El virus del papiloma humano (HPV por sus siglas en inglés), el virus fuertemente relacionado con el cáncer cervical, es una de las enfermedades más comunes de transmisión sexual (STD por sus siglas en inglés). Lo que la hace diferente a otras STD es su generalizada permanencia.

Hace dos años, Cindy de 22 años de edad fue a hacerse el Papanicolaou anual. Ella aguantó el estrés del examen vaginal y cervical y se fue a casa sin pensar en ello. Cuando su ginecólogo le dijo que su prueba de Papanicolaou había sido anormal con posible displasia leve y cambios asociados al virus del papiloma humano (HPV) , ella se sorprendió, cuando le dijeron lo último. Cindy nunca había escuchado acerca del HPV, que es el virus que causa verrugas genitales. Incluso más desconcertante fue el hecho que el HPV está relacionado con el cáncer cervical. Debido a que sus padres habían muerto de cáncer en los últimos tres años, tenía miedo que este padecimiento también se convirtiera en cáncer.

De acuerdo con el National Institute of Allergy and Infectious Diseases, un millón de personas cada año contraen las verrugas genitales relacionadas con el HPV. Esto es aparte del cálculo de 24 millones de personas que padecen de ello. Los investigadores calculan que, como Cindy, incluso más gente contrae el HPV a las cuales nunca les aparecen las verrugas. Además, la mayoría de las mujeres con cáncer cervical están infectadas con el HPV el 93% en un estudio internacional. A pesar de estas estadísticas, una encuesta reciente reveló que solamente una de cada cuatro mujeres habían escuchado acerca del HPV.

¿Qué es el HPV?

El HPV se adhiere a las células de la piel y pueden "dormir" por meses o incluso años. Existen muchos tipos de HPV. Las verrugas genitales y a veces las verrugas en las manos y los brotes en la cara son algunos tipos de HPV. Las verrugas pueden aparecer en la vagina, cervix, pene, uretra o en el ano. Generalmente son protuberancias de colores frescos, aparecen solas o en grupos en forma de coliflor. Aunque la mayoría no causan dolor, algunas son dolorosas, provocan comezón o ambas reacciones.

Pero la mayoría de los tipos de HPV causan verrugas invisibles o ni siquiera las causan. Estas infecciones "subclínicas" aparecen como displasia (células anormales) en una prueba de Papanicolaou. Debido a que los hombres no se hacen con frecuencia pruebas del área genital, por lo general no obtienen estos indicios del avance del virus. Aunque se ha descubierto el virus en la mayoría de los casos de cáncer cervical, solamente se ha encontrado en algunos casos de cáncer de pene, que por si mismo es un cáncer muy raro.

¿Cómo se propaga el HVP?

A diferencia de la mayoría de las enfermedades de transmisión sexual, el HVP se transmite por la piel y no por la sangre o fluidos del cuerpo. Por lo tanto, el riesgo de la transmisión es alto. Un estudio en University of Washington encontró el HVP en el 80% de la gente con un historial de vida con menos de cinco parejas sexuales. Incluso el condón no es completamente protector porque deja descubierta la vulva, el ano, el escroto, y el pene. También es posible que las mujeres embarazadas contagien a sus bebés de HPV. Los estudios a largo plazo están en proceso para clarificar este riesgo.

Con HPV, como otras STD, el no presentar síntomas no significa que tener sexo es completamente seguro. Incluso si las verrugas no se pueden ver, el HPV aún puede ser contagioso.

¿El HPV Quiere Decir Cáncer?

El HPV no es sinónimo de cáncer. Aunque ciertos tipos de HPV subclínicos se convierten en cáncer cervical, los tipos de formación de verrugas casi nunca son causa de cáncer. Los tipos de virus ya sean de alto o bajo riesgo pueden causar que una prueba de Papanicolaou sea anormal pero el cáncer es un caso raro. La mayoría de los médicos les recomiendan a las mujeres que han tenido una prueba del papanicolaou anormal que la repitan cada seis meses por lo menos durante tres años.

