Los pacientes cardíacos están en alto riesgo de sufrir ataques cardíacos o muerte cardíaca repentina. Y se espera que el número de estadounidense con enfermedades cardiovasculares, actualmente 12.4 millones, siga elevándose conforme nuestra población envejezca.
Pero estoy animado por las recientes evidencias de que las modificaciones de los factores de riesgo pueden ayudar a las personas con enfermedad de las arterias coronarias. Los estudios muestran que las estrategias tales como, disminuir la presión arterial y el colesterol, pueden mejorar la tasa de supervivencia y la calidad de vida en los pacientes cardíacos. Aquí les presento algunas terapias preventivas simples, efectivas y ya probadas, para ayudar a proteger su corazón.
La American Heart Association y el American College of Cardiology en conjunto han hecho públicas nuevas pautas para la prevención secundaria en pacientes con enfermedades cardiovasculares. Sus pautas reflejan información deducida de los recientes ensayos clínicos a gran-escala que han identificado que terapias preventivas funcionan mejor.
Revise para ver que consejo ya está usted utilizando de forma correcta, y sobre cuál podría discutir con su médico...
- Deje de fumar
- Evite exponerse a el humo de cigarrillos (convertirse en fumador pasivo)
Para ayudarlo a dejar de fumar, intente:
- Terapia de medicamentos con bupropion
- Un parche, chicle, rociador o inhalador de nicotina
- Ayuda emocional profesional
- Un programa formal para dejar de fumar
- Propóngase una presión arterial (PA) menor a 140/90
- Si usted tiene insuficiencia cardíaca, procure una PA menor a 130/85
- Si usted tiene enfermedad crónica del riñón o diabetes, mantenga una PA menor a 130/80
- Empiece a tomar medicamentos si la PA no está por abajo del objetivo.
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En general, los pacientes con una PA de 120-139/80-89 ó más alta, deberían intentar cambios en su estilo de vida. Por ejemplo:
Todos los pacientes deberían realizarse una prueba llamada perfil de lípidos en ayunas. Las tasas deseables de niveles de lípidos son:
- Colesterol LDL (malo) menor a 100
- Triglicéridos menor a 200
- Colesterol HDL (bueno) mayor a 40
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Siga una
dieta baja en grasa
- Aumente el consumo de ácidos grasos omega-3, que se encuentran en peces aceitosos y semillas de linaza
- Logre y mantenga un peso saludable
- Deje de fumar
- Ejercítese regularmente: Revise con su médico sobre las recomendaciones para empezar un programa de ejercicios
- Si los objetivos no son alcanzados, platique con su médico sobre agregar algún medicamento para reducir los niveles de colesterol
- Realice un mínimo de 30-60 minutos de ejercicio 3-4 días a la semana. El ejercicio diario es muy bueno. Antes de comenzar una actividad física, sus riesgos de alguna complicación deben ser determinados. Con frecuencia, esto se realiza con una prueba de esfuerzo (prueba de caminadora).
- Su médico deberá aprobar el tipo y la cantidad de ejercicio que usted realice.
- Incorpore más actividad física al aumentar sus actividades diarias como caminatas, andar en bicicleta, jardinería o labores domésticas.
Practíquese una medición de cintura y un cálculo del índice de la masa corporal (BMI por sus siglas en inglés)
- El rango de BMI ideal es de 18.5 a 24.9 kg/m²
- Las medidas ideales de cintura no deben ser mayores a 40 pulgadas (102 centímetros) para los hombres y no mayores a 35 pulgadas (88 centímetros) para las mujeres
Si su peso no está en el rango ideal, empiece un control de peso y programas de actividad física médicamente supervisados.
Para todas las personas con diabetes:
- Hágase pruebas con frecuencia de los niveles de hemoglobina glicosilada (A1C) en su sangre
- Haga un esfuerzo por alcanzar un A1C menor al 7%
- Si su nivel de azúcar es muy alto, intensifique la terapia para controlar el azúcar en la sangre
- Sume otros riesgos como el peso, la actividad, la presión arterial y el colesterol
Pida a su médico que evalúe su necesidad de medicamentos preventivos como los anticoagulantes sanguíneos, inhibidores de ACE y bloqueadores beta.
- Casi todos deberían tomar aspirinas, de 75-325 mg/al día, como lo recomiende su médico. Si la aspirina no es apta para usted, debería considerar anticoagulantes sanguíneos alternos.
- Los pacientes que ya han tenido un ataque cardíaco deberían tomar un inhibidor ACE y bloqueadores beta a menos que exista una contraindicación.
- Los inhibidores ACE y los bloqueadores beta deberían ser también considerados en otros pacientes, en especial aquellos que están en alto riesgo.
Los efectos de muchos otros medicamentos y remedios que han sido utilizados como intento de prevenir las enfermedades cardíacas son todavía inciertos o potencialmente dañinos. Los ejemplos incluyen a los agentes antiarrítmicos, los bloqueadores de los canales de calcio, los nitratos, los estrógenos, las bebidas alcohólicas y las vitaminas antioxidantes.
Hasta que las futuras investigaciones nos suministren más información definitiva, mi recomendación es concentrarse en los tiempos de prueba y en las terapias preventivas ya probadas como las recomendadas por la Asociación Americana del Corazón, y las descritas aquí.
¿Qué mejor momento que ahora para tomar una ventaja completa de las medidas conocidas para ayudar a prevenir futuras enfermedades cardíacas?
Último revisado Febrero 2004 por Rhonda Kaufman, MD
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