La fatiga del cáncer puede ser debilitante y afectar todos los aspectos de la vida de una persona. Pero existen formas de lidiar con ella y aun de tratarla.

La fatiga extrema - el agotamiento que parece que aplasta todos los huesos y que hace difícil hasta el lavarse los dientes, cocinar una hamburguesa o subir las escaleras, es una de las quejas más comunes en las personas que padecen cáncer. A diferencia de una fatiga aguda, en la cual el cansancio se presenta rápido, dura poco tiempo y se alivia con un descanso, la fatiga del cáncer es una fatiga prolongada y debilitante que es persistente y recurrente.

Las Estadísticas

Estudios han demostrado que la fatiga aparece en un 78% a un 96% de las personas que padecen cáncer, particularmente en las personas que tienen un tratamiento activo. Un estudio de 687 sobrevivientes de post-tratamiento de varias formas de cáncer, en los cuales los pacientes reportaron que la fatiga era una de los tres factores más negativos que afectaban su calidad de vida, encontraron que este padecimiento puede perdurar por meses o aún años después del tratamiento inicial.

Un estudio nacional de 1998 de 379 pacientes con quimioterapia reveló que la fatiga del cáncer tuvo un impacto profundo en la relación con sus familiares, amigos, jefes y compañeros de trabajo. Las actividades de la vida diaria, la realización del trabajo y un sentimiento total de bienestar estuvieron seriamente comprometidos en algunos casos. Los recursos financieros se volvieron limitados debido a la habilidad dañada para funcionar en el trabajo (el estudio encontró que el 28% de los entrevistados fueron forzados a dejar de trabajar, y que el 75% de los que eran capaces de trabajar necesitaron hacer ajustes en sus horarios y en sus hábitos.

La fatiga del cáncer puede tomar un camino emocional, mientras el caos de ser diagnosticado, el explorar las opciones de tratamiento y someterse a los procedimientos médicos puede hacerlo sentir física, mental y emocionalmente exhausto. Claramente, la fatiga relacionada al cáncer exacerba la ya difícil experiencia de aprender a sobrellevar una enfermedad que trastorna la vida.

Lo Que lo Causa

A pesar de que las causas exactas fisiológicas, bioquímicas y psicológicas de la fatiga del cáncer son mal entendidas, el National Cancer Institute enumera un grupo de factores que contribuyen:

  • Terapias de cáncer

    La fatiga se presenta comúnmente cuando el paciente se somete a cirugía, quimioterapia, tratamientos de radiación y la respuesta biológica que modifica la terapia, tal como el interferón. Los tratamientos con interferón causan fatiga como parte del grupo de los efectos secundarios conocidos como el síndrome "parecido a la gripa", los que incluyen fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y un malestar general. El factor de necrosis del tumor (TNF), una substancia tóxica producida por un tumor, puede causar una disminución en las proteínas almacenadas en los músculos, y por lo tanto causar que el cuerpo trabaje más para llevar a cabo las funciones normales. Las respuestas físicas al mismo tratamiento, tales como la náusea y el vómito, también parecen contribuir a la fatiga.

  • Anemia

    La anemia relacionada con el proceso de la enfermedad misma o con la terapia puede causar fatiga.

  • Mala nutrición

    La falta de apetito, la reducción en el consumo de alimentos y la náusea y el vómito pueden ocurrir todos al mismo tiempo y contribuir a la fatiga.

  • Factores psicológicos y cognoscitivos

    Ansiedad, depresión, estrés, lagunas mentales, y una falta de atención grande componen las causas físicas de la fatiga.

  • Medicamentos

    Los medicamentos aparte de los medicamentos de la quimioterapia, incluyendo opiáceos para el dolor, beta-bloqueadores y neurolépticos pueden causar somnolencia y aumentar la fatiga.

  • Dificultad para respirar

    La dificultad para respirar, que se presenta particularmente en las personas con la enfermedad terminal y/o cáncer de pulmón, también contribuye a la fatiga.

Evaluación de la Fatiga del Cáncer

Formada en 1996, the Fatigue Coalition es un grupo multidisciplinario que comprende varias prácticas médicas, investigadores y pacientes apoyados por algunos de los mejores hospitales de cáncer. La coalición ha trabajado diligentemente para asegurar que los médicos pongan atención a la fatiga del cáncer, ya sea que sus pacientes la padezcan o no durante las visitas programadas.

