La terapia del arte puede ser una forma para que las personas con dolor tanto físico como emocional se recuperen.

Janette tiene seis años de edad, sus ojos cafés cansados por la agotadora sabiduría de una niña que ha visto más de lo que cualquier otro niño de su edad. Ella presenció a su padre, en el frenesí de un arrebato de alcoholismo, patear a su madre embarazada en el estómago y vio a la policía llegar y llevarse arrastrando a su padre fuera de la habitación. Ella estaba ahí cuando su madre, llena de moretones y de lágrimas, regresó del hospital y le dijo que ya no iba a tener una hermanita después de todo.

Puede ser difícil tanto para una niña de seis años como para alguien de 60 años de edad, encontrar las palabras, en estos casos, para describir el dolor de estos recuerdos. Pero los niños y los adultos que han estado expuestos a traumas inmencionables, como aquellos que sufren por depresión, ansiedad o alguna otra enfermedad seria mental o física, pueden obtener enormes beneficios del curativo proceso de la terapia del arte, una terapia que utiliza pintura y papel, pegamento y tijeras, imágenes y colores para expresar simbólicamente la profundidad e intensidad del dolor emocional.

El arte como una puerta de entrada al subconsciente

La American Art Therapy Association, Inc. (AATA), define a la terapia del arte como "un profesión para el servicio humano, que utiliza medios artísticos, imágenes, el proceso del arte creativo y las respuestas de los pacientes/clientes a las obras creadas, como reflejos de su desarrollo individual, habilidades, personalidad , intereses, preocupaciones y conflictos."

Aunque los seres humanos han utilizado el arte como forma de expresión durante miles de años, la terapia del arte no fue reconocida como una profesión hasta la década de 1930. En esos años fue cuando Margaret Naumberg, se considera como la "madre de la terapia del arte," abogó por el uso del arte como puerta de entrada al subconsciente en conjunto con la libre asociación y la interpretación psicoanalítica.

Pero fue el artista Adrian Hill quién tomó el crédito por inventar el término "terapia del arte" en 1942. Mientras se recuperaba de la tuberculosis en un sanatorio, él sintió que su incursión al arte lo llevó a su recuperación emocional. Introduciendo a sus compañeros pacientes a la pintura, encontró que utilizaban la expresión artística no sólo por placer, sino también como un vehículo para expresar sus miedos y emociones.

Reconociendo que el trabajo artístico podría ser útil para ayudar a los pacientes a expresar sus conflictos internos, el personal psiquiátrico en la Clínica Menninger en Kansas comenzó a utilizar el arte como terapia. La primera publicación en esta área, The Bulletin of Art Therapy , apareció en 1961, y la AATA una organización profesional que regula los estándares educacionales, profesionales y éticos para los terapeutas del arte, fue establecida en 1969.

Dónde puede ser de utilidad la terapia del arte

Según la AATA, la terapia del arte está basada en el conocimiento del desarrollo humano y las teorías psicológicas, y es un tratamiento efectivo para las personas con problemas médicos, de desarrollo, educacionales, sociales o psicológicos. Los terapeutas del arte deben poseer mínimo una maestría y someterse a prácticas supervisadas y a un internado después de graduarse. Ellos están registrados (la credencial "ATR") y/o acreditados por el consejo ("BC") y practican en una variedad de entornos, incluyendo:

  • Centros comunitarios de salud mental y clínicas psiquiátricas
  • Hospitales, instalaciones de rehabilitación y hospicios
  • Instalaciones correccionales y forenses
  • Casas de reposo o asilos
  • Escuelas y programas de intervención temprana
  • Centros para víctimas de desastres y refugios para necesitados
  • Programas de rehabilitación para las drogas y el alcohol

Los terapeutas del arte pueden ejercer solos o ser parte de un equipo de tratamiento que incluye médicos, psicólogos, enfermeras, trabajadores sociales, consejeros y profesores. La terapia del arte, realizada de forma individual o en sesiones de grupo, puede ser utilizada con pacientes de todas las edades, razas y orígenes étnicas que tengan alguno de los siguientes trastornos físicos y emocionales, incluyendo:

  • Esquizofrenia, depresión y otras enfermedades mentales
  • Trastorno de estrés postraumático provocado por algún desastre natural, eventos inesperados, o abusos
  • Trastornos alimenticios
  • Abuso de drogas
  • Dolor crónico, problemas médicos o enfermedades terminales
  • Problemas familiares

"Comenzando con garabatos y líneas, los niños expresan sus sentimientos y necesidades a través del arte inclusive antes de aprender el lenguaje verbal," dice Noah Hass-Cohen, MA, ATR-BC, MFCC, del Instituto de Terapia del Arte de Los Angeles. "La terapia del arte proporciona una forma no amenazante de liberar los sentimientos y las emociones reprimidas, y puede ser de especial utilidad para los niños y adolescentes en épocas de crisis y/o cambios familiares e individuales."

