La menopausia no significa el final de la sexualidad femenina. De hecho, muchas mujeres descubren que la intimidad mejora en la mediana edad.

Varios años atrás Jugy Grant, abogada de 52 años de edad, se dio cuenta de que ya no tenía su periodo, su vagina estaba más seca de lo usual y que la excitación sexual le tomaba más tiempo. Ella comenzó a preocuparse de que su vida sexual pronto desaparecería. Ella había escuchado que en la menopausia, las mujeres perdían su interés y habilidad de tener sexo. Pero desde que empezó a utilizar un poco de K-Y Jelly para agregar lubricación y ajustó sus expectativas, ella descubrió que ahora disfruta más del sexo que nunca. A ella le gusta especialmente el tiempo extra que ella y su esposo pasan acariciándose y abrazándose antes de que intentan alcanzar el orgasmo .

Como Judy, muchas mujeres le temen a que la menopausia indique el fin de su deseo y placer sexuales. Este miedo viene de los estereotipos de que las mujeres de mediana edad y mayores no son atractivas ni sensuales. Además, la pérdida de la capacidad para procrear puede confundirse con la pérdida del deseo sexual.

La realidad es que la necesidad y la capacidad de tener relaciones sexuales satisfactorias no desaparece como una parte natural e irreversible del envejecimiento en hombres y mujeres. Según Paula Doress-Worters, coautora de The New Ourselves, Growing Older y The New Our Bodies, Ourselves , "no existe una razón para pensar que las mujeres de mediana edad deberían necesariamente tener problemas con la sexualidad". Sin embargo la menopausia trae consigo cambios fisiológicos que podrían disminuir el tiempo de respuesta y el afecto por la actividad sexual de varias maneras, entre el 70-80% de las mujeres no experimentan una reducción en la satisfacción de la actividad sexual. Y para aquellas en las que si disminuye, existen soluciones efectivas y seguras.

El cómo percibe y enfrenta los cambios puede tener un impacto significativo en su salud y placer sexuales. Algunas mujeres tienen una reaparición del interés sexual cuando ya no están más preocupadas por quedar embarazadas y los ahora niños ya maduros, requieren menos tiempo y atenciones. Sin embargo, existe una tremenda variación individual en las experiencias de las mujeres.

Cambios en la menopausia que podrían afectar la sexualidad

Los cambios fisiológicos en la menopausia algunas veces pueden afectar la actividad y el deseo sexual en algunas mujeres. Los cambios pueden ocurrir en la lubricación, las paredes vaginales, la excitación, el orgasmo y el instinto sexual, que hacen del sexo una experiencia menos confortable y disfrutable.

La resequedad vaginal y el dolor durante las relaciones sexuales

El problema más común es la resequedad vaginal, aunque sólo el 20% de las mujeres lo experimentan. Las paredes vaginales también pueden hacerse más delgadas y menos flexibles. Puede haber comezón, ardor y dolor ocasional durante las relaciones sexuales.

Los lubricantes de base acuosa que no requieren receta médica, como el Astroglide y el gel KY, pueden ayudar con la resequedad vaginal. No utilice lubricantes hechos a base de petróleo como la Vaselina. Ya que estos debilitan el látex de los condones y pueden provocar infecciones vaginales. La vitamina E o los humectantes como el Replens también pueden ser de utilidad si los utiliza de manera regular.

Si los lubricantes y humectantes no son suficientes, la terapia de reemplazo hormonal puede ser utilizada para ayudar a mantener las paredes vaginales gruesas y lubricadas. Sin embargo, el estrógeno tiene muchos efectos secundarios potenciales. Utilizarlos en forma de crema en lugar de pastilla puede reducir los un poco efectos secundarios. La crema de testosterona al uno o dos por ciento es otra opción, pero también tiene sus efectos secundarios. Estas cremas no deben ser utilizadas como lubricantes momentos antes de la relación sexual, ya que su pareja tiene la probabilidad de absorber la hormona también.

