Sin importar si usted es un corredor regular, un guerrero de fin de semana o alguien que solo da vueltas a su jardín, los problemas del pie pueden causarle dolor fácilmente. La mayoría del dolor asociado con el talón puede ser relacionado a un trastorno: Fascitis plantar.
"Hay un ligamento llamado fascia plantar, el cual se une al hueso del talón y luego se extiende a través del arco hasta los dedos," explica Lowell Scott Weil, Jr., DPM, equipo de podólogos de los Chicago White Sox. "Su función es soportar el arco en una posición arqueada. Si usted dobla su pie hacia atrás puede sentir una banda estrecha en su arco. Esa es la fascia plantar."
Las fuerzas que actúan en el pie mientras
camina
o
corre
provocan que el arco sea aplastado. Al mismo tiempo, la fascia plantar trata de evitar que esto suceda. Estas fuerzas opuestas ejercen demasiada tensión sobre el tejido. Cuando suficiente estrés continuo excede la habilidad del cuerpo para curarse por sí mismo, el tejido debajo del talón se daña y causa dolor.
Los síntomas de la
fascitis plantar
incluyen dolor severo, especialmente al iniciar la mañana. La mayoría de las personas dicen que duele desde "el momento en que su talón toca el suelo." Algunos incluso sienten dolor y rigidez cuando empiezan a caminar después de haber estado sentados por un tiempo. La fascitis plantar es a menudo observada en personas mayores de 40 años o en personas con sobrepeso. También hay un incremento en las visitas al doctor durante la primavera y el verano debido a que la gente reanuda actividades que involucran caminar o correr. Entre los corredores y otros atletas, los zapatos que no soportan adecuadamente al pie, normalmente provocan fascitis plantar.
"Nosotros vemos demasiados problemas con el calzado, especialmente con los corredores," menciona Douglas Hale, DPM, un podólogo en la zona de Seattle. "Sin embargo, la mala elección de calzado puede causar dolor del talón en personas que caminan para ejercitarse o quienes permanecen mucho tiempo de pie en su trabajo. Debe ser estresante que solo el precio no sea un indicador de calidad en los zapatos."
El sugiere tres cosas que las personas deberían buscar en un zapato (ya sea para correr o para caminar):
- Sostenga la parte trasera del zapato, donde se sitúa su talón y trate de apretar ambos lados juntos. Si esa parte es lo suficientemente firme, no será capaz de colapsarse.
- Tome la punta del zapato y dóblela hacia el talón. El zapato debería doblarse del frente, no del centro. Si se dobla del centro, el zapato es demasiado flexible y no proporcionará suficiente soporte.
- Ponga una mano sobre el talón y la otra en la punta del pie. Gire el zapato como si tratara de exprimir una toalla. Entre menos pueda girarlo, mejor será el soporte para su pie.
Si se requiere de zapatos adecuados para evitar el dolor del talón, es lógico pensar que la falta de zapatos podría contribuir al brote de fascitis plantar. Andar descalzo, aunque sólo sea en la casa, puede causar o prolongar el dolor del talón. Lo mismo aplica para las zapatillas y sandalias debido a que tienen muy poca protección o soporte.
Otra buena medida preventiva es hacer ejercicios de estiramiento dos o tres veces al día. Ponga un pie detrás de usted y deslícelo hacía adelante manteniendo su rodilla firme. Mantenga esa posición durante 15 a 20 segundos y luego cambie. Repita esto para cada pierna por lo menos tres veces por sesión.
"No creo que la importancia de estirarse pueda estar sobre valuada," acentúa el Dr. Well. "Incluso si no se tiene un dolor del talón, querrá mantener algún tipo de rutina diaria de estiramiento. Esto debería hacerse antes de ejercitarse y definitivamente también después."
El diagnóstico es hecho casi siempre examinando la zona (el centro de la parte inferior del talón) y cronometrando (por la mañana y después de permanecer sentado mucho tiempo) el dolor. El médico también le preguntará sobre sus niveles de actividad y su peso. Otras causas del dolor del talón son muy extrañas con estimaciones de más del 95% del total de los problemas del talón se deben a la fascitis plantar. Mientras que también pueden presentarse fracturas, infección y artritis, usualmente la zona y frecuencia del dolor es diferente. Algunas veces los rayos X u otra prueba de imagen son necesarios para excluir estas otras causas. Incluso en personas sin dolor del talón, los rayos X a menudo muestran espolones en el hueso donde la fascia plantar se une al talón.
