El uso de
oraciones
y otras prácticas espirituales para mejorar la salud datan de hace miles de años, a Hipócrates y también a Maimónides. La incorporación de la espiritualidad dentro de la medicina antigua parece no ser simplemente debido a la falta de diagnóstico y herramientas terapéuticas disponibles durante esos tiempos (muy diferente de la moderna tecnología de hoy en día), pero también debido a que la espiritualidad proveía una vía a los médicos para enfocarse al cuidado de sus semejantes. Maimónides escribió "No puedo ver en el paciente nada más que a un semejante en dolor."
El sentimiento de estas declaraciones puntualizan la necesidad de humildad en la medicina y la disponibilidad de los médicos de ser iguales a aquellos a los que la medicina están tratando como camaradas, un concepto antiguo el cual está ganando un nuevo reconocimiento, respeto y entendimiento. El reconocimiento de la influencia de la espiritualidad en la sanación y sobre el curandero puede ayudar a restaurar un balance y un sentido de humanidad en donde pueda faltar dentro de las prácticas de medicina moderna.
Para ciertas culturas, tales como las de los indios nativos americanos, el uso de las oraciones y de las prácticas espirituales has sido una parte constante del cuidado médico. De hecho, un autor sobre el tema escribe que "la intuición y la conciencia espiritual son [para los americanos nativos] la herramienta más esencial del curandero."
El concepto de las oraciones y la espiritualidad parece ser, de alguna manera, la causa de la cuestión de una medicina del cuerpo y de la mente, acerca de cómo los pensamiento y la energía pueden influenciar la salud y la curación. Muchos tipos diferentes de prácticas pueden ayudar a una persona a desarrollar su conexión espiritual y el balance de su energía; algunos ejemplos incluyen la oración.
meditación
, llevar un diario,
yoga
y
tai chi
, entre otros. Lo que estas prácticas parecen tener en común es que le permiten a una persona lograr algún grado de claridad interna y balance emocional con cada sesión, mientras que los efectos más profundos se pueden presentar en la medida en que estas técnicas lleguen a ser parte de su rutina diaria.
La oración y otras prácticas pueden hacerse solas o con un grupo dentro de la comunidad. En una instalación comunitaria, las oraciones pueden ayudar a disminuir la sensación de aislamiento y reforzar los sentimientos de conexión y de pertenencia también de tal forma que mejoran la percepción propia de identidad personal y de auto-estima.
La espiritualidad y la religión no son necesariamente la misma cosa. La religión es un pensamiento que puede ser una creencia o una deferencia en cuanto a Dios o a otro ser superior. La oración puede ser un pensamiento que se manifiesta como un acto de profundo sobrecogimiento, respecto y aun amor por este ser superior y que generalmente toma la forma ya sea de una confesión, alabanza o agradecimiento.
La espiritualidad se describe no como algo tangible o material, con un espíritu que representa "la naturaleza esencial de una persona." La espiritualidad es la creencia de pertenecer a una causa final y con un propósito en la vida. Puede ser una conciencia elevada de una preocupación por cuestiones tales como la enfermedad de una persona o le confrontación con la muerte.
La oración es con frecuencia utilizada en un contexto religioso para conectar a uno con su propio espíritu, con asuntos espirituales y con Dios u otro ser superior. Pero es importante puntualizar que la espiritualidad puede ser practicada fuera de un contexto religioso y que esta conexión con el espíritu propio y con Dios puede presentarse en un proceso distinto de la oración, tales como los mencionados arriba como la meditación, yoga, tai chi y la escritura de un diario.
Existen diversas teorías acerca de cómo la espiritualidad puede mejorar la salud. Primero, las prácticas espirituales, incluyendo la oración, pueden dar a una persona la sensación de poder y control. Esto es, la persona con la necesidad de sanar se encuentra activamente siendo involucrada en su propio cuidado, aún si la oración no tiene un impacto directo en el resultado de un problema médico específico, esto puede traer una sensación de comodidad que, para la salud general y el bienestar, es muy importante.
Por ejemplo, un gran porcentaje de mujeres que sufren un tratamiento para la infertilidad usan un ritual como es el caso de una oración para el día en que está fijado el procedimiento. A pesar de que tal proceso no incrementa la posibilidad de quedar embarazada, este le permite a la mujer sentirse subjetivamente mejor de tal forma que puede atravesar mejor el proceso de quedar embarazada.
En segundo lugar, las prácticas espirituales pueden hacer que una persona sienta que es más fácil el enfrentar al muerte u otras circunstancias difíciles. En un estudio, 13 personas que solían rezar antes de tener una cirugía de bypass para arteria coronaria fueron entrevistados luego de una cirugía exitosa y de ser dados de alta del hospital para averiguar cómo las oraciones los habían ayudado a enfrentar el proceso. Sin excepción, cada uno de ellos dijo que su forma individual de rezar le había ayudado a encarar la incertidumbre y la posibilidad de morir; para el momento de la cirugía, ello sentían que podían aceptar cualquier cosa que hubiera pasado. Además, los pacientes después del bypass que rezaron experimentaron menos depresión, un sentimiento muy común luego de este procedimiento, luego de la cirugía comparada de aquellos que no habían rezado.
Otras dos posibles explicaciones acerca de cómo pueden afectar la espiritualidad en la curación incluyen los
efecto placebo
y la
la respuesta de relajación
. En este contexto, el efecto placebo se refiere a la creencia de la persona que la oración le va ayudar, de tal forma que esta creencia puede estimular la curación.
La oración y otras prácticas espirituales, tales como aquellas mencionadas arriba, pueden obtener una "respuesta de relajación, como las mencionadas antes, las cuales se refieren al proceso en el cuerpo que reduce la circulación de hormonas del stress. Por el contrario, el ritmo cardíaco está disminuido, la presión arterial es baja y la función inmune puede mejorar.
Existen instancias, sin embargo, cuando tratamos de incorporar la espiritualidad dentro del cuidado de la salud que pueden tener efectos negativos. Por ejemplo, algunas personas con enfermedades serias tales como algún cáncer en particular, pueden sentir que sus oraciones no son escuchadas o que hicieron algo malo en su proceso de oraciones individuales que tuvo consecuencias negativas.
Para algunas personas, la sola creencia o la idea de la oración, religión o espiritualidad le puede provocar sentimientos de dudas, de juicios sobre sí misma, miedo o preocupación. Para otros, la oración y la religión pueden traer verdaderos síntomas de depresión.
Es por es que usted sólo debe usar las prácticas espirituales para ganar comodidad o entendimiento si esto es adecuado o apropiado para usted como individuo. Es importante recordar que no existe una forma correcta o equivocada para hacer cualquiera de estas prácticas. Pueden, sin embargo, ser materia de la búsqueda de una práctica particular que encaje y funcione de la mejor manera para su personalidad.
¿Qué representa para el resurgimiento del interés en las cuestiones etéreas en la medicina? Algunos dicen que el cuidado de la salud, el cual ha reducido el tiempo que los médicos pueden pasar con sus pacientes, ha elevado el deseo de poner atención en cuestiones que son de profunda importancia para los pacientes. La creencia, en parte radica en que si una persona se involucra en conversaciones acerca de sus creencias religiosas con su médico, esto puede ayudar a restaurar una relación más "a la antigua" entre el médico y su paciente y facilitar la curación.