En sus fases iniciales, la enfermedad renal crónica usualmente no causa síntomas. Sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, puede causar una cantidad de síntomas, incluyendo:
- Sentirse débil o cansado
- Tener problemas para dormir
- Inflamación en los pies y en los tobillos
- Apetito pobre
- Necesitar orinar con más frecuencia, especialmente por la noche
- Calambres musculares por la noche