El vientre de su esposa está creciendo rápidamente, los muebles para el bebé han puesto al límite sus tarjetas de crédito y usted no ha tenido relaciones sexuales en semanas. De alguna manera, el embarazo no es exactamente lo que usted y su esposa habían imaginado. Su esposa alguna vez cariñosa y despreocupada se ha puesto irritada y no para de sentir náuseas. Bienvenido al mundo de la paternidad expectante.
Cualquier tipo de modificación es estresante y prepararse para tener un bebé representa un cambio enorme en estilo de vida, perspectiva y entorno, Si se pregunta cómo usted y su cónyuge le harán para aguantar los nueve meses siguientes, no está solo.
Su esposa puede sentirse bien durante los primeros meses de embarazo o puede estar agotada y necesitar de dos siestas al día. Sus hormonas están trabajando mucho, formando a la nueva vida que lleva dentro de sí. Las películas tristes, la ropa para bebé o incluso un desacuerdo menor pueden desencadenar un período de llanto. Recuerde que los cambios hormonales son temporales y finalmente los estados de ánimo y las emociones de su esposa volverán a la normalidad.
El vómito, o las náuseas, afecta solamente a algunas mujeres y la mayoría encuentra que este síntoma de molestia desaparece en dos o tres meses. Desafortunadamente, "el mareo matutino" es un término equivocado, ya que muchas mujeres se encuentran mareadas todo el día y toda la noche. Los olores de la comida y otros aromas pueden desencadenar un ataque de náuseas, al igual que puede hacerlo el consumir ciertos alimentos. Algunos hombres encuentran que ver u oír algo proveniente de sus esposas mientras se marean es suficiente para enviarlos a ellos también al baño.
Scott Dornan, un padre expectante recuerda, "Debimos haber llamado al obstetra de Jane cientos de veces durante el primer trimestre. Su médico fue un apoyo enorme para nosotros y pudo ponernos en contacto con las fuentes correctas para la mayoría de las necesidades de Jane. También navegamos en el Internet...para obtener información actualizada sobre 'nuestros' síntomas."
A continuación se describe lo que puede hacer
Para su esposa:
- Ayúdele a encontrar alimentos "seguros." Pídale a su médico recomendaciones; algunas mujeres encuentran que las galletas saladas, el ginger ale o la limonada son útiles. Muchas mujeres concuerdan que un estómago vacío provoca náuseas extremas.
- Apoye a su esposa. Aunque usted no lo crea, existen libros sobre el mareo matutino y cómo vencer a los síntomas. Pida a un nutriólogo o médico que le ayude a guiarlo en este período.
Para usted mismo:
- Permanezca activo. Apéguese a su rutina y actividades de ejercicio físico semanal. Encuentre a un amigo que disfrute de los mismos deportes o pasatiempos y salga de casa.
- Hable con un amigo en el que confíe, particularmente uno que también sea un padre reciente. O tal vez incluso su propio padre. Se sorprenderá de que su aprensión y temor son extremadamente comunes.
El cuerpo de su compañera empieza a cambiar drásticamente durante este período. Puede subir de peso rápidamente y de repente el bebé hará notar su presencia. Durante este trimestre, escuchará la frecuencia cardíaca de su bebé y vislumbrará a su hijo por medio de un ultrasonido.
Algunos padres expectantes notan que el apetito sexual de su compañera cambia durante el segundo trimestre. Cada mujer responde de diferente manera a los cambios que se presentan dentro de ella. Algunas mujeres se excitan con facilidad y desean tener relaciones sexuales con más frecuencia; otras simplemente pueden estar demasiado cansadas o preocupadas de que las relaciones sexuales dañen al bebé. Cada pareja experimenta este trimestre de manera diferente - no existen métodos correctos o incorrectos para su vida sexual.
"No trate de leer la mente de su esposa," dice el padre reciente Kevin Bennett. "Seguía pensando que sabía cómo se sentía mi esposa y qué estaba pensando, pero no tenía ni idea. Es mejor hablar acerca de sexo cuando ambos están relajados y se sienten frescos - no después de un día largo o una pelea."
Trate de hablar de manera abierta sobre los cambios que están ocurriendo. Una mujer puede tener miedo de que su cuerpo ya no sea sensual; esto es suficiente para reducir su apetito sexual. Sea honesto con su esposa sobre los cambios que estén ocurriendo y también comuníquele sus necesidades. Aprenda a haceer concesiones ahora; ¡será una práctica maravillosa para el desafío de la paternidad que se aproxima!
