El mensaje estándar es que el estrés está donde sea y puede arruinar su salud. Pero una mirada más cercana revela que aunque el estrés tal vez sea omnipresente, no siempre es malo ni todos respondemos a él en la misma forma. Y quizá aún más importante, los hombres y las mujeres pueden tener respuestas muy diferentes al estrés - diferencias que también pueden influir sobre lo que pase o deje de pasar entre las sábanas.

Usted ya sabe de manera intuitiva que estar nervioso o preocupado todo el tiempo puede traer problemas. Estrés es malo para usted; puede provocar una úlcera, un ataque cardíaco, o una apoplejía . El estrés también puede interferir con su trabajo, su habilidad para concentrarse e incluso su habilidad para divertirse.

Además, el estrés se presenta en muchas formas: Estrés por el trabajo, estrés por la familia, estrés por el dinero y estrés por las relaciones. Así que no es de sorprenderse que el estrés también puede interferir con su vida sexual. Por ejemplo, la preocupación y la depresión son sólo dos de los estados estresantes que pueden volverse un intermedio potencial a un fracaso sombrío .

Pero si el estrés es tan malo, ¿por qué es tan difícil evitarlo? Parece que no importa qué tan bien maneje usted las cosas y qué tan duro intente ir con la corriente, tarde o temprano se vuelve estresado.

¿Y qué hay de esa gente que parece ansiar el estrés - los adictos a la adrenalina, como los escaladores sin cuerda y los comerciantes actuales de alta tecnología? Como se presenta, esta es una pregunta muy compleja, la respuesta que se inclina en parte a la manera en que usted define el estrés y en parte a la forma en que responde al estrés, y de alguna manera, si usted es hombre o mujer.

¿En el cuerpo, en la mente o en otra parte?

En su libro, Handbook of Stress Medicine (ver la sección de Fuentes de Información), el Dr. John Hubbard y el Dr. Edward Workman señalan que aunque el tema del estrés se ha vuelto familiar para la mayoría de nosotros, no queremos decir lo mismo cuando hablamos acerca del estrés.

Los autores proporcionan tres distintos significados para la palabra "estrés": (1) como referencia a cosas que crean estrés (también llamados estresantes), como el peligro, el trabajo o la enfermedad; (2) como referencia a sentimientos interiores negativos provocados por el estrés, tales como la preocupación, la depresión y la tensión; y (3) como referencia a los numerosos cambios biológicos que el estrés puede provocar , tales como aumentos en el ritmo cardíaco y respiratorio y las alteraciones en la secreción de hormonas.

Además, sus respuestas personales al estrés son influenciadas por muchos factores, incluyendo su historial personal, su conformación genética y su nivel social, psicológico y biológico. Y por último, pero sin restarle importancia, el género también juega un papel.

Mitos del estrés

Un primer paso para enfrentar el estrés en su vida - y en su recámara - es estar consciente de lo que no es el estrés . Mucha gente cree, de manera errónea, que el estrés es una respuesta de todo o nada y que siempre es algo negativo.

Esos conceptos erróneos surgen de una observación válida hecha acerca del estrés a principios del siglo 20. Los investigadores que estudiaban la conducta descubrieron que los animales, incluyendo los humanos, generalmente reaccionan al estrés, tal como las amenazas o lo ataques, en una de dos formas: Ya sea que huyan o que permanezcan y se defiendan - la respuesta de "pelear o huir".

Existe una tendencia a generalizar esta respuesta para todas las situaciones y declarar que el pelear y/o el huir son las únicas respuestas al estrés. En realidad, los humanos y los animales tienen un amplio rango de respuestas al estrés. Pelear o huir son sólo los más visibles, pero mucho antes de que usted en realidad pelee o huya, pasa por una serie de preparaciones físicas y mentales más sutiles, tales como alteraciones en las secreciones de hormonas, espesamiento de la sangre y actividad digestiva y cambios de humor y de concentración mental.

Tampoco esas respuestas ocurren únicamente en respuesta a un ataque. Usted también experimenta muchos de esos cambios más sutiles durante experiencias positivas, incluyendo los encuentros sexuales.

