La depresión afecta aproximadamente al 4% de los adolescentes cada año. A menudo, la depresión mayor comienza entre la edad de 15 y 30 años pero puede aparecer en los niños. En la niñez, los niños y las niñas parecen tener el mismo riesgo de depresión; pero durante la adolescencia, las niñas son dos veces más propensas que los niños a desarrollar depresión.

Dado que los comportamientos normales varían de una etapa de la niñez a otra, puede ser difícil decir si un niño sólo está pasando por una fase temporal o está padeciendo depresión. The National Institute of Mental Health (NIMH por sus siglas en inglés) da una lista de síntomas y señales para ayudar a identificar cuando un niño está padeciendo depresión.

Síntomas de la depresión comunes en los niños, adolescentes y adultos:

  • Tristeza persistente o tienen carácter irritable
  • Pérdida de interés en actividades que alguna vez disfrutó
  • Cambio significativo en el apetito o en el peso corporal
  • Dificultad para dormir o dormir demasiado
  • Agitación o retraso psicomotor
  • Pérdida de energía
  • Sentimientos de desprecio o culpa inapropiada
  • Dificultad de concentración
  • Pensamientos frecuentes de muerte o suicidio

Señales de depresión que pueden estar presentes en los niños y adolescentes:

  • Distracción frecuente, quejas físicas no específicas como dolores de cabeza, dolores musculares, dolores estomacales o cansancio
  • Ausencias frecuentes a la escuela o mal desempeño escolar
  • Hablar de esfuerzos por huir de casa
  • Arranques de gritos, quejas, irritabilidad inexplicable o llanto.
  • Estar aburrido
  • Falta de interés por jugar con los amigos
  • Abuso de alcohol o de sustancias
  • Aislamiento social, falta de comunicación
  • Miedo a la muerte
  • Sensibilidad extrema al rechazo o fracaso
  • Irritabilidad elevada, ira u hostilidad
  • Comportamiento imprudente
  • Dificultad con las relaciones

Nota: No todos los niños deprimidos experimentarán cada síntoma; algunos experimentarán unos cuantos síntomas, otros más; y la gravedad de los síntomas variará de niño a niño. La depresión puede ser grave, pero se puede tratar. Hable con su pediatra si su hijo está mostrando algunos de estos síntomas y señales.