
Debido a un incremento en la atención de los medios durante los últimos años,
la osteoporosis
se ha convertido en una palabra familiar. Pero, a pesar de la abundancia de información disponible, abundan las contradicciones y la confusión.
Mucha de la información existente acerca de la osteoporosis consiste en breves reportes acerca de los resultados de las nuevas investigaciones y no explica la complejidad de los problemas o riesgos involucrados en la prevención y las opciones de tratamiento. El uso creciente de los medios por parte de los productores para anunciar las hormonas y otros medicamentos bajo prescripción, está promoviendo la propagación de la información parcial.
Este artículo brinda información básica acerca de la osteoporosis, incluyendo lo que es, quién tiene riesgo y cómo prevenirla.
La osteoporosis es una enfermedad de los huesos en la cual estos se vuelven tan débiles que se rompen fácilmente. Los huesos están hechos de tejido viviente que se renueva constantemente. Este proceso, llamado remodelación, consiste de dos etapas - destrucción del hueso y formación del hueso. Durante la destrucción, un hueso se rompe y se retira, Durante la formación de hueso, se construye nuevo hueso para reemplazarlo.
El proceso de remodelación cambia naturalmente durante el ciclo de vida. Durante la niñez y la adultez temprana, el nuevo hueso se forma más rápido y el viejo se retira. Entre las edades de 25 y 35 años, se alcanza un índice superior de masa ósea (densidad máxima de fuerza). Después de los 35 años de edad, la pérdida ósea supera la formación ósea. En las mujeres, el índice de pérdida ósea es mayor durante los primeros cuatro a cinco años después de la
menopausia
.
La osteoporosis ocurre cuando hay una cantidad excesiva de pérdida ósea y/o insuficiente formación ósea. Los huesos se vuelven delgados y débiles, incrementando la probabilidad de
fracturas
. Las fracturas son más comunes en la cadera, columna vertebral, muñecas y costillas, pero pueden ocurrir en cualquier hueso. Estas fracturas pueden resultar en problemas para caminar, dolor severo, pérdida de altura, deformaciones de la columna y reducción de la función.
Dado que la pérdida ósea ocurre sin síntomas, las personas no se pueden dar cuenta de que tienen osteoporosis hasta que un golpe o caída repentina provoque una fractura.
Las pruebas de densidad ósea
están disponibles pero algunos estudios han mostrado que la baja densidad ósea no siempre indica osteoporosis o un incremento en el riesgo de fracturas. Además, hay variaciones de cómo son interpretados los resultados y las pruebas más acertadas son bastante costosas.
En los Estados Unidos, de siete a ocho millones de personas tienen osteoporosis y otros 17 millones tienen masa ósea baja, lo suficiente para incrementar su riesgo de la enfermedad. Hay numerosos factores que lo pueden poner en un riesgo más grande para desarrollar osteoporosis, pero sólo son indicadores generales del riesgo.
Por ejemplo, aunque la osteoporosis ocurre con más frecuencia en las personas de edad avanzada, se puede desarrollar a cualquier edad. Las mujeres son cuatro veces más propensas que los hombres a desarrollar osteoporosis porque, normalmente, tienen huesos más pequeños y delgados y pierden hueso rápidamente, después de la menopausia. Pero los hombres también desarrollan osteoporosis, especialmente, después de los 65 años de edad. Los blancos y los asiáticos tienen el riesgo más alto pero los afroamericanos y los hispanos también pueden contraer la enfermedad.
No puede cambiar su edad, género o raza pero hay algunos factores de riesgo para la osteoporosis que puede controlar. Entre ellos está la cantidad de
calcio
en la dieta y qué tan bien lo absorbe el cuerpo, la cantidad y el tipo de actividad física y el equilibrio hormonal. Aunque los medios y la comunidad médica se enfocan en la reducción de estrógeno después de la menopausia como la causa, sólo es uno de muchos factores.
Debido a que la osteoporosis ocurre principalmente en las personas de edad avanzada, ¿por qué debería preocuparse a temprana edad? La prevención de la osteoporosis puede comenzar en la infancia, cuando la masa ósea está creciendo. La dieta, el ejercicio, fumar y consumir alcohol y cafeína puede afectar la formación ósea a lo largo de la vida. Las medidas preventivas también son importantes cuando la masa ósea está disminuyendo, durante la edad media y justo después de la menopausia en las mujeres.
Calcio y Vitamina D
La buena nutrición, especialmente un abastecimiento adecuado de calcio, desempeña un papel importante en el mantenimiento de la masa ósea.
La vitamina D
y
el magnesio
también se necesitan para ayudar a la absorción de calcio.
Aunque debe trabajar en eso, es posible que tenga cantidades adecuadas de calcio de su dieta. Los productos lácteos son la mejor fuente alimenticia de calcio. Otras fuentes incluyen las sardinas y el salmón enlatado con espinas, brócoli y verduras de hoja verde oscura como las espinacas y el tofu procesado con sales de calcio.
