es el primer paso en el tratamiento del SAD?

Si usted tiene síntomas leves de SAD, empiece aumentando su exposición a la luz normal en interiores y exteriores. Intente empezar un programa de caminata o haga ejercicio bajo un régimen diario. Si tiene síntomas que de manera significativa estén interfiriendo con su calidad de vida, deberá considerar consultar a su médico y/o un profesional en la salud mental. Ellos pueden determinar si tiene el SAD y discutir los tratamientos disponibles. Recuerde, existe una cantidad de diferentes opciones de tratamientos que pueden ser usados solos o en combinación y que pueden ayudarlo a sentirse mejor y a mantener una perspectiva más brillante en el invierno.