Además del HPV, comportamientos como el fumar, tener varias parejas sexuales y tener sexo a temprana edad posiblemente también aumenten el riesgo de cáncer cervical.

¿Cómo Sabré si Tengo HPV?

Las verrugas genitales son una clara evidencia del HPV; por otra parte, la mayoría de la gente nunca sabe con certeza que tienen el virus. Sólo la prueba de ADN puede probar definitivamente la presencia de HPV en las mujeres. No existe prueba de ADN aprobada para los hombres por la FDA (Food and Drug Administration por sus siglas en inglés).

Un diagnóstico del HPV se hace después de una prueba de papanicolaou observando el cervix a través de un aparato como un microscopio. Se observan señales del virus como pequeñas verrugas o displasia. Con frecuencia también se hace una biopsia.

Algunas personas prefieren no hacerlo de inmediato. En lugar de eso, esperan seis meses y se hacen una segunda prueba de Papanicolaou.

Los investigadores calculan que el 90% de las pruebas de papanicolaou anormales están asociadas con el ADN del virus del papiloma humano.

¿Cómo se trata el HPV?

Como el herpes y el SIDA , no existe cura para el HPV, aunque los científicos están investigando una vacuna que ya ha funcionado con animales.

Entre el 10% y 30% de las verrugas regresan espontáneamente, los médicos no pueden predecir aquellos que regresarán. También las pomadas de contacto están disponibles para el tratamiento. Podofilox (Condylox) utiliza un ingrediente activo que se encuentra en otros medicamentos antiverrugas, podofilina (Podofin, Pod-Ben 25), el cual se hace con resina del árbol de mandrágora.

Un tratamiento de contacto aplicado tres veces a la semana, imiquimod 5% (Aldara), ha mostrado ser prometedor en el tratamiento de las verrugas genitales. En dos ensayos clínicos, por lo menos el 50% de los pacientes que recibieron este tratamiento tuvieron un completo despeje de las verrugas. Antes de que las verrugas fueran eliminadas y los pacientes entraran en un periodo de 12 semanas libre de imiquimod, los índices de repetición fueron bajos. De acuerdo con una de las investigaciones asociadas con las pruebas, el beneficio del imiquimod está en el hecho de que es bien tolerado en comparación con otros medicamentos y terapias. El ácido tricloroacético es otro tratamiento para la piel que se ha probado pero es muy cáustico y algunos estudios dicen que es ineficaz.

Si otros tratamientos fallan y si de lo contrario el paciente está saludable, el alfa-interferon (Alferon N, Intron A) puede ser utilizado. El medicamento es inyectado en las verrugas genitales dos o tres veces a la semana durante ocho semanas. Es muy costosa y tiene alta incidencia en los desagradables efectos secundarios. Un gel inyectable (Accusite) que contenga el medicamento anticáncer fluorouracil (5-FU) demuestra ser seguro y eficaz para las verrugas genitales. Otros medicamentos incluyen afovisen, el cual bloquea el HPV en el uso de sus genes y GS504, el cual podría bloquear la duplicación del virus.

Si es necesario, el HPV también puede ser tratado utilizando la criocirugía con nitrógeno líquido o quirúrgicamente utilizando procesos convencionales o láser de bióxido de carbono. Hasta que los científicos perfeccionen las formas para atacar en específico y matar el virus, ningún tratamiento es infalible. Aunque las verrugas se pueden eliminar, la infección microscópica del HPV aún está presente. Aunque las verrugas podrían desaparecer por si mismas, muchos investigadores apoyan la eliminación de las verrugas porque reduce el riesgo de transmisión y ayuda a que la gente se sienta mejor de su padecimiento.

¿Cómo Puedo Reducir el Riesgo de HPV?

Cualquier hombre o mujer que es sexualmente activo está en riesgo de contraer el HPV. Se recomienda el uso de los condones porque evitan muchas enfermedades de transmisión sexual, aunque su uso no garantiza la protección contra el HPV. Si usted tiene una relación monógama y su pareja no tiene el virus, usted no lo contraerá. En la ausencia de pruebas de exploración, el sexo indiscriminado puede ser un riesgo.