A continuación se describe lo que puede hacer
Para su esposa:
- Ayude con los quehaceres o tareas domésticas. No existe nada peor que estar mareado y tener que ver una casa desordenada.
- Anime a su esposa. Déle retroalimentación positiva, incluso cuando se vea terrible y esté demasiado mareada para quitarse la pijama. Dígale qué tan emocionado está de convertirse en padre y que sabe que ella será una madre estupenda.
Para usted mismo:
- Unase a un "grupo de padres." Existen muchos tipos de grupos de apoyo para los padres nuevos; no tiene que hablar, el sólo hecho de escuchar a otros padres compartir problemas similares es un gran alivio.
- Anote sus expectativas de ser padre, de qué tipo de padre desea ser y discuta sus pensamientos con su esposa. Es útil hablar sobre sus estilos y técnicas de disciplina de paternidad antes de que se presenten situaciones.
Las semanas finales del embarazo de su esposa pueden parecer eternas y usted puede empezar a preguntarse si el bebé alguna vez llegará. En este punto, las quejas de su esposa pueden variar de un dolor de espalda o una acidez importante hasta noches inquietas e insomnes. Las semanas finales de embarazo son un período emocional. Los preparativos del cuarto del niño de último momento, una mayor incomodidad y la carga del peso de un bebé completamente desarrollado empiezan a cobrar su precio.
Una clase de parto puede ayudar en este momento. Contacte a su hospital local o al consultorio de su obstetra para discutir sus opciones. Existen muchos tipos de clases disponibles y las tarifas oscilan de $25 a $85, dependiendo del contenido y del instructor (de los instructores) de la clase.
La clase ofrece una oportunidad excelente para interactuar con otros padres nuevos. Haga tantas preguntas como sea posible. El instructor puede ser un enfermero registrado o un asistente de parto certificado, así que él o ella estará preparado para responder a todo tipo de preguntas. No se sienta apenado por sus preguntas; generalmente el instructor ha ayudado en múltiples partos y ha atestiguado una variedad de situaciones. Puede que tenga la opción de ver una cinta de video de un parto en vivo. Aunque estos videos son educativos, no tienden a ser explícitos en su naturaleza.
Cuando se les preguntó sobre sus preocupaciones mayores durante las últimas semanas de embarazo, nuestros entrevistados respondieron de manera unánime: "Me preocupé por el bienestar del bebé y cómo podría reaccionar si algo estuviera mal con mi hijo." Esta es una preocupación normal y una en la que la madre y el padre piensan a lo largo del embarazo.
Otra área de preocupación fue la mayor responsabilidad financiera que acompaña a la paternidad. "Siempre pienso en el futuro de mi hijo porque no quiero que tenga problemas financieros," dice Jake Halloway. Hable con su compañera sobre los recursos financieros; evalúe sus obligaciones y recursos financieros.
Su esposa puede empezar a expresar mucho miedo de dar a luz, incluyendo miedo al dolor. Puede que no parezca ser de utilidad tranquilizarla. Muéstrele que usted se preocupa al ofrecer su apoyo y consuelo. Pregúntele que puede hacer para ayudar antes o durante el proceso del embarazo.
A continuación se describe lo que puede hacer
Para su esposa:
- Prepare un "plan de nacimiento" con su esposa - un resumen de cómo desea que progrese la experiencia del parto. Piense en un plan de nacimiento más como una lista de deseos que pueden o no volverse realidad, puesto que ninguno de ustedes puede controlar los eventos del parto.
- Ayude a su esposa a empacar su maleta para el hospital. Incluya artículos de apoyo para ambos. Lleve refrigerios, dinero, revistas, material de distracción (un pasatiempo favorito o un mazo de cartas). Muchos padres desearían haber recordado llevar cosas básicas como cámaras, goma de mascar, mentas para el aliento y una muda de ropa. ¡No olvide llevar ropa para el bebé!
Para usted mismo:
- Prepárese. Ponga mucha atención en las clases de parto y sea un participante activo. Lea tanto como le sea posible acerca de la labor y el mismo parto.
- Dese cuenta de sus limitaciones. Es importante entender que ninguna cantidad de preparativos, lectura o apoyo pueden prepararlo para la enorme responsabilidad asociada con el parto y la paternidad. Conozca sus límites y tome en cuenta que puede ser muy difícil ver a su esposa experimentar el dolor de la labor de parto y el parto.