Durante los últimos años, los deportes infantiles han pasado de ser una actividad agradable a una faena demasiado competitiva que ya no es divertida para muchos niños. Según el Institute for the Study of Youth Sports, se calcula que el 5% de los aproximadamente 25 millones de niños estadounidenses que participan en deportes organizados se salen debido a la presión y el énfasis excesivo por competir y ganar.
Más evidencia subraya que esta tendencia ha sido recientemente descubierta. Señalando al aumento de presión y la competencia involucrados en los niños atletas, la American Academy of Pediatrics (AAP), en su edición de julio del 2000 de su revista
Pediatrics
, recomienda que los niños no sean presionados para especializarse en un sólo deporte, al menos hasta que lleguen a la adolescencia.
"Los niños deben ser alentados a ser más activos físicamente para alejarse de demasiada televisión y sentarse en frente de la computadora y los deportes organizados pueden ser una excelente manera de hacerlo. Sin embargo, los deportes organizados y competitivos para los niños pequeños también pueden tener un lado negativo," dice Tom Rowland, MD, cardiólogo pediatra en el Baystate Medical Center en Springfield, Massachusetts y miembro del AAP's Committee on Sports Medicine and Fitness.
Al hacer su recomendación, la AAP cita investigaciones que muestran que los niños pequeños que participan en una variedad de actividades atléticas y se esperan a especializarse en un deporte en particular hasta la adolescencia tienden a sufrir menos lesiones relacionadas con el deporte, a ser más consistentes y a participar durante un mayor lapso de tiempo. La AAP dice que la especialización prematura puede acarrear daños físicos y emocionales que pueden ser mayores que los posibles beneficios.
La recomendación de la AAP sale al mismo tiempo que los numerosos llamados de los padres y entrenadores para enfatizar menos la competencia y la presión en los deportes infantiles. De hecho, muchos de los padres de hoy en día fervorosamente inculcan a sus hijos la importancia de sobresalir y ganar a toda costa, en muchos casos lo hacen debido a que están tratando de vivir la vida de otra persona a través de sus hijos. En otras ocasiones, puede ser porque están tratando de preparar a sus hijos para el mundo adulto, en el cual existe una presión para triunfar.
Esta presión excesiva está quitando de los deportes infantiles las lecciones y los beneficios que deberían proporcionar, incluyendo el trabajo en equipo, el acondicionamiento físico, la alegría de la competencia atlética y claro, la simple diversión.
Los expertos dicen que hay varios pasos que usted puede seguir para asegurar que sus hijos disfruten el participar en los deportes sin sentir la presión excesiva.
Promueva la variedad
Aliente a sus hijos a participar en varios deportes y/o actividades atléticas, en lugar de especializarse en un deporte en particular, hasta que alcancen la adolescencia (y solamente si el niño decide especializarse).
Evalúe los beneficios y el potencial daño
Considere una serie de preguntas para ayudar a determinar si las actividades atléticas de sus hijos son benéficas o perjudiciales, incluyendo:
- ¿Es divertida la actividad?
- ¿Mi hijo tiene amigos en los equipos deportivos o en los grupos?
- ¿Mi hijo participa porque le gusta hacerlo?
- ¿Mi hijo está ansioso por ir a las prácticas y/o a los juegos?
- ¿Estoy presionando a mi hijo a participar en actividades deportivas o atléticas?
- ¿Estoy disfrutando más yo que mi hijo de la actividad atlética que está realizando?
Otros consejos incluyen:
- Aunque elogie a su hijo por ganar y señale los beneficios de esto, haga hincapié en la gran importancia del regocijo que puede obtenerse de simplemente participar en actividades atléticas.
- Aplauda los buenos esfuerzos de su hijo.
- Pregunte a su hijo si su equipo ganó, pero sólo además de preguntas tales como "¿cuál es la mejor parte de las prácticas o de los juegos?" o "¿te divertiste?"
- No lo presione, pero ofrézcase para ayudarlo y mejorar sus habilidades.
Evalúe al entrenador y a la liga
Asegúrese de que el entrenador de su hijo y que la liga (u organización supervisora) estén creando una atmósfera agradable y segura de participación.
Hágase las siguientes preguntas:
- ¿Está poniendo demasiada presión el entrenador para ganar en mi hijo y sus compañeros de equipo?
-
¿Además de dar el apropiado entrenamiento atlético, el entrenador está enseñando
buen espíritu deportivo
y un comportamiento apropiado y aceptable?
- ¿El entrenador está presionando a los niños más allá de los límites físicos apropiados para su edad?
Si usted descubre que un entrenador o liga (u organización supervisora) está violando cualquiera de las reglas y precauciones mencionados, hable con el entrenador o la organización acerca del problema y, si es posible, ofrézcase para ayudar. Si después de hacer eso el problema no se resuelve, saque a su hijo de esa situación y encuentre otro equipo o liga.
Muestre buen espíritu deportivo usted mismo
Además de los entrenadores, los padres también deben practicar el buen espíritu deportivo y el comportamiento aceptable cuando observen a sus hijos participar en deportes y actividades atléticas. Para mayor información sobre el comportamiento paternal en los eventos deportivos juveniles, vea
"The adult face of youth sports violence."