La espondilitis anquilosante es una enfermedad crónica inflamatoria que provoca artritis en las caderas y de la columna vertebral. Esta puede afectar también otras articulaciones y puede causar inflamación en los ojos, pulmones y válvulas del corazón.
La causa de la espondilitis anquilosante es desconocida. Sin embargo, la mayoría de la gente con esta afección comparte un mismo marcador genético llamado HLA-B27. Este descubrimiento indica que los genes juegan un papel importante en desarrollo de este padecimiento.
Un factor de riesgo es algo que incrementa la posibilidad de contraer una enfermedad o padecimiento.
- Sexo: Masculino
- La edad: Se presenta entre adolescentes y adultos jóvenes (de 17 a 35 años)
- Raza: Nativos Americanos y Caucásicos del Norte de América y de Europa Occidental
- Miembros de la familia con espondilitis anquilosante
- Tener el marcador genético HLA-B27
-
Enfermedad inflamatoria del intestino
La gravedad de los síntomas puede variar de leves a graves.
Comúnmente los síntomas pueden ser:
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Dolor y endurecimiento (artritis) de la:
- Espalda baja
- Articulación sacroilíaca, donde se unen las caderas y la espalda
- Dolor que se complica durante la noche
- Rigidez que se complica en la mañana
- Mejoría de los síntomas con el ejercicio o la actividad
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Ocasionalmente, dolor y rigidez en la:
- Rodilla
- Espalda alta
- Cuello
- Hombros
- Pies
- En casos muy severos, dolor e inflamación en los ojos, pulmones o válvulas de corazón
Los síntomas menos comunes pueden ser:
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Fatiga asociada con:
- Pérdida del apetito o de peso
- Fiebre o sudoración nocturna
- Entumecimiento (si la artritis comprime los nervios de la espina dorsal)
El médico le interrogará sobre sus síntomas e historial médico y llevará a cabo un examen físico. El diagnóstico está basado en los síntomas comunes de la espondilitis anquilosante, tales como:
- Pérdida dramática de flexibilidad en la espalda baja y la columna vertebral (limitación del movimiento en la espalda baja)
- Dolor en la espalda baja
- Expansión limitada del pecho cuando se respira profundamente
Las pruebas podrían incluir:
- Rayos X de la parte baja de la espalda y las caderas para verificar cambios característicos
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Ocasionalmente,
MRI (Imagen de resonancia magnética)
o
Tomografía computarizada
en las articulaciones involucradas
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Exámenes de sangre para verificar:
- La presencia del marcador genético HLA-B27
- Anemia
- Elevada tasa de sedimentación
No existe cura para la espondilitis anquilosante. El tratamiento tiene como objetivo el alivio de los síntomas.
Los tratamientos pueden incluir:
El tratamiento con medicamentos puede incluir:
- Medicamentos antiinflamatorios libres de esteroides (NSAIDs por sus siglas en inglés) para controlar el dolor y la inflamación
- Inyecciones en las articulaciones con corticoesteriodes para controlar la inflamación
- Otros medicamentos que alivien el dolor o la inflamación
Las técnicas para prevenir el progreso y el empeoramiento de los síntomas pueden ser:
- Aprender posturas apropiadas y las mejores posiciones para dormir
-
Hacer ejercicios diario, tales como:
- Ejercicios abdominales y de espalda (para disminuir la rigidez de la espalda y conservar una buena postura)
- Ejercicios de estiramiento
- Ejercicios de natación
- Ejercicios de respiración (en el caso de que sean afectados los pulmones)
En casos graves, una cirugía de reemplazo de cadera o de articulación puede ser necesaria para aliviar el dolor y restaurar la movilidad.
No existe una guía para prevenir la espondilitis anquilosante debido a que sus causas son desconocidas.
Último revisado Junio 2003 por Reena Karani, MD
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