Una gran cantidad de instrumentos están disponibles para ayudar a los médicos de las clínicas para que valoren la fatiga relacionada al cáncer, incluyendo la Pipa que Mide la Escala, La Escala de Fatiga del Cáncer de Schwartz, y la Escala de Vista Análoga de la Fatiga de Leel. Una evaluación completa, que incluye una exploración física y una evaluación psiquiátrica para rastrear la depresión y/o la ansiedad, también incluye una gran cantidad de factores, como:

  • Patrón de la fatiga, comienzo, duración, intensidad y factores que la alivian o la agravan
  • Historial del tratamiento: Síntomas relacionados con el tratamiento o sus efectos secundarios y los medicamentos que se tomen en la actualidad
  • Patrones de sueño y/o de descanso
  • Estado de la nutrición
  • Perfil psicosocial, incluyendo recursos financieros, habilidad para trabajar, y la disponibilidad de apoyo familiar, de amigos o de cuidadores

La décima revisión de The International Classification of Disease (ICD), lista una cantidad de criterios que se pueden utilizar para determinar la presencia de la fatiga relacionada al cáncer, incluyendo las quejas de los pacientes de una debilidad generalizada y pesadez de los nódulos, que se presentan con una lucha de permanecer inactivo, problemas para dormir, y una concentración, atención y memoria mermadas.

Los criterios del ICD-10 indican que un diagnóstico de fatiga relacionada al cáncer se puede hacer si: (1) "una fatiga significativa disminuye la energía, o una gran necesidad de descansar (muy desproporcionado en relación con cualquier cambio en los niveles de actividad) se presentan" y (2) la presencia de estos síntomas puede causar "molestias clínicamente significativas en las áreas del funcionamiento social, ocupacional u otros importantes".

Sobrellevando la Fatiga del Cáncer

De acuerdo al Center for Fatigue in Medical Illness, un proyecto conjunto del departamento de Pain Medicine and Palliative Care and the Cancer Center at Beth Israel Medical Center, Continuum Health Partners, Inc. en New York City, el tratamiento para la fatiga de cáncer incluye el identificar y controlar la causa subyacente y usar una variedad de intervenciones que incluyen medicamentos, educación del paciente/familia, ejercicio, hábitos para dormir, control del estrés y la nutrición.

  • Tratando la Anemia

    La anemia, un factor principal de la fatiga relacionada al cáncer, puede ser tratada con una terapia de transfusión sanguínea, así como por la administración de eritropoyetina alfa, una hormona sintética que estimula que la médula ósea aumente su producción de glóbulos rojos.

  • Medicamentos

    Algunos oncólogos se han dado cuenta que dosis bajas de los medicamentos psicoestimulantes, como el Desedrine, Ritalin y el Cylert, se utilizan para los pacientes de cáncer que experimentan una baja en su energía, apatía, falta de concentración y debilidad, a pesar de que existen pocos estudios que demuestran la efectividad de estos medicamentos para este propósito. Estos medicamentos que aparentan decrecer la fatiga, aumentan el apetito y promueven una sensación de bienestar, también interactúan con los efectos sedantes de los medicamentos que matan el dolor como la morfina. Los corticosteroides tales como la dexametasona o la prednisona también se puede administrar, a pesar de que la terapia de esteroides a largo plazo usualmente se reserva para los parientes que tienen la enfermedad avanzada.

  • Haga ejercicio

    Numerosos estudios sugieren que el ejercicio aeróbico, incluyendo programas de caminata de intensidad ligera a moderada, pueden resultar útiles para minimizar o mejorar los síntomas de la fatiga relacionada al cáncer, especialmente durante el tiempo en que los pacientes se someten a los tratamientos de quimioterapia y/o radioterapia. Se debe diseñar un programa de ejercicio individual de acuerdo con la edad, género, y condiciones médicas y físicas, y se recomiendan periodos frecuentes de descanso. Un diario puede identificar las actividades específicas que aumentan la fatiga, o las horas del día en que la fatiga es más pronunciada, permitiendo que el paciente utilice medidas de conservación de energía tales como alternar periodos de gran actividad con periodos sedentarios.

  • Dieta

    Una dieta saludable que contenga muchas frutas, vegetales y alimentos ricos en hierro pueden ayudar a mantener los niveles de energía. El consumo adecuado de líquidos es importante para prevenir la deshidratación y la hipotensión, que tiende a intensificar la sensación de fatiga.

  • Control del estrés

    Otras técnicas básicas de auto-ayuda incluyen el uso de técnicas de manejo de estrés (relajación, respiración profunda, meditación), que pueden ser útiles para reducir la ansiedad, proporcionando técnicas para sobrellevar la situación y aumentar los niveles de energía. También es muy importante aprender a pedir ayuda cuando la necesite y educarse a sí mismo acerca de la naturaleza y tratamiento de los síntomas de la fatiga.

Luchar la batalla contra el cáncer toma una enorme energía, valor y determinación. Llevar un manejo inteligente y comprensivo del manejo de la fatiga del cáncer, puede hacer que empiece por darse poder a usted mismo y a tomar control sobre su vida.