Su respuesta al estrés puede tener que ver más con su género que con los estresantes a los que se enfrenta.
Mientras más parejas están pendientes, hombres y mujeres responden de manera diferente al estrés. Lo que no ha sido aclarado hasta ahora es cómo y porqué. Nuestro entendimiento a la respuesta humana al estrés se ha basado en el modelo "pelear o escapar", que afirma que cuando se enfrentan a una situación estresante, los humanos responderán tanto con una conducta agresiva como retrocediendo.
Los estudios de la respuesta al estrés conducidos antes de 1995 corroboraron la teoría de "pelear o escapar". Estos estudios se concentraron principalmente en sujetos masculinos porque los investigadores creían que las fluctuaciones hormonales mensuales de una mujer creaban las respuestas al estrés que eran demasiado variadas como para ser estadísticamente válidas. Pero en 1995, el gobierno federal autorizó la representación tanto de mujeres como hombres en los estudios basados en la agencia. Como resultado, aumentó el porcentaje de sujetos femeninos que participaron en la investigación sobre el estrés.
Un estudio en University of California, Los Angeles (UCLA) publicó en el ejemplar de julio de 2000 del
Psychological Review
ofrece claves para las diferencias biológicas y de conducta en las formas en que hombres y mujeres lidian con el estrés. El estudió descubrió que las hembras de muchas especies, incluyendo las de los humanos, responden a las situaciones estresantes protegiendo y cuidando a sus crías y buscando el contacto social y apoyo de otros, particularmente femeninos. El estudio se refiere a esta respuesta como "cuidar y hacer amistad".
Los investigadores creen que esta respuesta es un resultado de la selección natural. "Hace miles de generaciones, escapar o pelear en situaciones estresantes no era una buena opción para una hembra que estaba embarazada o cuidando de su vástago, y las mujeres que desarrollaron y mantuvieron alianzas sociales estaban mejor dispuestas para cuidar múltiples vástagos en situaciones estresantes", dice el principal investigador del estudio Shelley E. Taylor.
Al igual que con la respuesta de pelear o escapar común en los machos, esta respuesta de cuidar y hacer amistad al estrés podría tener fundamentos biológicos. Se cree que la hormona oxitocina, que es segregada tanto por hombres como por mujeres en respuesta al estrés, tiene un papel. "Los animales y la gente con altos niveles de oxitocina son más calmados, más relajados, más sociables y menos ansiosos", dice Taylor. En los hombres, los efectos de la oxitocina parecen estar reducidos por las hormonas masculinas, pero en las mujeres, dice, la oxitocina junto con otras hormonas del estrés podrían jugar un factor clave para reducir la respuesta femenina al estrés.
Es probable que los hombres más que las mujeres respondan a las experiencias estresantes desarrollando ciertos trastornos relacionados con el stress, incluyendo la hipertensión, la conducta agresiva o el abuso del alcohol o de drogas, dice Taylor, mientras que la respuesta cuidar y hacer amistad podría proteger a las mujeres en contra del estrés.
Los doctores han reconocido recientemente un nuevo padecimiento que ellos han llamado memorablemente el síndrome del corazón roto. En este padecimiento probablemente raro, el estrés agudo tal como noticias de la muerte de un ser querido, conlleva hacia un repentino comienzo de dolor pectoral,
insuficiencia cardiaca
o incluso la muerte repentina. Mientras que el síndrome del corazón roto realmente ocurre en los hombres, el 95% de las personas estudiadas el 10 de febrero de 2005 en un estudio del
New England Journal of Medicine
acerca de este síndrome fueron mujeres.
El síndrome del corazón roto refleja la importante conexión entre nuestro cerebro y nuestro corazón. En este caso las respuestas hormonal del estrés trabajan en contra de las mujeres, haciéndolas más susceptibles a graves consecuencias de estrés extremo. Notablemente, dos de las mujeres reportadas con el síndrome del corazón roto en el estudio del
New England Journal of Medicine
desarrollaron síntomas después de tener fuertes sorpresas placenteras. Es probable que incluso el buen estrés repentino puede llevar hacia malos resultados en personas susceptibles. Al presente no sabemos realmente cómo predecir el síndrome del corazón roto, aunque se ha reportado más comúnmente en mujeres sobre la edad de 45 años.
En un estudio preparado para la Assistant Secretary of Defense por el Research Triangle Institute en 1998, los investigadores observaron los efectos de salud mental del estrés en el personal militar con deberes activos. El estudio descubrió que más hombres (24.6%) que mujeres (15.5%) reportaron usar el alcohol como una conducta de afrontación. Fue más probable que las mujeres hablaran con un amigo o familiar que los hombres (87.1% versus 70.8% respectivamente). Se descubrió que los hombres eran más propensos a encender un cigarrillo, mientras que las mujeres eran más propensas a rezar. Las mujeres también eran más propensas a comer en respuesta al estrés, mientras que los hombres más propensos a utilizar drogas ilícitas.
Los resultados del nuevo estudio de la UCLA podría ayudar a explicar cosas tales como porqué los hombres son renuentes a preguntar direcciones cuando están perdidos, porqué los hombres son más vulnerables a los efectos adversos del estrés y porqué las mujeres disfrutan una expectativa de vida significativamente más larga que los hombres.
"Para los hombres sugeriría que el ofrecerse a ayudar es benéfico, protector, incluso en tiempos de estrés", dice Richard Driscoll, PhD, autor de
The Stronger Sex
. "Pero por cientos de miles de años, los hombres que revelan su debilidad tienden a ser parejas indeseables. Esconder las debilidades ha sido biológicamente ventajoso y los hombres todavía tienden a ser menos propensos a revelar debilidades".
Esta renuencia por parte de los hombres a cooperar, cree el Dr. Driscoll, podría ayudar a explicar la diferencia en la expectativa de vida entre los géneros. "Las mujeres tiene más atención médica; gastan dos de cada tres dólares en salud. Es más probable que busquen la ayuda de los terapeutas. Los hombres no obtienen asistencia médica; tienden a no hacerle saber a la gente que se preocupan".
"Los hombres tienen tendencias muy fuertes para disimular las cosas estresantes", añade el Dr. Driscoll. Pero nuestra sociedad está diseñada de esa forma. El llorar aún no es aceptable para los hombres, señala. "Debemos de tener un acercamiento más suave, más amable, más benévolo con los hombres, particularmente con aquellos que no están a la altura de su juego", dice el Dr. Driscoll. Necesitamos reconocer que nuestros hijos jóvenes tendrán dificultades particulares que enfrentarán al ser un chico y un hombre en un mundo no complaciente, explica.
Los hombres necesitan aprender a lidiar con el estrés de una forma saludable, dice el Dr. Driscoll. El recomienda un proceso que desarrolló llamado "escudo mental" para eliminar la hostilidad. El escudo mental involucra desarrollar la habilidad para librarse de los comentarios hostiles y permanecer en control, primero al lograr un estado relajado de calma y después creando un escudo mental entre usted mismo y su pareja. Esto desvía la hostilidad y le permite enfrentar mejor los asuntos primordiales.