Estimulación y orgasmo

Muchas mujeres tienen menos orgasmos y también reducen la intensidad de estos cuando llegan a la menopausia. Puede requerirse de más tiempo y estimulación para excitarse. Para algunas mujeres estos cambios son molestos, aunque otras los disfrutan. Para todas las mujeres, tener relaciones sexuales o masturbarse con regularidad puede ayudar a aumentar la respuesta sexual y el placer. Estas prácticas mantienen a los músculos que sostienen al útero, la vagina y la vejiga en forma y aumentan la lubricación. Los ejercicios Kegel, que son contracciones del músculo pélvico cerca de la vagina, también pueden ayudar a fortalecer los músculos vaginales.

Deseo sexual

La pérdida de interés sexual temporal o a largo plazo, ocurre en algunas mujeres durante y después de la menopausia. Las causas posibles incluyen:

  • Fatiga
  • Estrés
  • Enfermedad
  • Problemas en la relación
  • Problemas psicológicos
  • Efectos secundarios de los medicamentos
  • Cambios hormonales
  • Malestar por los cambios físicos de la menopausia

Los problemas en la relación pueden ser la causa de la disminución en el deseo sexual, solamente cuando han habido dificultades en la relación. Estas dificultades pueden agravarse por los cambios en la menopausia. Si este es su caso, considere ver a un terapeuta que se especializa en sexualidad.

Si el problema es hormonal, el estrógeno puede ayudar. Sin embargo, su efecto generalmente está en los cambios físicos, como la resequedad vaginal y el dolor durante las relaciones sexuales. No se ha encontrado aún una relación directa entre los niveles de estrógeno y el deseo de tener sexo. Un estudio en particular publicado en la revista Menopausia en septiembre/octubre del 2000, no encontró una relación directa entre la disminución de los niveles de estrógeno y el deseo de tener sexo. En lugar de eso, los investigadores descubrieron que los niveles hormonales, los cambios de salud y sociales asociados con el envejecimiento y los efectos emocionales y mentales de estar recientemente menopáusica, probablemente actúen juntos para crear cambios en el deseo sexual de una mujer. Se necesitan realizar estudios con mayor duración para determinar si la reducción en la producción de estrógenos afecta al funcionamiento sexual de una mujer conforme se va alejando de la menopausia.

Una disminución natural de la testosterona en la menopausia puede reducir el deseo sexual. Esta hormona está disponible en píldoras, inyecciones y cremas, pero los efectos secundarios son de mayor consideración.

Intimidad incrementada

Los cambios que suceden a mediana edad pueden proporcionar una oportunidad de explorar nuevas y diferentes experiencias sexuales. Los hombres también atraviesan cambios como la necesidad de más tiempo y estimulación para excitarse. Las estimulaciones sexuales previas más lentas y sensuales que con frecuencia resultan de estos cambios son bienvenidas para algunas mujeres.

El aumento de la sensualidad, la intimidad y la comunicación pueden ayudar a que una relación sexual sea más apremiante que nunca. Existen muchas maneras de expresar su amor aparte de las relaciones sexuales, incluyendo:

  • Abrazarse, acariciarse, besarse
  • Tocarse, darse masajes, los baños sensuales
  • La estimulación manual
  • El sexo oral

Las relaciones sexuales después de la menopausia pueden de hecho ser satisfactorias si usted es capaz de adaptarse a los cambios que ocurren.

Una nota sobre el control de la natalidad y el sexo seguro

Cuando esté teniendo relaciones sexuales necesita seguir utilizando pastillas anticonceptivas hasta que no haya tenido su periodo durante 12 meses seguidos. Sin embargo, la protección en contra de las enfermedades de transmisión sexual , incluyendo el VIH/SIDA, siguen siendo una preocupación. A menos que esté en una relación monógama que lleve mucho tiempo, asegúrese de utilizar un condón masculino o femenino de látex y de preferencia que tenga el espermicida nonoxinol-9.