Acto de equilibrio

Hubbard y Workman lo explican de esta manera: "El estrés es un continuo que, en niveles adecuados, mantiene a la gente involucrada en el mundo. La aburrición ocurre si el estrés está demasiado bajo y puede ocurrir daño emocional y físico si el estrés está muy alto.

Su mente y su cuerpo generalmente tratan de estar en equilibrio. El estrés altera este equilibrio. Además, los estresantes se presentan en todas formas y tamaños -físico y emocional, de una fuente o de muchas, y del pasado, el presente o el futuro. El estrés también puede ser a corto plazo o a largo plazo y consciente e inconsciente. Usted no puede - y afortunadamente no lo hace - responder a todas esas variantes del estrés en la misma forma. Entonces tiene sentido que usted utilice diferentes estrategias para mantener o recuperar su equilibrio en respuesta a diferentes estresantes.

Los hombres y las mujeres son diferentes

Su individualidad y su tipo de estresante particular no son los únicos factores que determinan su respuesta - el género es otro factor.

Hombre o mujer, usted puede pasar sus fines de semana practicando paracaidismo o en torneos de ajedrez. También puede pasar un mal momento ante el prospecto de hablar en público o de donar sangre. Diferentes estresantes para diferentes apoplejías, si así lo desea.

Todavía, hasta recientemente, se asumía que el hombre y la mujer respondían al estrés de manera similar. Pero la nueva evidencia está sugiriendo que esta conjetura está sujeta al mismo desperfecto que la noción del - pelee o huya - nuestras respuestas al estrés no son tan simples.

Un estudio reciente conducido en la University of California en Los Angeles descubrió que las mujeres responden al estrés con una estrategia llamada "cuidar y hacer amigos", más que pelear o huir. La mujeres que usan esta estrategia son más propensas a proteger a sus hijos y a obtener ayuda de otras mujeres. Estos investigadores especulan que esta respuesta al estrés puede deberse a las diferencias hormonales. La hormona oxitocina tiene un efecto relajante tanto en hombres como en mujeres; sin embargo, la hormona femenina estrógeno aumenta este efecto, mientras que la hormona masculina andrógeno lo disminuye.

¿Mentes de una pista?

La diferencias con base en el género en respuesta al estrés influyen sobre la respuesta sexual. Por ejemplo, en un estudio sobre los efectos de la ira y la ansiedad sobre el deseo sexual, los estudiantes universitarios listaron tres versiones diferentes de audiocassettes con guiones de un encuentro sexual.

Durante la cinta, la pareja en cuestión se volvía más íntima. Todos los estudiantes reportaron un aumento del deseo sexual cuando ellos escucharon una versión del encuentro que no incluía estresantes negativos (ira o ansiedad). Todos los estudiantes reportaron disminución del deseo cuando se agregaba a las cintas material que provocaba ansiedad.

Sin embargo, en la versión de la cinta que incluía material diseñado para provocar ira, hubo una clara diferencia. Al principio, tanto los estudiantes femeninos como los masculinos reportaron una disminución en su deseo sexual. Pero a medida que los encuentros se volvieron más íntimos, los hombres reportaron que su deseo sexual regresó, a pesar de la ira. En contraste, las mujeres reportaron que su deseo disminuyó y se mantuvo bajo, a pesar del aumento de intimidad sexual. Los autores especularon que la diferencia se debe a que los hombres se concentran en el contenido sexual e ignoran las "características de interacción" negativas del encuentro y las mujeres se concentran en las emociones negativas de la situación más que en el contenido sexual.

¿Estrés bueno?

Entonces, el punto no es evitar el estrés sino reconocerlo y responder de manera adecuada. Si el estrés es un atacante, usted necesita alejarse o defenderse. Pero si el estresante es un desafío en el trabajo o un amante que lo hace perder el "equilibrio" por un momento, eso puede ser algo bueno. Como lo dicen Hubbard y Workan: "En la vida diaria, el crecimiento personal raramente ocurre sin ninguna incomodidad" . Y recuerde, usted puede responder en más de una forma.