La tendinitis y la bursitis son tan dolorosas como inevitables, en especial para aquellos que piensan que deben seguir aunque sientan dolor y que el dolor es sólo un pretexto para trabajar más duro. Pero la tendinitis y la bursitis, aunque con frecuencia son difíciles de diagnosticar, pueden ser superadas. De hecho, técnicas tan simples como un efectivo calentamiento y mecanismos sónicos, ya sea que este utilizando una raqueta de tenis o lanzando una pelota, le pueden ayudar a evitar el dolor al día siguiente.
Un día sus hombros se sienten bien, al día siguiente, el dolor es tan fuerte como nada que haya sentido antes, es un dolor punzante que parece haber venido de la nada. Si de acuerdo, usted juega softball los fines de semana, pero es difícil relacionar un par de fuertes lanzamientos del jardín derecho, con el intenso dolor que está sintiendo en el hombro.
Usted sabe que no es
artritis
, ya que este dolor es diferente que la inflamación y la tensión que ocurren con sus ocasionales brotes de artritis. Así que llama a su médico, que le pregunta qué hizo durante el fin de semana, usted le dice a el (o ella), lo que le da una idea de donde buscar. El dolor no es artritis, dice, pero estoy casi seguro que es
bursitis
,
tendinitis
, o ambas, dos de los problemas de articulaciones más comunes que afectan a las personas de 35 años de edad o más. De hecho, un estudio dice que dos de cada tres hombres que se quejan de problemas musculares están padeciendo una de las dos.
Es importante tener en mente que la tendinitis y la bursitis son diferentes, aunque las personas las asocien como la misma. Lo que tienen en común es que ambas causan dolor, con frecuencia en las mismas áreas, como en el manguito rotador del hombro. Pero no son la misma enfermedad.
En la tendinitis, los tendones, tejidos que unen los músculos a los huesos, se inflaman. En la bursitis, la bursa, 150 capas de células que ayudan a los músculos a deslizarse con suavidad uno sobre otro, se inflama.
La tendinitis es casi siempre provocada por el sobreuso o por el mal uso de los tendones, como en el caso del codo de tenista o el dolor de las rodillas entre los corredores dedicados. Por otro lado, el dolor de la bursitis, es una señal de que puede haber problemas más serios en los músculos protegidos por la bursa, muy similar a como se infla una bolsa de auto en un accidente. Por ejemplo, la inflamación y el malestar, pueden significar que usted se ha desgarrado un músculo.
Es importante encontrar por qué una persona puede ser propensa a estos padecimientos. Los músculos pueden no ser lo suficientemente fuertes o pueden ser muy inflexibles, lo que puede provocar tendinitis o bursitis. Cualquier persona físicamente activa es susceptible a la tendinitis o a la bursitis. Los tendones y la bursa son como otras partes del cuerpo, se desgastan por el uso constante. Entre más actividad tenga, mayores serán las probabilidades de desgastarlas. Cada caso es diferente y al parecer no hay relación con antecedentes familiares de bursitis o tendinitis.
Esa es una de las diferencias entre estos dos padecimientos y la artritis, en la que los factores hereditarios parecen influir. La artritis afecta diferentes partes del sistema músculo esquelético al causar inflamación en las paredes de las articulaciones.
Debido a que la actividad física es una de las causa de padecer bursitis y tendinitis, la mejor manera de evitar la inflamación y el dolor es evitar ejercitarse más de lo que usted pueda. El dolor es una herramienta comunicativa; es la forma en que su cerebro le dice a su cuerpo que cambie la manera en que se ejercita.
Considere su hombro adolorido. Los fanáticos del béisbol reconocerán sus síntomas como la temida lesión del manguito rotador tan común en los lanzadores. Una razón por la cual los lanzadores son muy susceptibles es debido a que lanzar, en especial lanzar fuerte y bolas curvas, no es una acción natural.
Usted puede evitar el dolor en una de dos maneras. Primero, caliente antes de empezar a lanzar. Suena demasiado simple como para ser efectivo, pero la vida por lo general funciona de esa manera, ¿no es así? Si se asegura de que sus tendones estén sueltos, será menos probable que se inflamen.
Segundo, si se inflaman los tendones o la bursa a pesar del calentamiento, la mejor recomendación es descansar. Esto le da oportunidad al cuerpo de autosanarse (cualquier medicamento que no requiere receta médica como el ibuprofeno ayuda, así como aplicar hielo sobre el área afectada), y luego, observe como puede cambiar la forma en que lanza para evitar que el problema suceda otra vez.
Se puede inyectar cortisona en la bursa y se reducirá la inflamación, pero no va a eliminar el problema mecánico que provocó la inflamación en primer lugar. Eso es lo que está causando el daño y si usted no elimina el problema mecánico, entonces no podrá eliminar que el dolor vuelva a surgir.
Esa recomendación es la clave para una rehabilitación exitosa. Así es, observar cuales son los aspectos biomecánicos: ¿Es la bursitis o la tendinitis provocada por un entrenamiento erróneo? ¿Se puede cambiar la forma en que se hace algo? La clave es encontrar por qué los músculos no son lo suficientemente fuertes o por qué son tan inflexibles.
El médico dice, una vez que está bajo control, que usted podrá lanzar tan fuerte como quiera desde el jardín derecho
y
permanecer sin dolor alguno.