Dentro de la terapia del arte

Los dos diferentes polos de la terapia del arte tienen el término "psicoterapia del arte" y "el arte como terapia."

Los partidarios de "el arte como terapia" sugieren que el proceso de crear arte en sí, es curativo, y que las reflexiones verbales, discusiones o interpretaciones acerca del arte en sí no son necesarias. Según Cathy A. Malchiodi, autor de El Libro de Consulta de la Terapia del Arte (The Art Therapy Sourcebook) , la actividad creativa aumenta los niveles de serotonina en el cerebro. Una hormona asociada con los sentimientos de bienestar y que provoca el aumento de los patrones de ondas alfa en el cerebro, vistos por lo general en periodos de relajación alerta.

Los defensores de "la psicoterapia del arte" opinan que el trabajo artístico es más útil cuando es utilizado como una herramienta para conseguir sentimientos, lágrimas y fantasías, con las cuales se puede entonces trabajar a través de una terapia tradicional de conversación.

A pesar de su orientación, la mayoría de los terapeutas del arte conforman una variedad de enfoques, individualizando el tratamiento para conocer de mejor manera las necesidades específicas de un cliente.

Diferentes técnicas para diferentes problemas

Con frecuencia, se utilizan técnicas especiales útiles en particular para ayudar a los pacientes a expresar sus sentimientos, desarrollar habilidades de sociabilidad, para resolver problemas, reducir la ansiedad o resolver conflictos emocionales. En el enfoque no estructurado, los pacientes pueden seleccionar de entre una variedad de materiales y medios (pinturas, arcilla, pinturas al pastel) y las utilizan como ellos prefieran, permitiendo al material inconsciente elevarse a la superficie. Es entonces cuando el terapeuta le puede preguntar al cliente que dibuje una imagen de su familia, lo que puede ayudar a obtener complejas dinámicas familiares como patrones no saludables o pocas habilidades de comunicación.

Grupos de personas luchando con problemas similares como los sobrevivientes de cáncer, pueden trabajar en conjunto para crear un collage o un mural que puede ser utilizado para estimular la conversación de estrategias para salir adelante.

Ava Charmey-Danysh, ATR-BC, encuentra a la terapia del arte muy útil en su trabajo, con niños y adultos que tienen trastornos alimenticios. "Las obsesiones con la comida y el peso con frecuencia son intentos por salir adelante con problemas emocionales sin resolver como la depresión, la ira, la impotencia y las pérdidas," ella explica. "La terapia del arte es una herramienta especial que puede ayudar a proporcionar acceso a esos sentimientos ocultos que contienen la llave de nuestras luchas."

La terapeuta del arte Sandy Izhakof de la Ciudad de New York, trabaja con adultos con problemas neurológicos en hogares de reposo y en asilos de ancianos. Ella utiliza las técnicas de terapia del arte tales como dibujo libre, confección de mascaras y pintura con dedos para ayudar incluso a los pacientes para un resumen de vida no verbal, expresar remordimientos, resolver pérdidas sin solución y llegar a asuntos con problemas tales como el envejecimiento, las penas y el miedo a la muerte.

Cómo puede trabajar

La teoría detrás de la terapia del arte está basada parcialmente en el hecho de que la creatividad y la recuperación puede venir del mismo lugar.

"En el nivel más profundo, el proceso creativo y el de recuperación surgen de una sola fuente," dice Rachel Naomi Remen, MD, profesor clínico asistente de medicina familiar en la Universidad de California en la Escuela de Medicina en San Francisco.

Según los expertos, la terapia del arte no es solo "artes y manualidades," o sólo recreacional. Esta es multi sensorial y le enseña a las personas a utilizar objetos con un propósito y a comunicar su dolor con el mundo exterior.