Un procedimiento quirúrgico para extirpar una articulación enferma o lesionada de la rodilla y para insertar una articulación artificial.
El reemplazo de rodilla es una opción para tratar una rodilla lesionada cuando el dolor o la rigidez limitan las actividades normales y no se alivian con otras medidas, tales como el descanso, los medicamentos o la terapia física. El procedimiento se lleva a cabo con más frecuencia para:
- Aliviar el dolor y la incapacidad de la rodilla debido a la osteoartritis, artritis reumatoide o previa lesión severa de la rodilla
- Corregir una deformidad de la rodilla (cuando ésta se dobla hacia adentro o hacia afuera)
- Condición médica preexistente
- Obesidad
- Infección del tracto urinario
o enfermedad dental o de las encías (cada una aumentará el riesgo de bacterias que entran al torrente sanguíneo e infectan la articulación)
- Diabetes
- Consumir medicamentos esteroides
Previo al Procedimiento
Su médico probablemente hará lo siguiente:
- Examen físico
- Radiografía de la articulación
- Pruebas de sangre
-
Posiblemente,
Imagén de resonancia magnética (IRM)
- un examen que utiliza ondas magnéticas para hacer placas del interior del cuerpo
En el tiempo previo a su procedimiento:
- Si presenta sobrepeso, baje algo de peso para disminuir la cantidad de stress en su nueva articulación
- Los pacientes con frecuencia necesitan sangre durante la cirugía; considere donar su propia sangre antes del procedimiento
-
Haga modificaciones en el hogar para ayudar a hacer la recuperación más fácil:
- Instale barras de seguridad, un inodoro elevado con brazos, un banco y una manguera para la ducha y pasamanos en las escaleras y escalones
- Retire cubrecamas y cables
- Adquiera un sillón con respaldo firme y estable y un taburete
- Considere crear un espacio temporal para vivir en un sólo piso puesto que subir y bajar escaleras será difícil al principio
- Revise sus medicamentos regulares con el cirujano y obedezca las indicaciones si se le pide que descontinue algunas medicinas
- Acuerde una manera de transportarse al y desde el hospital y concerte citas médicas
- Busque con anterioridad a alguien que le ayude en casa al regresar del hospital
- La noche anterior, consuma una comida ligera y no coma o beba después de la media noche a menos que el médico le indique lo contrario
Durante el Procedimiento -
Líquidos IV, sangre, anestesia y posiblemente sedantes
Anestesia -
General, espinal o epidural
Descripción del Procedimiento -
El cirujano hace una incisión y retira el cartílago y hueso dañados. El hueso restante es preparado para recibir una nueva articulación plástica y metálica, la cual se coloca en la posición adecuada y dentro del hueso. La incisión se cierra con puntos de sutura o grapas y se deja un drenaje para permitir que el líquido extra fluya. Una férula sostiene la rodilla en la posición correcta.
La pérdida de sangre y de líquidos de esta cirugía con frecuencia es significativa y puede requerir de transfusiones sanguíneas. Se le administrarán antibióticos vía IV durante la cirugía y durante varios días después de ella.
Después del Procedimiento -
Catéter urinario, férula o abrazadera
¿Cuánto va a Durar?
Aproximadamente dos semanas
¿Dolerá?
La anestesia previene el dolor durante la cirugía. Puede experimentar dolor durante la recuperación pero se le administrarán medicamentos para aliviar el malestar.
Posibles Complicaciones:
- Infección
- Coágulos sanguíneos en una vena de la pierna o pélvica que pueden viajar hasta los pulmones
- Inflamación o sangrado excesivo
- Lesiones en nervios o vasos sanguíneos cercanos
- Problemas relacionados con la anestesia
- Reacción al implante (al reemplazo de la rodilla)
Tiempo de Hospitalización:
3 a 6 días
Cuidados Postoperatorios:
- Mueva el pie y el tobillo para aumentar el flujo de sangre venosa de vuelta al corazón.
- Su pierna puede colocarse en una máquina de movimiento pasivo continuo (CPM, por sus siglas en inglés) que mueve lentamente su rodilla, restableciendo su funcionamiento, disminuyendo la inflamación y mejorando la circulación.
- Puede que se le administre una manguera especial de soporte para poder ayudar a prevenir la formación de coágulos sanguíneos en sus piernas.
- Puede que necesite usar una abrazadera o férula; se le enseñará a utilizar una andadora, muletas u otro dispositivo de apoyo hasta que su pierna haya sanado lo suficiente como para soportar su peso.
- Un terapeuta físico le ayudará a realizar ejercicios específicos de rodilla, iniciando generalmente el día siguiente a la cirugía. Se le enseñaran formas seguras y sin dolor de pararse, sentarse, acostarse, caminar y mover la rodilla y soportar su peso de otra manera.
- Progresará de manera gradual a caminar y luego a subir escaleras.
- Mantenga el área de la incisión limpia y seca y coloque un vendaje sobre la incisión para protegerla de la irritación
- Los puntos de sutura o grapas se retirarán en unas semanas
- Probablemente se le dará de alta con antibióticos orales; consuma todas las píldoras prescritas
- Puede que se le dé de alta con medicamentos adelgazadores de la sangre
- No consuma medicinas sin prescripción médica sin la aprobación de su médico
En seis semanas, debe ser capaz de volver a iniciar sus actividades diurnas y el manejo normales. Debe sentir un chasqueo suave en la articulación cuando camine o se incline. Al seguir la actividad y el programa de rehabilitación recomendados, puede acelerar su recuperación y proteger el funcionamiento futuro de la articulación.
Mantenga un peso saludable y deje de ir a trotar y de practicar otros deportes de alto impacto, los cuales pueden aumentar el uso de la articulación, causar que se debilite y aumentar el dolor.
Requerirá de antibióticos antes de procedimientos dentales que disminuyan el riesgo de bacterias que entran al torrente sanguíneo y que viajan a la prótesis.
- Señales de infección, incluyendo fiebre y escalofrío
- Enrojecimiento, hinchazón, incremento del dolor, sangrado excesivo o secreción en el sitio de incisión
- Tos, falta de aire, dolor en el pecho o náusea o vómito severo
- Su pierna, pie o dedos del pie tienen apariencia gredosa, azul o negra
- Entumecimiento u hormigueo en su pierna, pies o dedos del pie
- Dolor o ardor al orinar, necesidad frecuente o urgente de orinar o sangre en la orina
- Dolor y/o inflamación en los pies, pantorrillas o piernas, o acortamiento repentino de la respiración o dolor de pecho.