Si regularmente no puede o no tiene suficiente calcio en su dieta, puede tomar un suplemento de calcio. Sin embargo, los suplementos se deben usar sólo para complementar el calcio en su dieta, no para reemplazarlo. Hay varios compuestos diferentes de calcio en el mercado. Difieren principalmente en el precio y qué tan fácil se absorben. Asegúrese de discutir la complementación de calcio con su médico.
La vitamina D también es importante y con frecuencia deficiente en las dietas de muchas personas. Nuestra fuente común de vitamina D es la luz del sol pero, como muchos de nosotros pasamos tiempo abundante en los interiores (y sabiamente usamos bloqueadores solares cuando estamos en los exteriores) tenemos poca exposición adecuada al sol - especialmente durante la época de invierno. Algunos estudios sugieren que entre un cuarto y la mitad de adolescentes y adultos estadounidenses tienen deficiencia de vitamina D - algunas veces, a pesar de las aparentemente adecuadas fuentes alimenticias de esta vitamina.
El salmón y otros peces grasosos son buenas fuentes de vitamina D. La leche casi siempre está fortificada y la ingesta diaria recomendada es que 3 o más vasos (de preferencia sin grasa) deben brindar adecuada vitamina D. Sin embargo, si no es un bebedor constante de leche o si quiere revisar su estado de vitamina D, pida a su médico que le haga una prueba de sangre de su hidroxi-25 de vitamina D.
Haga ejercicio
El ejercicio
es un contribuyente importante para construir y mantener la masa ósea en todas las edades. Además incrementa la fuerza y la coordinación de los músculos que soportan los huesos. Los ejercicios de soporte de peso, como caminar, trotar, subir escaleras, saltar la cuerda y bailar, es lo mejor para sus huesos. El levantamiento de peso también ha demostrado ayudar a reforzar los huesos y prevenir la osteoporosis. Si no está acostumbrado a hacer ejercicio, hable con su médico antes de comenzar. Las personas que ya tienen osteoporosis necesitan tener precauciones especiales cuando hacen ejercicio o levantan peso para prevenir las fracturas.
Otros factores de estilo de vida
El fumar, el alcohol y la cafeína pueden contribuir a la pérdida ósea. Para reducir su riesgo, no fume y limite su consumo de alcohol y cafeína. Si bebe café o té cafeinado, asegúrese de combinar esas bebidas con la leche adecuada. Fumar es un factor de riesgo muy grave para la osteoporosis y se debe evitar absolutamente para cualquier persona que busque reducir el riesgo de adelgazamiento de los huesos. Frecuentemente, las bebidas carbonatadas contienen fósforo agregado en forma de fosfatos, que han demostrado incrementar la pérdida de calcio en la orina. La pérdida significativa de calcio sin la ingesta alimenticia extra es probablemente un riesgo para la osteoporosis futura, pero no está claro cuánta pérdida ósea es provocada por el fosfato en los refrescos. Este tema es muy controversial y permanece pendiente. En tanto que pocos piensan que beber refresco ofrece beneficios para la salud, los riesgos asociados con el consumo de refrescos puede estar más relacionado con los comportamientos (bajo consumo de leche, preferencia por la televisión sobre la actividad física) que con el contenido de fósforo.
Varios
medicamentos
han sido aprobados por the U.S. Food and Drug Administration (FDA) para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis. La calcitonina (Miacalcin), una hormona que existe naturalmente que desacelera la pérdida ósea, está disponible como inyección o rociador nasal. Un derivado de la hormona paratiroides, teripartida (Forteo), está aprobada por la FDA para su uso en los pacientes con un riesgo particularmente alto de fractura, debido a la osteoporosis. Dos medicamentos conocidos como bifosfatos - alendronato de sodio (Fosamax) y risedronato de sodio (Actonel) - se toman en presentación de pastilla y ayudan a reducir la pérdida ósea, incrementan la densidad ósea de la columna y la cadera y ayudan a reducir el riesgo de fracturas de cadera y columna. El raloxifeno (Evista), un medicamento de la clase de los Moduladores Selectivos Receptores de Estrógeno, ayuda a prevenir la pérdida ósea en la columna, cadera y el cuerpo entero y puede incrementar la masa ósea. Está disponible en presentación de pastilla. El estrógeno es otra opción de medicamento para tratar la osteoporosis y su médico se lo puede prescribir si determina que los beneficios asociados con tomar estrógeno son mayores que los
riesgos
en su caso.
Existe el acuerdo general de que cualquier persona puede reducir su riesgo de osteoporosis al hacer cambios en su estilo de vida. Una dieta saludable y el ejercicio regular son importantes a lo largo de su vida, comenzando en la niñez. Evitar fumar y limitar el consumo de alcohol (no más de una bebida alcohólica diaria para las mujeres) y dos de las estrategias más importantes que puede adoptar.
Las mujeres de edad media o los hombres mayores y cualquier persona que tenga un riesgo elevado de osteoporosis deben evaluar sus factores de riesgo para desarrollar una estrategia de prevención. Cómo implementar los cambios en el estilo de vida y si toma hormonas u otros medicamentos, son decisiones que deben ser tomadas por usted y su médico. A medida que reúna información acerca de la osteoporosis, examínela de manera crítica, teniendo en mente la credibilidad de las fuentes.