"Cuando se da el caso de tratar los trastornos del talón, la importancia de unos buenos zapatos no puede enfatizarse lo suficiente, insta el Dr. Hale. "Lo primero que se debe hacer es asegurarse de que su calzado es el apropiado y que se usa todo el tiempo."
Ambos podólogos sugieren conseguir, sin receta médica, un buena plantilla para el zapato que pueda soportar el arco y levantar el talón. Aunque los ortopédicos hechos a la medida proporcionan la forma más precisa para mantener el pie en la posición correcta al caminar o correr, a menudo no son usados como la primer opción de tratamiento. "Yo diría que cerca del 80% de mis pacientes responden favorablemente a las plantillas, sin receta médica," Comenta el Dr. Well.
Otros tratamientos sugeridos incluyen:
- Comprar zapatos que tengan los talones más elevados. Elevar el talón relaja las estructuras estrechas en el pie.
- Poner hielo en el talón durante 20 minutos, tres veces al día. Los estudios indican que lavar con agua helada o poner hielos directamente sobre el talón puede ser la mejor forma de enfriar directamente los tejidos profundos de la piel involucrados. Otras opciones incluyen sobres de Gel Azul Congelado especial disponibles en la mayoría de las farmacias y muchas tiendas de autoservicio. Chícharos o maíz congelado también pueden servir, pero estos no duran tanto tiempo fríos.
- Usar medicamentos antiinflamatorios no esteroidales como la aspirina, ibuprofeno o naproxen. Siga las indicaciones en la etiqueta o las dadas por su doctor.
-
Evitar actividades que causen un golpe del pie. Andar en bicicleta y
nadar
son buenas alternativas para ejercitarse durante este tiempo.
- Si el dolor no desaparece dentro de siete a diez días o se vuelve tan fuerte que tiene problemas para caminar, busque a un podólogo o a un médico ortopedista que son especialistas en el tratamiento del dolor del talón.
En los casos más severos, los doctores pueden prescribir aparatos ortopédicos a la medida basados en moldes que se toman de su pie mientras no se ejerza peso alguno. Otros tratamientos pueden incluir inyecciones de esteroides en el talón, terapia física, tablillas usadas para mantener el pie derecho mientras duerme o un yeso para mantener el pie inmovilizado. Sin tratamiento, el hueso del talón puede empezar a crecer hacia la parte inflamada de la fascia plantar. A menudo llamado espolón del hueso o talón, es tratado moderadamente de la misma forma que la fascitis.
Podría volverse necesaria la cirugía, hay tres métodos ampliamente usados. En los tres, la fascia plantar es cortada o liberada de su adherencia al hueso del talón y después finalmente se une por si misma en una posición alargada.
- En la cirugía endoscópica, la fascia plantar es cortada usando una pequeña cámara para ver el ligamento. Esto requiere solo de dos incisiones y permite una reincorporación más rápida a las actividades normales.
- La cirugía abierta de talón involucra cortar la fascia plantar a través de una incisión quirúrgica. Esta es principalmente usada para problemas de cirugía endoscópica repetitivas. Algunas veces un abultamiento en el talón llamado espolón de hueso puede presentarse. Este tipo de procedimiento a menudo es usado para extirpar el espolón y liberar la fascia plantar al mismo tiempo.
- El método final de cirugía es realizado sin una cámara y bajo anestesia local. En este procedimiento, solo una pequeña incisión es hecha y se corta la fascia. Es menos cara y debe tener menos complicaciones.
Los Drs. Hale y Weil están de acuerdo en que la cirugía ni siquiera debería ser discutida como una primera opción de terapia. "El tratamiento gradual es efectivo en más del 95% de las veces, permitiendo a la persona evitar la cirugía," dice el Dr. Hale. "Algunas personas dicen que la cirugía podría ser considerada si estos otros métodos no funcionan en un lapso de seis meses. Dado que hay una investigación que muestra que a las personas les puede llevar nueve meses o más recuperarse, nosotros usualmente sugerimos esperar un año antes de considerar la cirugía."