Definición

Un ataque febril es una convulsión asociada con la fiebre en bebés o niños pequeños. Un ataque febril se diagnostica cuando se eliminan todas las causas subyacentes como meningitis , encefalitis , o cualquier otra enfermedad intracraneal.

Un ataque típico produce sacudidas generalizadas, movimientos nerviosos, o rigidez muscular y por lo general se asocia con la pérdida de la conciencia. Por lo general, el ataque tarda desde unos cuantos segundos hasta unos cuantos minutos. Típicamente, los ataques febriles ocurren entre las edades de seis meses y cinco años. Aproximadamente el 30% de los niños sufren de ataques febriles simples recurrentes, por lo general el 75% en el primer año. El riesgo a largo plazo de desarrollar epilepsia adulta es muy bajo (menos del 1%). El riesgo a largo plazo de desarrollar consecuencias físicas o mentales también es muy bajo.

Existen dos tipos de ataques febriles:

  • Ataques Febriles Simples - convulsiones que duran entre unos cuantos segundos hasta 15 minutos y son seguidos por un periodo de confusión y somnolencia que se resuelve lentamente
  • Ataques Febriles Complejos - duran más de 15 minutos, ocurren más de una vez dentro de un lapso de 24 horas, o producen convulsiones que afectan sólo parte del cuerpo

Si usted sospecha que su hijo está teniendo un ataque febril, actúe rápidamente:

  • Proteger de Lesión Física - Coloque a su hijo sobre el piso o cama lejos de cualquier objeto duro o puntiagudo.
  • Proteger Vías Respiratorias - No coloque nada dentro de la boca durante la convulsión. Voltee la cabeza del niño de lado para permitir que drene saliva o vómito de la boca.
  • Observe el Tiempo - La duración del periodo de convulsión debería ser de menos de cinco minutos. Si las convulsiones persisten más de cinco minutos, llame al 911.

Causas

Se cree que la temperatura corporal elevada con fiebre desencadena el ataque. Las causas comunes de fiebre incluyen cualquier infección de la niñez, especialmente infecciones virales. La fiebre asociada frecuentemente con inmunizaciones de rutina también podría producir un ataque febril.

Factores de Riesgo

La edad es el factor de riesgo más grande. Del dos al cuatro porciento de los niños tienen un ataque febril antes de los cinco años de edad. Existe evidencia de que los ataques asociados con la fiebre elevada pueden ocurrir si hay un historial familiar de ellos.

Síntomas

Las señales de un ataque febril pueden incluir:

  • Fiebre, por lo general mayor a 102° F
  • Convulsión (sacudidas o rigidez de músculos)
  • Movimientos oculares anormales
  • Sonidos toscos de respiración durante la convulsión
  • Pérdida de la conciencia
  • Pérdida de control de la vejiga o intestinos
  • Vómito

Después del ataque, puede haber un breve periodo de somnolencia o confusión.

Diagnóstico

En caso de ataques febriles simples, el diagnóstico gira alrededor de determinar la fuente de la fiebre. Esto puede requerir exámenes de sangre o de orina. Rara vez, si el médico sospecha de meningitis o encefalitis , se puede necesitar una punción lumbar para analizar el líquido espinal.

En caso de ataques febriles complejos, es importante la fuente de la fiebre. Pero se puede necesitar evaluación neurológica adicional incluyendo una tomografía computarizada o imagen de resonancia magnética del cerebro, electroencefalograma , punción lumbar, y admisión al hospital para observación.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, el ataque se resuelve en un lapso de minutos. Los tratamientos están dirigidos a determinar la fuente subyacente de la fiebre, la cual puede requerir antibióticos o medicamentos antivirales. En el raro caso de un ataque persistente, llame al 911 y administre medicamentos antiataques si es necesario.

Prevención

Aproximadamente el 30% de los niños sufrirán ataque febril recurrente con fiebres posteriores. Esta tendencia se supera al crecer y muy pocos desarrollarán epilepsia . Dar acetaminofeno a su hijo a la primera señal de fiebre puede ayudar a prevenir ataques febriles recurrentes. Desafortunadamente, el inicio de la fiebre puede ser rápido y el ataque puede ser la primera señal de la fiebre. No administre medicamentos orales durante un ataque.

Los medicamentos antiataques diarios, como fenobarbital y ácido valpróico, se pueden usar para prevenir ataques, pero estos medicamentos tienen efectos secundarios. Los ataques febriles simples, aunque son alarmantes, no dañan al cerebro. Debido a los efectos secundarios, los medicamentos antiataques preventivos no se recomiendan rutinariamente.